El rector de la Universidade de Vigo confirma denuncias de acoso sexual en la facultad de Bellas Artes

El rector de la Universidade de Vigo (UVigo), Manuel Reigosa, ha confirmado que han recibido denuncias por casos de acoso sexual en la Facultade de Belas Artes, en el campus de Pontevedra. Alumnas y alumnos de esa especialidad han iniciado protestas por el tratamiento dado a estos casos y para reclamar más protección a las víctimas y criticar que los docentes señalados sigan dando clases y tengan tutorías individuales.

Reigosa, que está a punto de abandonar el cargo, dado que este viernes se celebra la segunda vuelta de las elecciones en la UVigo para decidir entre dos candidatas, indicó que hay un caso muy reciente, del mes de abril, del cual dijo que no puede hablar porque se está recogiendo la información pertinente. Otro caso “de hace poco”, añadió, está judicializado y “la Universidad se tiene que inhibir temporalmente”, según informa Europa Press.

El aún rector defendió que cualquier denuncia debe ser tratada con “absoluta confidencialidad, por una parte, y, por otra, con mucho rigor”. “Tenemos protocolos, tenemos sistemas de funcionamiento y no vamos a permitir que la Universidad no sea un espacio seguro para las mujeres”, manifestó.

Alumnado de Belas Artes de Pontevedra ha arrancado un calendario de movilizaciones para denunciar situaciones de acoso sexual en el ámbito académico y reclamar cambios en los protocolos de actuación de la Universidade de Vigo, a la que exigen “tolerancia cero” con este tipo de conductas. El lunes pasado, tras una asamblea, anunciaron un paro el 28 de mayo. Ayer jueves ya protagonizaron una sentada ante el centro.

Las acciones, declararon, responden a la necesidad de actuar frente a episodios de abuso que, aseguran, se producen en el entorno académico y ante los que “no pueden permanecer calladas”. Reclaman tolerancia cero y cuestionan el silencio que rodea a estos casos. La confidencialidad, avisan, “es un arma de doble filo” porque estas agresiones “no son aisladas”.

Uno de los principales puntos de su denuncia es la continuidad en sus puestos de docentes señalados por agresiones, algo que, según dice el colectivo, “agrava las consecuencias de los abusos”. En este sentido, sostienen que quienes estén implicados en este tipo de comportamientos no deberían ejercer la docencia, ni poder hacer tutorías individuales o acceder a información personal de las estudiantes que han denunciado.