Los accidentes laborales aumentan este año en La Rioja, aunque se han registrado menos mortales
La Rioja siguió liderando los peores resultados del país en materia de siniestralidad laboral entre los meses de enero y agosto de 2026, situándose como tercera comunidad con mayor índice de incidencia (número de accidentes por trabajadores) tras Navarra y Baleares.
Así, en los ocho primeros meses del año, se produjeron en las empresas riojanas un total de 3.201 accidentes de trabajo, 2.923 de ellos durante la jornada de trabajo y 278 in itinere. Esto supone un aumento de 71 accidentes en jornada de trabajo con baja y repunte de la accidentalidad de un 2,5%. Si bien, la accidentalidad en itinere se reduce de 321 accidentes registrados en este periodo el año pasado a los 278 de 2026.
En este periodo comparativo, la cifra de accidentes graves se redujo en tres con respecto al año pasado, de modo que ya se han registrado 36 siniestros de gravedad hasta agosto, así como una reducción de otros 3 accidentes mortales, con 3 fallecidos en accidente laboral en La Rioja entre enero y agosto de este año (si bien, al menos uno más seguiría en proceso de investigación, según ha podido saber UGT de La Rioja).
A juicio del sindicato, las cifras muestran que la incidencia de las campañas informativas por sí mismas es nula, habida cuenta de que La Rioja ha redoblado estas campañas informativas en los últimos años pero ha registrado 454 accidentes laborales más con baja que hace diez años (2.747 accidentes entre enero y agosto de 2017) y 16 accidentes graves más (entonces se registraron 20 accidentes graves).
En la práctica, ni existe mayor cultura preventiva ni la sensibilización está calando entre las empresas riojanas que, a la hora de la verdad, ahorran recursos a costa de enfermar a los trabajadores, cuando no consiguen que pierdan una extremidad o incluso la vida. Este es el verdadero problema, la falta de voluntad empresarial por no atajar un drama que ya ha acabado con la vida de tres trabajadores en La Rioja.
Y todo ello, con la connivencia de las mutuas de accidentes de trabajo, cuyas altas injustificadas sin una curación real multiplican exponencialmente los niveles de siniestralidad y la gravedad de los accidentes. Y al mismo tiempo suponen el caldo de cultivo de enfermedades profesionales crónicas de mucha peor solución y costes vitales y económicos más elevados que, a la postre, terminan siendo derivados a la Seguridad Social de todas y todos.
Por ello, UGT apela a la responsabilidad de las empresas y llama a una mayor penalización jurídica y económica para aquellas que, reiteradamente, juegan con la salud de las personas trabajadoras escatimando las medidas preventivas necesarias para reducir los riesgos.