El ministro israelí de Cultura pide a la Inteligencia investigar la identidad de los testigos anónimos de la película 'Naza'

elDiario.es / EFE

16 de septiembre de 2026 15:11 h

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Después de haber prometido trabajar para revocar la nacionalidad a los directores del documental Naza, el ministro israelí de Cultura, Miki Zohar, ha pedido al Shin Bet (servicio de Inteligencia interior de Israel) investigar la identidad de los oficiales militares que ofrecen su testimonio de forma anónima en la película, que expone la cadena de mando y toma de decisiones detrás de la matanza masiva de civiles en Gaza.

“Aclarar los hechos es fundamental para que el Ministerio del Interior pueda examinar el caso y revocar la ciudadanía” de los directores, ha afirmado Zohar en su cuenta de X, en la que ha compartido la carta enviada al director del Shin Bet, David Zini, aliado del primer ministro Benjamín Netanyahu.

En su solicitud, Zohar pide a Zini que descubra quién proporcionó los materiales a los periodistas y cineastas Yuval Abraham y Rachel Szor, cómo los obtuvieron, si se “divulgó o utilizó información de seguridad de forma ilegal y si entre las partes que proporcionaron información o participaron en su transferencia hay elementos hostiles o personas que actúan en su nombre, incluida la organización terrorista Hamás”.

Zohar ha sido de los más críticos del Gobierno con Abraham y Szor, después de que los documentalistas recibieran un respaldo abrumador en el Festival de Venecia y su cinta consiguiera el Premio Especial del Jurado del festival. Otros miembros del Ejecutivo han arremetido contra ellos, incluido Netanyahu. El Ejército ha rechazado el contenido del documental, negando que la Inteligencia Artificial sea la encargada de decidir los ataques contra Gaza y que se ordenen ataques con cientos de víctimas civiles como “daños colaterales”.

Naza cuenta con el testimonio de 24 miembros del Ejército y la Inteligencia israelí que narran en pantalla (con su rostro a oscuras y la voz distorsionada) cómo se eligen los objetivos de los ataques y cómo se llevan a cabo, incluyendo la toma de decisión respecto a los “daños colaterales”. Precisamente, NAZA es un acrónimo utilizado por el servicio de Inteligencia de Israel para estimar el número de civiles que morirá en un bombardeo dirigido contra un supuesto miembro de Hamás.

Pese a que las reacciones en Israel han sido mayoritariamente de rechazo e indignación, también algunos colectivos han mostrado su apoyo a Abraham y Szor y a su trabajo de investigación. Periodistas israelíes iniciaron este miércoles una recogida de firmas en apoyo a ambos directores, condenando “los ataques feroces e infundados perpetrados por políticos, militares y líderes de opinión” y denunciando que “en un país que aspira a ser considerado una democracia, los periodistas y sus fuentes no deberían tener que temer investigaciones, amenazas de violencia, insultos ni la revocación de su ciudadanía”.

Asimismo, más de un millar de directores israelíes han firmado una petición en la plataforma colectiva Atzuma a favor de la “libertad de expresión y creación”, e instando a otros a expresar su solidaridad con Shor y Abraham. “En los últimos días, hemos presenciado una campaña sin precedentes de difamación e incitación contra los cineastas y la distancia entre esta y la violencia y la amenaza física a sus vidas se reduce cada vez más”, denuncian los artistas en su manifiesto, en el que recuerdan que “la función principal del arte y el periodismo es reflejar la sociedad en la que se desenvuelven, para generar un diálogo y un debate sin prejuicios, incluso cuando la realidad es difícil”.

También varias ONG israelíes y palestinas, como Peace Now, Adalah, B'Tselem, Doctores por los Derechos Humanos de Israel y Breaking the Silence han denunciado que “la respuesta institucional ante la película y las amenazas contra sus creadores son propias de regímenes dictatoriales”. La organización Breaking the Silence —que recoge las denuncias anónimas de militares israelíes que han participado en o presenciado violaciones de los derechos humanos de los palestinos— ha asegurado que también ha recopilado testimonios que confirman que las Fuerzas de Defensa de Israel han autorizado ataques que sabían que causarían un elevado número de muertos civiles como “daños colaterales”.