África Rello, la estudiante riojana que viste las injusticias del siglo XXI con los pinceles de Goya

¿Qué tienen en común Goya, la situación política y social actual y la moda? África Rello lo vio claro y, gracias a esa visión, ha ganado un premio. Esta joven logroñesa, estudiante de segundo curso de moda en la Escuela Superior de Diseño de La Rioja (ESDIR), acaba de ganar en Zaragoza la Aguja Goyesca en la categoría de estudiante con su colección 'El sueño de la razón (todavía) produce monstruos', una alegoría a la obra de Goya a camino entre lo onírico, lo artístico y la denuncia social.

Esta historia comienza con una llamada de teléfono de su tía Marimar y un mensaje de su abuela. Ambas viven en Zaragoza y, al ver anunciado el certamen, tuvieron claro que África tenía que presentarse. A ella siempre le gustó la moda, pero esta no entraba en sus planes. Estudió Bachillerato de Ciencias Sociales porque no tenía claro lo que quería hacer y acabó matriculándose en la ESDIR sin haber tocado nunca una máquina de coser. “Cuando mi familia me animó a presentarme a este certamen, justo había terminado los exámenes del primer cuatrimestre y tenía una semana de vacaciones así que la dediqué a estudiar la obra de Goya, a pensar y a hacer los bocetos”, explica la joven, “cuando me dijeron que había sido seleccionada, empezó una maratón contrarreloj para hacer realidad todo eso que tenía en la cabeza”.

Lo que África tenía en la cabeza eran mucho más que cuatro vestidos. En menos de dos meses, esta estudiante riojana ha creado una colección que rinde homenaje a una de las series que Goya pintó para los duques de Osuna; cuatro alegorías que representan a cuatro cuadros del artista aragonés y que nacen de la frustración de esta estudiante riojana al descubrir que los problemas sociales de principios del siglo XIX se siguen reproduciendo en la España actual; que en 200 años han cambiado los actores pero no las dinámicas de opresión.

El primer vestido es 'El Diablo', una figura que Goya representaba con el macho cabrío, una figura que emanaba respeto e intimidación, un “monstruo” creado por la sociedad para dar respuesta a lo desconocido. África, a través de telas oscuras que recuerdan a las pinturas negras y las escenas de brujería del pintor, ha creado una silueta de estructuras rígidas y volúmenes marcados, con los cuernos como elemento central. “Con este diseño trato de explicar que el miedo a lo desconocido, también hoy, sigue moldeando nuestra percepción de la realidad”, explica.

El segundo modelo es 'La Bruja', una figura juzgada y “condenada por una sociedad necesitada de culpables”. Rello ha creado para representarla una figura pesada, oculta tras muchas capas de tela, más de nueve metros, con mucho peso. “He querido mostrar cómo se siente alguien a quien tachan de culpable y se ve obligada a cargar con un peso que no le pertenece”, argumenta la joven diseñadora, “representa el señalamiento y la violencia simbólica, mostrando cómo la sociedad crea monstruos no sólo a través del miedo, sino también a través de la culpa”.

El tercer look, 'La razón dormida', representa la ceguera voluntaria, “el momento en el que la razón se apaga y deja paso a la fantasía, la superstición y los monstruos creados por la mente colectiva”. Para materializar esa idea, África Rello utiliza una silueta rígida y ajustada, que representa lo que está bien, la verdad, y le superpone capas de tul y transparencia que envuelven el cuerpo en una especie de ilusión. “Ese velo deforma la realidad, la difumina y la oculta en capas de miedo y autoengaño”, explica, “transmite la idea de que, cuando dejamos de cuestionar, permitimos que los monstruos tomen forma”.

Por último, 'El Despertar', el instante en el que la oscuridad comienza a disiparse, el proceso en el que nada es nítido todavía, pero se va tomando conciencia. El top se va deshaciendo hacia la falda con un volumen fluido que aporta movimiento y ligereza y que evoca la liberación progresiva. Los búhos bordaos que se van deshilachando desde la cintura representan los monstruos que se van descomponiendo cuando la oscuridad desaparece. “Despertar no significa olvidar la oscuridad, sino aprender a mirarla con claridad”, explica la autora.

África Rello entiende la moda como un arte, y como tal, más allá de mostrar belleza, debe expresar, despertar sentimientos. “Al estudiar estas obras sentí mucha rabia al comprobar que aquello que sucedía hace dos siglos, sigue sucediendo”, señala, “porque Goya no quería retratar a las brujas como algo que produce miedo sino como aquello que se usa para tapar los problemas reales de la sociedad, por aquel entonces las epidemias que mataban a los niños y a miles de personas. Ahora, se sigue culpando a las minorías para tapar los problemas reales de la sociedad”.

Con esta colección y este importante reconocimiento, queda claro que el talento va mucho más allá de la aguja y la máquina de coser. “Ha sido un trabajo muy duro porque quería profundizar en el argumento”, cuenta, “también fue difícil encontrar las telas porque era una gama de color complicada y como estudiantes no tenemos acceso a las gamas más altas. Pero sobre todo, fue un trabajo enorme de confección por el que tengo que dar las gracias a mi madre que me estuvo ayudando, con las pocas nociones que tiene de costura, a rematar y coser bajos; tuvo una paciencia infinita conmigo y no puedo estar más agradecida. Le debo todo”.

Todo el esfuerzo ha tenido, en este caso, su recompensa. No solo por el premio sino por lo que supone para una estudiante de moda poder mostrar sus ideas y sus obras en un desfile cuyo coste, de otro modo, sería inabordable. “Para mí esto ha sido un impulso enorme”, asegura la joven logroñesa, “me ha hecho ver que hay muchísimas opciones, que quiero empezar a hacer más cosas, que lejos de la idea de que la moda no tiene salidas, hay un mundo de posibilidades que debemos explorar”. No sabe cuál será su camino y prefiere centrarse de momento en los dos años de estudio que le quedan, pero tiene claro que su ilusión siempre estará en la alta costura, en la creación y en las cosas hechas a mano y con mucho sentido.