Las enfermeras, contra la privatización que puede suponer la farmacia comunitaria

Rioja2

0

Más de 150 representantes de la Organización Colegial de Enfermería, Sociedades Científicas y estudiantes -que representan a casi 300.000 enfermeras- se han reunido este pasado fin de semana en Toledo para debatir, conocer y analizar las amenazas y retos a los que se enfrenta la profesión.

Como ha indicado el Colegio de Enfermería de La Rioja, todos los estamentos enfermeros han mostrado su indignación y preocupación ante la posible privatización de la Atención Primaria por el auge de un movimiento autodenominado 'Farmacia comunitaria' que, “a pesar de no tener respaldo legal alguno, puede ser consentido por la administración regional y pretende hacer actuaciones de carácter asistencial con los pacientes crónicos, tanto en botica como a domicilio”.

En este sentido, cabe destacar “la clara pretensión de facturar por todos estos servicios a las arcas públicas, a las mutualidades o al propio paciente, tal y como han reconocido públicamente en varias ocasiones. Se trata pues de actuaciones con pacientes vulnerables que requieren de las garantías de independencia clínica que sólo pueden asegurar las profesiones médica y enfermera. Más si cabe, cuando el cuidado de los crónicos es uno de los ejes de la actividad enfermera”.

Por ello la Enfermería nacional denuncia que varias Comunidades Autónomas ya están legislando en este sentido, buscando un “supuesto ahorro” o mejoras que se basan en estudios de los propios farmacéuticos pero que no cuentan con ningún rigor científico, con independencia, ni con la credibilidad suficiente para validar una iniciativa que va a afectar de lleno al Sistema Nacional de Salud.

Por ello Pedro Vidal, presidente del Colegio de Enfermería de La Rioja recuerda que “la especialidad de 'Farmacia comunitaria' no existe ni tiene respaldo alguno por parte de la legislación española al tiempo que los especialistas en Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria tienen que superar una oposición del Estado y posteriormente estar dos años -cuatro en el caso de los médicos- de residentes en el Sistema Nacional de Salud, mientras que un farmacéutico que se hace llamar ”comunitario“ se autocalifica como tal sin control estatal ninguno”.

Pedro Vidal confía en que la consejera de Sanidad de La Rioja no entre en este juego “porque hará peligrar el sistema sanitario riojano al dejar en manos de unos establecimientos privados y comerciales la atención que prestan médicos y enfermeros en el marco del sistema público, sobre todo en el ámbito de la Atención Primaria”.

Los modelos de Farmacia comunitaria que intentan imponer algunos gobiernos regionales como Madrid, Comunidad Valenciana, País Vasco, Murcia, Castilla-La Mancha y Galicia esperamos que no tengan su mala copia en La Rioja porque suponen una clara invasión de las competencias profesionales“.

Se trata, explica Vidal, de “tratar de sacar del sistema público y de los centros de salud, el seguimiento y control de pacientes crónicos y polimedicados, solicitando el acceso a la historia clínica del paciente y medidas como la revisión de los botiquines domésticos realizada, no olvidemos, por parte de personas que se ganan la vida con la dispensación y venta de medicamentos. La complejidad de muchos pacientes exige que sean otros profesionales sanitarios, enfermeros y médicos, quienes pueden garantizar la seguridad y salud de los pacientes sin más interés que su propia deontología profesional”.

El presidente del Colegio de Enfermería de La Rioja sostiene que la profesión enfermera respeta el importante rol de los farmacéuticos en el marco de la atención al ciudadano y les recuerda que deben ser conscientes de sus límites a la hora de ejercerla, al tiempo que afirma que “ni entendemos ni vamos a tolerar que nuestra administración pública, como última responsable de la salud de los ciudadanos, entre en este juego y menos si eso implica arriesgar la salud de las personas, menoscabar la legislación vigente o frivolizar acerca de unas supuestas nuevas funciones que son competencia exclusiva y excluyente de las enfermeras y los médicos, sobre todo de las especialidades reconocidas por Ley de Enfermería y Medicina de Familia y Comunitaria”.