Israel tiene una nueva doctrina de seguridad y da miedo
La semana pasada, el Institute for National Security Studies (INSS), el centro de investigación de seguridad más importante de Israel, publicó un artículo desgranando la nueva doctrina de seguridad nacional del país nacida tras los ataques del 7 de octubre de 2023 y consolidada en los últimos tres años.
Se ha hablado mucho de este cambio de doctrina, pero lo que hace relevante este análisis, además de su crudeza, es que viene del propio INSS y está escrito por su director, Tamir Hayman, antiguo jefe del departamento de inteligencia del Ejército. El autor no está defendiendo la creación y el impulso de esta doctrina, sino que está analizando y describiendo algo que ya está en marcha, lo cual es casi peor.
Estos son cinco de los 10 principios más preocupantes:
“Primacía de la identidad judía sobre la democracia”: “La identidad judía del Estado tiene prioridad sobre su sistema democrático de gobierno. Esta prioridad tiene por objeto garantizar la supervivencia de Israel como Estado judío, incluso a costa de socavar sus valores democráticos”.
Por fin se hace evidente dentro del establishment israelí algo que los activistas contra la ocupación llevan años diciendo: que el sionismo, tal y como está concebido hoy, es incompatible con la democracia. La ley nacional judía y el régimen de apartheid que sufren los árabes en el país son claros ejemplos.
“La paz es un medio, no el fin”: “Cualquier acuerdo con actores árabes es temporal y engañoso. Por lo tanto, luchar por la paz supondría repetir el error de la ‘conceptzia’, el marco conceptual predominante considerado una de las causas principales del desastre del 7 de octubre [...] La paz no es un valor intrínseco que genere seguridad, sino un medio para alcanzar otros objetivos políticos”.
Ello explica la negativa constante de Netanyahu en los últimos meses a cualquier acuerdo de paz en cualquiera de sus múltiples frentes: Gaza, Líbano, Irán...
“La guerra como estado fundamental”: “La guerra es esencial para la seguridad nacional y no puede ser sustituida por un estado de paz, que, como ya se ha señalado, no es más que un medio y no un fin [...] La guerra es necesaria, y la guerra preventiva es preferible porque garantiza un logro significativo desde el principio. Su intensidad puede variar según las circunstancias, pero su presencia constante constituye una ventaja para la seguridad nacional”.
Para Israel, considerar la guerra como un mal que hay que evitar es un elemento de inseguridad. “El estado de guerra permanente está en la identidad de Israel, y con razones fuertes en el pueblo judío. Otra cuestión es si vivir en guerra con los Estados árabes, que hace décadas aceptaron la existencia de Israel, y con Irán, con quien sería mejor negociar que vivir en estado de crisis permanente, es la vía adecuada”, me decía Mariano Aguirre, investigador del think tank CIDOB especializado en el tema.
Este nuevo concepto no se ha articulado ni presentado oficialmente al público, ni se ha definido de forma vinculante en el ámbito de la defensa. Sin embargo, en la práctica, sus principios influyen en la toma de decisiones y determinan el enfoque de Israel en materia de seguridad
“Autosuficiencia y ruptura de la dependencia de Estados Unidos”: “Aunque es importante, la relación con Estados Unidos se rige exclusivamente por intereses. Estados Unidos es una 'potencia en declive' y, dados los cambios sociales y políticos que está experimentando, pronto abandonará a Israel [...] Una dependencia excesiva de Estados Unidos expone a Israel a la influencia de un sistema de valores progresista estadounidense que es incompatible con el carácter judío de Israel. Romper los lazos con EEUU no solo es inevitable, sino también esencial para la independencia de Israel y la solidez de su identidad nacional judía”.
“Hay cambios en la política de EEUU, especialmente en el Partido Demócrata, que podrían llevar a que la política oficial de ese país hacia Israel cambie en el sentido de no apoyarle sin condiciones haga lo que haga, y que se reduzca la ayuda militar”, dice Aguirre. “Israel, por las dudas, se prepara para depender menos de EEUU, desarrollar sus capacidades militares con la más alta tecnología y establecer nuevas alianzas con otros socios para comprar o cofabricar armamentos”.
“Rechazo de la existencia independiente de los Estados árabes”: “La premisa subyacente es que la mayoría de los Estados árabes no son auténticos Estados-nación, sino conjuntos de tribus y grupos étnicos que carecen de una historia común y de una visión nacional fundamental. En consecuencia, socavar su estabilidad se considera un proceso natural, uno que Israel puede gestionar con mayor eficacia que si tuviera que enfrentarse a Estados-nación fuertes, y que incluso debería fomentar”.
El papel de las elecciones
He hablado de esta nueva doctrina de seguridad con Yossi Alpher, analista israelí y exmiembro del Mosad. Alpher está de acuerdo con el análisis de Hayman sobre la puesta en marcha de esta nueva doctrina, aunque aclara que no la defiende y se muestra optimista respecto a que las elecciones de la semana que viene puedan cambiar el rumbo.
“Esta visión estratégica de Hayman aún no se ha consolidado ni concretado”, dice el analista. “Está claro que seguimos viviendo bajo el trauma del 7 de octubre, el punto de partida de la investigación. Nuestras elecciones del 27 de octubre pueden aclarar este asunto. Si Bibi es sustituido, la estrategia nacional emergente que describe Hayman podría ser objeto de reconsideración por parte de responsables políticos menos inclinados hacia la derecha que Netanyahu y su séquito. Personalmente, creo que la estrategia que describe Hayman sería desastrosa para Israel. Pero no es de extrañar, dado el giro mesiánico de derechas que ha tomado la vida política israelí”.
El ex Mosad tiene mucha fe en las elecciones, pero el rival de Netanyahu, Gadi Eisenkot, antiguo jefe del Estado Mayor de la Defensa entre 2015 y 2019 y exministro de Netanyahu, es más de lo mismo. Eisenkot formó parte del gabinete de guerra en lo más alto del genocidio en Gaza y durante su jefatura en las fuerzas armadas, los soldados, buena parte de ellos francotiradores, mataron a sangre fría a los manifestantes palestinos que participaron en las movilizaciones de la Gran Marcha del Retorno. “Más allá del resultado de las elecciones, las líneas maestras de la estrategia de seguridad van a continuar. Puede haber énfasis diferentes, pero sin perder de vista la idea de ser un estado altamente militarizado, que debe controlar a sus vecinos, incluido Irán, porque el conflicto con ellos es existencial, y que, en particular, la guerra con los palestinos es de larga duración”, señala Aguirre.
El propio Netanyahu reconoció el domingo algunos de estos puntos. “En dos años, un nuevo presidente muy hostil a Israel podría llegar al poder en Washington. Debemos hacer todo en nuestro poder durante estos dos años y trabajar para establecer muchas alianzas en nuestra región y más allá”, dijo. Netanyahu admitió incluso el papel central de la guerra eterna en su nueva doctrina. Se acabó la contención. “La Guerra de la Redención exigió una actualización de los principios fundamentales de la doctrina tradicional de seguridad nacional, entre los que se incluye dar prioridad a la prevención y al ataque frente a la contención y la defensa, lo que incluye lanzar ataques preventivos para frustrar las amenazas emergentes”, añadió.
“Este nuevo concepto no se ha articulado ni presentado oficialmente al público, ni se ha definido de forma vinculante en el ámbito de la defensa. Sin embargo, en la práctica, sus principios influyen en la toma de decisiones y determinan el enfoque de Israel en materia de seguridad”, escribe Hayman en su artículo, quien aclara que el texto es un ejercicio para incentivar el debate y, para ello, ha exagerado deliberadamente algunos elementos de la estrategia. El propio INSS que dirige el antiguo jefe de la inteligencia militar se fundó sobre ese objetivo de debate como respuesta a los ataques sorpresa que desencadenaron la guerra de Yom Kippur.
“Una posible razón por la que Israel fue tomado por sorpresa el 6 de octubre de 1973 fue que ninguna institución ajena al establishment israelí había asumido la responsabilidad de evaluar los supuestos en los que se basaba la política del Gobierno”, señala el instituto. “Estos supuestos guiaban la planificación y la actuación del aparato de defensa israelí. Si hubiera existido un instituto de investigación de este tipo, podría haber cuestionado los supuestos que llevaron a la evaluación de los servicios de inteligencia según la cual era poco probable que estallara una guerra”.
Tienes que escuchar...
La rage (La rabia), de Keny Arkana. Ya te he recomendado algún tema de la rapera francesa, pero mientras la ira juvenil se extiende por Europa, (y la derecha aprovecha para culpar a la migración), este tema tiene más sentido que nunca.
Gracias por llegar hasta aquí.
¡Hasta la semana que viene!