Trump enturbia la cumbre de la OTAN con un ataque personal a Meloni: “Hace falta una orden de alejamiento”

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
6 de julio de 2026 18:19 h

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Donald Trump está a punto de subirse al Air Force One para viajar a la cumbre de la OTAN en Ankara. Allí se encontrará con el primer ministro canadiense, cuyo país a menudo dice que debería ser el estado 51 de EEUU. Y también con el canciller alemán, Friedrich Merz, a quien ha insultado por las críticas a su guerra unilateral en Irán. Asimismo, se verá las caras con Keir Starmer, a quien a atacado por las resistencias iniciales del primer ministro británico a dar apoyo logístico a EEUU para sus bombardeos ilegales sobre Irán. También se verá con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, a quien le quiere quitar Groenlandia.

Y, por supuesto, se verá con el presidente español, Pedro Sánchez, con quien mantiene una tensa relación por el rechazo español a asumir el 5% del PIB en gasto militar.

“Me ha decepcionado Italia”, ha dicho Trump, “me ha decepcionado el Reino Unido. Nos ha decepcionado Alemania y Francia. Nos han decepcionado la mayoría de ellos. España es un auténtico desastre. España es terrible, no quieren pagar nada”.

“Nos decepcionaron”, ha insistido Trump ante su soledad en la guerra unilateral que desató sobre Irán: “No necesitábamos ayuda alguna, los arrasamos, literalmente, en la primera semana. Pero habría estado bien que nos hubieran dicho: 'Nos gustaría ayudar”.

“Ni siquiera la necesitábamos, pero habría estado bien que lo dijeran; y no lo dijeron”, ha dicho el presidente de EEUU: “Me sentí decepcionado. Me decepcionó Italia, me decepcionó el Reino Unido, ahora ya no está, nos decepcionan Alemania y Francia, nos decepcionan la mayoría de ellos. España es un auténtico desastre. España es terrible, incluso desde vuestro punto de vista. Quiero decir, no quieren pagar nada, creen que pueden ir a la suya. Pero siento un gran respeto por este hombre [Rutte], así que vamos a hablar de lo que ha pasado y ya veremos qué ocurre”.

Sin embargo, quien más le está sacando de quicio últimamente a Donald Trump es la primera ministra italiana Giorgia Meloni, ultraderechista como él, pero quien se ha salido del redil a raíz de los ataques del presidente de EEUU al papa León XIV. Meloni sabe que alinearse con Trump en una ofensiva contra el Vaticano es malo para sus intereses electorales, y, a pesar de compartir la agenda ultra de Trump y de haber exhibido su sintonía con Elon Musk, la primera ministra italiana ha marcado distancias con la Casa Blanca a raíz de la ofensiva del presidente de EEUU contra el Papa por su oposición a la represión migratoria y la guerra en Irán.

Este domingo por la tarde ha publicado en Truth Social un post con una foto con Meloni y el siguiente texto: “Hace falta una orden de alejamiento”. El presidente de EEUU, así, frivoliza ahora con medidas habituales usadas en casos de violencia machista.

Trump reavivó recientemente las tensiones al declarar a un periodista de televisión italiano que la primera ministra italiana le había “suplicado” que se hicieran una foto en la reciente cumbre del G7 celebrada en Francia. Los comentarios de Trump fueron respondidos con la cancelación de un viaje del ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, a Miami para el Foro Empresarial y Científico.

El diario El País sugirió que Trump se había molestado por un vídeo grabado en esa misma reunión, en el que se veía a Meloni como si le estuviera regañando.

En cualquier caso, el presidente de EEUU reafirmó su versión en una publicación en Truth Social, añadiendo que Meloni quería la foto para impulsar sus índices de popularidad en descenso, algo que él achacó a su falta de apoyo a EEUU en la guerra contra Irán.

En un vídeo publicado en las redes sociales, Meloni respondió que la afirmación de Trump sobre la foto era “una invención”. Expresó su perplejidad ante el hecho de que, al parecer, el presidente de EEUU tratara a sus aliados peor que a sus adversarios. Fusionando el orgullo personal y el nacional en una sola réplica, concluyó: “Yo no suplico, ni tampoco Italia”.

“Estos ataques constantes e injustificados son absurdos. En cuanto a mi popularidad, ser tu amiga no me ha ayudado en absoluto, ni depende de mi relación contigo. Mi popularidad depende de mi capacidad para defender el interés nacional de Italia, y eso es precisamente lo que siempre he hecho”, ha escrito Meloni en un post en inglés en Instagram.

Y ha añadido: “Eso mismo hice con respecto a las bases militares estadounidenses en Italia. Su uso se rige por acuerdos que siempre hemos respetado y que no pueden violarse mientras yo sea primera ministra. Italia sigue siendo una nación soberana”.

“En cualquier caso, mi popularidad no es asunto tuyo. Sugiero que te centres en la tuya”, ha cerrado.

“Su popularidad en Italia está por los suelos, posiblemente porque le dio la espalda a Estados Unidos —un país que realmente ama y protege a Italia— al negarse a impedir que Irán obtuviera o desarrollara un arma nuclear (¡aunque la OTAN hizo lo mismo, dicho sea de paso!)”, publicó Trump en Truth Social.

El presidente de EEUU reprochó a Meloni que no permitiera “utilizar las pistas de aterrizaje italianas —lo que supuso un gran inconveniente logístico—, a pesar de que Estados Unidos aporta cientos de miles de millones de dólares al año para proteger a Italia y a otros 'supuestos' aliados de la OTAN”. El inquilino de la Casa Blanca considera que la primera ministra italiana busca un acercamiento con él por sus bajos índices de popularidad: “Ahora, tras la derrota militar de Irán a manos de Estados Unidos, ella quiere volver a ser amiga para 'mejorar sus cifras'. ¡¡¡No, gracias!!!”