Tropicalización de las aguas gallegas: documentadas por primera vez dos especies propias de zonas más cálidas
Investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han documentado por primera vez la presencia en aguas gallegas de dos especies “de afinidad tropical”, es decir, propias de aguas más cálidas. Han identificado cinco ejemplares de alacha (Sardinella aurita) y un cangrejo ermitaño Dardanus calidus. Los dos estudios, uno por cada especie, se acaban de publicar en las revistas Cybium y Biology y “refuerzan la hipótesis de un progresivo proceso de tropicalización de las costas del noroeste peninsular”, señala la institución.
El trabajo publicado en Biology se centra en el cangrejo ermitaño Dardanus calidus, a partir de la aparición de una hembra en Corrubedo en julio de este año. Esta localización está unos 460 kilómetros más al norte de la zona de la costa portuguesa en la que se ha encontrado habitualmente esta especie, explica el IEO. Este animal está ampliamente distribuido por el Mediterráneo y el Atlántico oriental, pero hasta el pasado verano no se había documentado su presencia en aguas gallegas. Un solo registro, recuerdan los investigadores, no muestra por sí mismo una expansión sostenida hacia el norte de la especie, pero “contribuye a un creciente grupo de observaciones que evidencian una reorganización biogeográfica en curso en la región”.
Bruno Almón, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo y primer autor del estudio, indica que la importancia del hallazgo no es solo que muestra una posible extensión de la distribución conocida de la especie, sino también lo que cuenta en el contexto geográfico en el que se produce. “Galicia se ha convertido cada vez más en una región donde se registran especies marinas de afinidad cálida más allá de sus rasgos históricamente documentados en múltiples grupos taxonómicos, incluidos peces, moluscos y macroalgas”, expone. Que haya aparecido un Dardanus calidus es “un ejemplo adicional” que concuerda con “el patrón regional más amplio” de presencia de especies asociadas hasta ahora a aguas más cálidas, indica.
Añade que son necesarias observaciones repetidas y hacer un seguimiento para determinar si este cangrejo persiste en aguas gallegas o si se trata de un “evento transitorio”. Después de ser estudiado, el ejemplar se ha incorporado a la colección de crustáceos marinos del IEO.
Sobre la alacha, el estudio publicado en la revista Cybium, indica que se ha documentado por primera vez su presencia en aguas gallegas. En concreto habla de cinco ejemplares que se capturaron a principios de 2026 en redes de cerco en el norte de la comunidad. Esto supone una ampliación de su límite de distribución conocido en el Atlántico oriental. Esto tiene implicaciones ecológicas, según explican los investigadores, que señalan que puede afectar negativamente a la población de sardina autóctona porque competirían por el mismo espacio y alimento. Esta especie, con menor valor comercial que la sardina, podría afectar también a la pesca, si se vuelve más abundante.
“La reciente tropicalización de la costa noroeste ibérica, junto con la creciente presencia de peces de afinidad tropical en aguas gallegas, pone de manifiesto la necesidad de documentar y evaluar los nuevos registros de distribución en la región”, indica el investigador Rafael Bañón, del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO y primer autor del estudio, que considera que la alacha, por responder “rápidamente a la variabilidad ambiental”, puede ser un indicador útil de los cambios en los ecosistemas.
Almón agrega que la evidencia se está acumulado en múltiples grupos de seres vivos y, por ello, el noroeste de la península ibérica se está convirtiendo en “una región centinela” para entender cómo las especies marinas responden a las condiciones cambiantes.