La inusual vida nocturna de los caballitos de mar de la gran colonia de la ría de Vigo
Los científicos del Instituto de Investigacións Mariñas (IIM), un centro dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), creen que han localizado en el interior de la ría de Vigo la mayor colonia de caballitos de mar –en concreto de Hippocampus guttulatus, los que tienen el hocico alargado– del litoral español. El equipo del proyecto Hippo Dec quiere ahora identificar a cada uno de los ejemplares que componen ese grupo, estudiar su comportamiento tanto de día como de noche y hacerles un seguimiento. La información de la que disponen, por el momento, es que tienen una actividad nocturna inusual en una especie diurna: han sido vistos comiendo y adoptando curiosas posturas, colocados boca abajo, mirando al fondo en busca de presas en las horas de oscuridad, cuenta uno de los especialistas implicado en el estudio, Miquel Planas.
Lo que puso sobre aviso a este grupo de investigadores (además de Planas, forman parte del equipo Sira Pereira Cividanes y Jorge Hernández Urcera) fue la información recabada por José Irisarri, un documentalista submarino que hizo numerosas inmersiones en una zona del interior de la ría de Vigo en la que se encontró con que puede haber entre 50 y 70 caballitos de mar, lo que convertiría a esta colonia en la mayor de España. Los expertos del IIM han hecho hasta ahora una única inmersión, para acotar la zona de estudio, pero a partir de noviembre confían en poder hacer al menos una inmersión diurna y otra nocturna cada mes.
Planas explica que quieren poder distinguir a cada uno de los ejemplares. Esa labor de identificación la van a hacer mediante el patrón de puntos blancos que tienen en el cuerpo, sobre todo en el tronco y la cabeza, y que es distinto en cada individuo. “Queremos saber cuántos son, quiénes son, si se relacionan o no, analizar su comportamiento y comparar el día y la noche”, expone. También tienen la intención de hacer un documental, de menor duración que otro realizado hace ocho años, SyngDoc. El desconocido mundo de los signátidos, premiado en el Ciclo Internacional de Cine Submarino de San Sebastián.
El proyecto Hippo Dec, financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica, va por su cuarta anualidad. El objetivo del plan es evaluar el estado del caballito de mar en el litoral español. La especie es vulnerable y el Hippocampus guttulatus acaba de ser incluido en el catálogo de especies amenazadas. En esta tarea, los investigadores cuentan con la llamada ciencia ciudadana: fotografías, imágenes e información que aportan de sus observaciones personas que no tienen por qué ser especialistas en ese campo.
Ahora, los científicos del IIM van a estudiar a fondo esta abundante colonia localizada en la ría de Vigo. Y, en función de los resultados, propondrán que se aplique protección a esta zona, que Planas indica que es una pradera de zostera (una planta acuática que está en retroceso por la contaminación y otros efectos de las actividades humanas) bien conservada, en la que no hay actividad ni de pesca ni de marisqueo y se ha convertido en un refugio no solo para caballitos de mar, sino para otras muchas especies que encuentran también alimento aquí.
Un arrecife artificial en el puerto
Los caballitos de mar se dejan ver también por áreas menos esperables en la ría de Vigo. Los varios avistamientos acumulados en el puerto de la ciudad llevaron a instalar a este año varias estructuras, similares a jaulas, en dos puntos distintos, en el visor de A Laxe y en el de Bouzas. La intención era crear un arrecife artificial para facilitarles la permanencia en la zona, sobre todo para proporcionales estructuras para agarrarse, dado que estos animales suelen usar la cola para aferrarse y consumir menos energía. El investigador Jorge Hernández Urcera explicaba el pasado mes de febrero que al principio fue una sorpresa recibir tantos avisos de que alguien había visto un hipocampo en un lugar con tanto trasiego como el puerto vigués. Después le encontró una lógica: siempre hay alguna zona con pocas perturbaciones y con alimento y los amarres les proporcionaban puntos a los que sujetarse.
Así surgió la idea de instalar varias estructuras submarinas y observar lo que ocurría. Hernández Urcera indica que este mes terminó el seguimiento mensual y ahora es momento de preparar el informe final. Cuenta que en la actualidad hay dos refugios fondeados en el visor de A Laxe, que están allí desde febrero, y en los que han visto a unos 20 ejemplares de caballito de mar. Hay otros dos refugios en el visor de Bouzas desde julio y allí han observado a dos de estos animales. Los investigadores tienen que analizar las imágenes tomadas para determinar si hay observaciones repetidas del mismo ejemplar en diferentes días o son distintos.
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