Rutte mira para otro lado ante las detenciones en Turquía por la cumbre de la OTAN en Ankara
Moverse por Ankara ser ha convertido en misión casi imposible. La posibilidad de hacer una manifestación contra la cumbre de la OTAN en la capital turca hace días que es motivo de detención. A pesar de que los mínimos derechos democráticos han saltado por los aires en Turquía ante la operación del Gobierno de Recep Tayyip Erdogan por evitar cualquier conato de protesta ante la reunión de los principales líderes de la Alianza Atlántica, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha pasado de puntillas ante las preguntas de la prensa sobre las presiones sobre la oposición política: “La democracia también significa que las personas puedan organizar manifestaciones si así lo desean. Es decir, es mucho más que unas elecciones libres”.
El secretario general de la OTAN, sin nombrar a Turquía ni al Gobierno de Erdogan, ha señalado que “en lo que respecta a la democracia, es mucho más que la celebración de elecciones. Las elecciones, por supuesto, son fundamentales en una democracia, pero la democracia también implica la existencia de medios de comunicación libres, que ustedes, los presentes en esta sala, puedan formular todas las preguntas que deseen, escribir los artículos que consideren oportunos y realizar sus investigaciones”.
Los medios de comunicación turcos han publicado que desde la semana pasada decenas de activistas de partidos opositores y organizaciones de izquierda críticos con la Alianza Atlántica fueron detenidos de manera preventiva con el argumento de mantener la seguridad por la cumbre de la OTAN.
“¡Continúan las Operaciones 'Jardín de Rosas sin Espinas' de la OTAN! Esta mañana se llevaron a cabo numerosos allanamientos domiciliarios en Esmirna, Estambul, Kocaeli, Antioquía, Adana, Hatay y Urfa”, según publicó “Toplumsal Muhalefet” (Oposición Social), un grupo que engloba una amplia variedad de movimientos, iniciativas y partidos, mayoritariamente de izquierdas, que protestan contra el Ejecutivo de Erdogan.
A pesar de las detenciones arbitrarias, Rutte no ha condenado estas prácticas y se ha limitado a decir que “por supuesto, la democracia también significa que las personas puedan organizar manifestaciones si así lo desean. Es decir, es mucho más que unas elecciones libres”.
Seguidismo a Trump
Del resto de la comparecencia ante los medios de comunicación, Rutte ha seguido su política de alabanzas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pese a sus ataques constantes contra países europeos. Incluso, el secretario general de la OTAN no ha sido capaz de criticar el aviso de la Administración estadounidense de que va a castigar o premiar a los países según el seguidismo que haga de las políticas de EEUU.
“En última instancia, corresponde a cada aliado, incluido Estados Unidos, decidir cómo desarrolla su relación con los otros 31 miembros de la Alianza. Y, por responder a su pregunta de forma más general, creo que Estados Unidos está alentando —y quizá 'alentando' sea un término demasiado suave—, en realidad, está presionando con firmeza a los aliados para que alcancen el objetivo del 5% del PIB en gasto en defensa y para que aumenten la capacidad de producción de la industria de defensa. Creo que eso solo puede ser positivo. En cuanto a las medidas concretas, corresponde a cada aliado decidir cómo desarrollará sus relaciones bilaterales con los demás miembros de la Alianza. Pero, en términos generales, resulta de gran ayuda que el presidente de Estados Unidos esté plenamente implicado en este asunto”, ha explicado Rutte.