Trump cambia de opinión y dice ahora que el fusilamiento del condenado por el ataque de Fort Hood no será retransmitido en streaming

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
15 de octubre de 2026 16:18 h

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Habrá fusilamiento. Pero no será retransmitido por streaming. Así lo ha anunciado este jueves por la mañana Donald Trump, en un nuevo cambio de opinión.

“Nidal Malik Hasan, un ex comandante del ejército de los Estados Unidos convertido en traidor, es un hombre malvado que mató a 13 personas, incluida una soldado embarazada, que murió, junto con su hijo, e hirió, muy seriamente, a 32 personas inocentes más”, ha afirmado el presidente.

Trump ha añadido: “Creo que la transmisión de la ejecución para que todos la vean podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo presenciara cómo Estados Unidos trata a los terroristas y a la basura como Hasan, pero muchas personas muy buenas y bien intencionadas preferirían no verlo morir, a través de la transmisión o a través de cualquier otro dispositivo visual”.

“Él morirá”, prosigue Trump, “según lo programado, por escuadrón de fusilamiento, pero no se transmitirá. Dicho esto, la ejecución puede ser vista en persona por las familias inmediatas de las víctimas, si así lo desean”.

El Ejército anunció que la ejecución tendría lugar en Fort Hood el 3 de diciembre, después de que Hasan fuera condenado por matar a 13 personas y herir a otras 32 en un tiroteo ocurrido en la base militar en 2009. Es la primera ejecución militar en más de 65 años.

El anuncio del secretario de Guerra, Pete Hegseth, sobre el carácter público de una ejecución tan violenta como la de un pelotón de fusilamiento llega en medio de la polémica por la pena de muerte en EEUU, especialmente tras la inyección letal fallida de Christa Pike en Tennessee.

Hasan, un psiquiatra del Ejército con rango de comandante, entró el 5 de noviembre de 2009 en un edificio médico donde los soldados esperaban en cola para recibir vacunas y la autorización médica para su despliegue. Gritó “Alá akbar”, que en árabe significa '¡Dios es grande!', y abrió fuego con una pistola con mira láser. También disparó a la espalda de los soldados que huían hacia el aparcamiento.

Hasan afirmó que su intención era impedir que fueran a Afganistán y mataran a sus hermanos musulmanes. Un juez militar le prohibió presentar ese argumento como defensa durante su juicio de 2013.

Hasan quedó paralizado de cintura para abajo tras recibir un disparo en la espalda por parte de una agente de la policía civil de la base el día del ataque y ahora se desplaza en silla de ruedas.