El rigor

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Solamente un entorno escolar de Logroño respira aire seguro según los parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta contundente conclusión es la que recoge el estudio estatal sobre la calidad del aire en zonas escolares elaborado por Ecologistas en Acción, que en nuestra comunidad autónoma ha contado también con la participación de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Centros Públicos de La Rioja (FAPA Rioja).

Salvo el CEIP Ana María Matute, los otros 32 entornos escolares analizados en la ciudad incumplen los valores indicados por la OMS al superar el máximo de 10 microgramos por metro cúbico (μg/m3) de dióxido de nitrógeno indicados para un aire seguro. No solamente los rebasan, sino que 15 de esos 33 centros han registrado más del doble de dicho índice con una concentración superior a los 20 μg/m3, límite anual establecido en la normativa europea de calidad del aire cuya entrada en vigor está prevista para 2030. Las cifras más peligrosas pertenecen al IES Duques de Nájera, el CEIP Caballero de la Rosa, el CEIP Vuelo Madrid Manila y, especialmente, al CPC Agustinas con 32,9 μg/m3.

El trabajo de campo, realizado con medidores durante tres semanas para recabar los datos de la muestra representativa, deja como evidencia en el informe la clara relación entre la intensidad del tráfico y la contaminación atmosférica. La exposición elevada al NO2 conlleva graves consecuencias para la salud como la potenciación de afecciones en el sistema respiratorio y cardiovascular y en el neurodesarrollo infantil debido a que las partículas invaden y dañan procesos críticos del desarrollo.

Con un diagnóstico de este calibre, la pregunta es qué se va a hacer para proteger de manera especial al espectro infanto-juvenil de la población. Para ello hay que poner sobre la mesa elementos señalados en el estudio como el diseño de los entornos escolares, la implantación de zonas de bajas emisiones, la pacificación del tráfico, la potenciación del arbolado o intervenciones, sobre todo en la zona centro y sur, como las llevadas a cabo en los entornos del CEIP Madre de Dios, el CEIP Siete Infantes de Lara o el CEIP Vicente Ochoa para reducir la contaminación y fomentar los espacios peatonales.

Sin embargo, la respuesta que se pudo ver en el último pleno del Ayuntamiento de Logroño fue muy elocuente. Antes del debate sobre la creación de un plan estratégico de calles escolares a propuesta del PSOE, se expusieron los datos del informe, presentados de manera gráfica por Amaya Menchaca, bióloga ambiental e integrante de FAPA Rioja. Estos son apoyados por colectivos diversos como la Asociación Riojana de Pediatría de Atención Primaria, la Asociación de Ambientólogos de La Rioja, la Sociedad de Medicina Familiar y Comunitaria de La Rioja o la Plataforma de Movilidad de La Rioja.

A pesar de ello, fueron cuestionados por la portavoz del equipo de Gobierno, Celia Sanz, argumentando sin rubor que carecían de “rigor científico”. Al contrario, destacó que la calidad del aire de Logroño se sitúa como una de las mejores de las ciudades de España. Lo hizo anclándose en los registros de la estación medidora de la calle Cigüeña, cuyo emplazamiento dificulta la medición total de la polución urbana vinculada al tránsito rodado al estar situada en un ámbito peatonal y una zona verde del campus de la Universidad de La Rioja en lugar de un punto más crítico.

Logroño no dispone más que de dicha estación, por lo que no cuenta con un sistema público de medición más efectivo en los entornos escolares. De este modo, cuando la sociedad civil actúa ante un problema colectivo, lo que el Gobierno debía haber hecho es escuchar a la otra parte en lugar de encerrarse en su torre de marfil, mostrar su disposición a ir de la mano en lugar de parapetarse en la reafirmación de su labor y tomarse la molestia de contrastar esos datos en lugar de echar por tierra una investigación de peso.

Para ello alegó que las mediciones no eran estandarizadas ni profesionalizadas y que deberían llevarse a cabo de manera horaria o anual como si los colectivos sociales pudieran permitirse ese desembolso. También incidió en que se trataba de un método orientativo con datos indicativos. En el propio informe se señalan las limitaciones presupuestarias y operativas, por lo que las referencias obtenidas tendrían que ir acompañadas con un estudio posterior más amplio para cotejar los resultados.

Diversos actores institucionales como la Agencia Europea del Medio Ambiente o el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico reconocen el valor de estas campañas como herramientas para la concienciación, pero desde el Ayuntamiento de Logroño se optó por dudar de su método científico. A ello se añadieron afirmaciones tales como “están intentando implantar discursos derrotistas” por parte del PP o “respeto su opinión, pero no la comparto”, donde Vox elevó el objeto de su negacionismo y desplazó su crítica a la estrategia Calles Abiertas de la anterior legislatura.

Resulta necesario reflexionar sobre lo que subyace al respecto. Nos hemos acostumbrado a normalizar que todo es relativo y que hasta la facticidad de los hechos es cuestionable y opinable. El rigor no es debatible. Se tiene o no se tiene. Lo que no puede hacer una formación política es desacreditar sin datos efectivos que lo refuten un informe que alerta de la calidad del aire en los entornos escolares de Logroño.

Por supuesto, la iniciativa no salió adelante, donde se evidenciaron dos bloques: el compuesto por PP y VOX por un lado y el del PSOE (Álvaro Foncea precisó que el Gobierno de La Rioja está tramitando un cambio de modificación técnica para una mejor medición del aire), el grupo mixto (Unidas Podemos y PR+) y no adscritos no por otro.

Más allá de la moción, si de verdad se quiere tomar en consideración la contaminación atmosférica, es necesario hablar en profundidad del modelo estructural de ciudad y actuar en consecuencia respecto a la movilidad urbana sostenible y la seguridad del aire en espacios con población vulnerable como los entornos escolares. Nos va la salud en ello.