La Policía portuguesa desaloja las acampadas por la vivienda de Lisboa y Oporto y detiene a 55 manifestantes

elDiario.es / EFE

20 de octubre de 2026 10:09 h

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La Policía portuguesa ha puesto fin en la madrugada de este martes a las acampadas de protesta contra la crisis de la vivienda instaladas en el centro de Lisboa y Oporto, en una operación que se ha saldado con 55 personas detenidas por desobediencia. Los organizadores niegan “ningún enfrentamiento” y denuncian la violencia policial.

La intervención de la Policía de Seguridad Pública (PSP) comenzó alrededor de las 06.00 hora local (7.00 en la España peninsular), después de que los agentes dieran un ultimátum a los participantes para que desmontaran las tiendas de campaña y abandonaran las plazas que ocupaban.

En Lisboa, los manifestantes, que permanecían desde el sábado en la céntrica plaza del Rossio, formaron un cordón humano para impedir el desalojo y corearon consignas de protesta. Los agentes del Cuerpo de Intervención de la PSP avanzaron entonces contra los concentrados, retiraron las tiendas y practicaron varias detenciones.

Los acampados, que estaban en la plaza desde el pasado sábado, anunciaron que regresarán este martes a las 19.00 horas (20.00 en la España peninsular) para protestar y decidir en asamblea si reanudan la acampada.

“Las tiendas fueron arrasadas”

“Lo que cuentan los compañeros es que las tiendas fueron prácticamente arrasadas con la gente durmiendo dentro”, ha señalado Priscilla Valadão, una de las portavoces de la acampada, en declaraciones a la prensa.

“Nosotros no somos una organización, la organización es colectiva. Entonces, si la colectividad decide quedarse, sí, claro”, ha señalado. Según ha explicado, la primera asamblea ya había acordado volver diariamente a las 19.00 horas si eran expulsados, hasta obtener respuestas a sus reivindicaciones.

“El ruido va a aumentar”, ha afirmado por su parte a EFE Ana Luísa, de 25 años, quien aseguró que los acampados promueven una propuesta de huelga general ibérica por la vivienda para el 11 de noviembre, en comunión con la convocada por los diferentes sindicatos en España.

Según ha relatado, han creado un grupo para coordinarse entre Lisboa, Oporto y Madrid e iniciado contactos para plantear la iniciativa a la central sindical portuguesa CGTP, cuyo respaldo esperan conseguir.

La Policía alega resistencia activa

Según la PSP, los agentes intentaron promover mediante el diálogo la salida voluntaria de los participantes y la retirada de las estructuras, antes de emitir órdenes expresas de dispersión y advertir de posibles delitos de desobediencia.

En Lisboa, un grupo de manifestantes se negó a abandonar la plaza y adoptó comportamientos de “resistencia activa”, afirmó el cuerpo policial.

La PSP aseguró que su intervención siguió criterios de “necesidad, adecuación y proporcionalidad” y que el uso de la fuerza cesó cuando desaparecieron las circunstancias que lo habían motivado.

Los 55 detenidos en Lisboa fueron trasladados a dependencias policiales y serán puestos a disposición de la autoridad judicial competente lo antes posible, indicó el comunicado.

La Policía Municipal de Lisboa retiró además 228 estructuras de acampada.

El Gobierno elogia la “profesionalidad” de la Policía

El Ministerio de Administración Interna (MAI) ha elogiado la “profesionalidad” de la Policía de Seguridad Pública (PSP) portuguesa en las operaciones de desalojo en la madrugada del martes de las acampadas de Lisboa y Oporto para “reponer la legalidad en la ocupación del espacio público” en un comunicado de prensa.

El Ministerio asegura que los agentes han privilegiado “el diálogo y la persuasión” para “evitar recurrir a la fuerza” a pesar de las imágenes que han compartido los propios acampados.

En el comunicado, el ministerio defiende que estas operaciones se desarrollaron “después de sucesivos contactos con los manifestantes” y “agotados los esfuerzos de las autoridades para conseguir la retirada voluntaria de las tiendas”

Sin rastro de tiendas

Ana Luísa ha explicado que, tras el desalojo, los manifestantes se sentaron en el suelo de la cercana plaza de la Figueira y celebraron otra asamblea para decidir cómo continuar la protesta.

Según pudo comprobar EFE, en los alrededores del Rossio había varias ambulancias de bomberos y una fuerte presencia policial, mientras los servicios municipales limpiaban el suelo y retiraban los carteles de la estatua central. No quedaba rastro de las tiendas de campaña.