La UR pone a su personal a hacer ejercicio para demostrar los efectos de la actividad física sobre la salud laboral

Rioja2

0

El Grupo de Investigación EDUSOB de la Universidad de La Rioja (UR) está desarrollando un ambicioso proyecto de investigación orientado a analizar el impacto de un programa de actividad física estructurada sobre la salud de sus trabajadores con hábitos sedentarios, en el que participan tanto el PDI como el PTGAS.

La iniciativa surge a partir de un encargo de la Dirección General de Deporte y Juventud del Gobierno de La Rioja al Grupo de Investigación ‘Educación y salud: observación, análisis e intervención’ (EDUSOB), en el marco de sus políticas públicas de promoción de la actividad física y mejora de la salud en población adulta impulsada de forma transversal por el Ejecutivo regional.

El proyecto –gestionado como un contrato de la Oficina de Transferencia del Conocimiento (OTC), de la Fundación General de la UR– responde a la creciente preocupación por los efectos del sedentarismo en entornos laborales, asociados a riesgos cardiovasculares, metabólicos, musculoesqueléticos y psicológicos, así como a una disminución del bienestar general y del rendimiento profesional.

El programa de intervención comenzó a finales del mes de octubre y se prolongará hasta el mes de mayo, con una duración total de seis meses. Durante este periodo, un grupo de trabajadores participa en un programa de actividad física estructurada, progresiva y supervisada, mientras que un grupo control mantiene sus hábitos habituales, permitiendo así evaluar de manera rigurosa el impacto de la intervención mediante un diseño cuasi–experimental.

El proyecto cuenta con la plena implicación de la Universidad de La Rioja, a través de la Gerencia y el Servicio de Actividades Deportivas, que ha colaborado en la gestión de espacios y coordinación de la actividad dentro del programa de actividades deportivas de salud de la Universidad de La Rioja.

Asimismo, los organismos responsables de la formación del PDI y del PTGAS han permitido la integración de esta iniciativa dentro de sus programas formativos. Esta medida ha favorecido la implicación del personal universitario, al reconocerla como horas de formación acreditadas.

Desde el punto de vista científico, el proyecto combina una clara vocación investigadora con un enfoque aplicado en salud laboral. La evaluación del impacto del programa se realiza mediante un protocolo riguroso que incluye mediciones de salud física, análisis de hábitos de vida, calidad del sueño y bienestar psicológico.

La evaluación física incluye indicadores clave como la capacidad cardiovascular (frecuencia cardíaca y resistencia), la fuerza y resistencia muscular, la composición corporal (medidas antropométricas) y la capacidad funcional (movilidad y equilibrio). Además, se tienen en cuenta parámetros metabólicos como la glucosa o el colesterol.

Para ello, se cuenta con la participación de personal sanitario perteneciente a la Unidad Predepartamental de Ciencias Biomédicas y Especialidades Sanitarias de la Universidad de La Rioja, responsable de la evaluación de parámetros clínicos, así como con un equipo investigador formado por doctores en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, miembros del Grupo de Investigación EDUSOB de la Universidad de La Rioja, con una amplia trayectoria en investigación en el ámbito de la salud.

Los primeros resultados preliminares, correspondientes a una fase intermedia del proyecto, muestran mejoras relevantes en múltiples indicadores. Entre ellos destacan la reducción de la presión arterial y de parámetros relacionados con la composición corporal, el aumento de la capacidad funcional, la mejora de la calidad del sueño y una disminución significativa de los niveles de estrés y ansiedad. Asimismo, se observan indicios positivos en variables relacionadas con el desempeño laboral.

Aunque estos resultados deben interpretarse con cautela hasta la finalización del estudio, los datos obtenidos hasta el momento sugieren que este tipo de programas no solo son viables en el entorno universitario, sino también eficaces para mejorar la salud y el bienestar del personal.

Asimismo, se observa una clara adherencia a la práctica de actividad física por parte de los participantes, lo que contribuye a la mejora de los hábitos de vida de la plantilla de la Universidad de La Rioja.

Este proyecto se consolida como una iniciativa de referencia en el ámbito de la promoción de la salud laboral, con potencial para orientar futuras políticas públicas y estrategias institucionales dirigidas a combatir el sedentarismo y fomentar estilos de vida activos en la población trabajadora.