Niños asfixiados en un campamento municipal en Arganzuela porque un colegio bloqueó los ventiladores de sus aulas

Lourdes Barragán

Madrid —
14 de julio de 2026 13:00 h

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El del calor en las aulas es un debate cíclico que vuelve con cada verano y no siempre acaba al irse de vacaciones. Durante los meses de julio y agosto, muchos centros educativos se transforman en campamentos urbanos pensados para los más pequeños, que huyen del bochorno mientras sus familias concilian fuera del calendario académico. Muchas plazas son públicas y las oferta directamente el Ayuntamiento de Madrid, pero algunos beneficiarios han denunciado las condiciones en las que se encontraron estos colegios públicos.

Buena parte de esas plazas son municipales y se ofertan a través del programa Madrid Camp, una iniciativa que gestiona el Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad y este verano ha lanzado unas 13.800 repartidas por distintos puntos de la capital. “En el colegio donde está mi hijo han bloqueado los ventiladores. Él tiene cinco años y no me cuenta mucho sobre las actividades que hacen, pero sí que la mayoría se desarrollan en las aulas”, asegura Guillermo, padre de un menor que ha entrado a uno de los campamentos en el distrito de Arganzuela, dentro del CEIP Tomás Bretón.

Madrid Camp está dirigida a menores de entre 3 y 12 años y se abre en períodos vacacionales como Navidad, Semana Santa o verano, con plazas que se obtienen por sorteo y rellenando antes un formulario. Como él, ahora otras familias se han hecho eco de la situación y han tratado de ponerse en contacto con el Ayuntamiento de Madrid, la dirección del colegio o la empresa privada que contrata a sus monitores. Hasta ahora, dicen haber recibido solo una respuesta de estos últimos. “Los ventiladores son propiedad del centro, y es el propio centro el que los ha bloqueado y no nos deja usarlos. No es nuestra decisión”, reza el mensaje que muestran las familias, enviado desde una dirección de correo asociada al CAI de Arganzuela (Centro de Atención a la Infancia).

Desde el CEIP Tomás Bretón ya surgió alguna queja previa por el calor. El patio es de asfalto, y este centro ya fue objeto de polémica durante el curso por las altas temperaturas que soporta el edificio, rodeado por una amplia explanada con escasas zonas de sombra. Según este padre, cuyo hijo no está matriculado allí aunque sí asiste a los campamentos durante la segunda quincena de julio, fueron los monitores quienes trasladaron a las familias el problema con los ventiladores, instalados recientemente.

Respuesta del Ayuntamiento y la reacción política

“Las monitoras nos dijeron que hacen todo lo posible para que los niños no pasen calor”, asegura Guillermo, que insiste en que las reclamaciones de las familias no van dirigidas contra el personal del campamento y simplemente buscan un alivio contra el bochorno del verano en la capital. Por su parte, fuentes del Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad del Ayuntamiento de Madrid aseguran a Somos Madrid que “el Ayuntamiento está realizando las gestiones necesarias para que los ventiladores puedan utilizarse con la mayor brevedad posible”.

El episodio reabre un debate que cada verano regresa a los colegios madrileños. Aunque las aulas dejan de acoger actividad lectiva, muchos edificios continúan siendo utilizados durante semanas por cientos de menores inscritos en campamentos urbanos municipales. Las familias sostienen que esas instalaciones deberían ofrecer las mismas condiciones de confort térmico que se exigen durante el curso, especialmente en un contexto en el que las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas.

De hecho, una de ellas se puso en contacto a través de redes sociales con la portavoz de Más Madrid (el principal partido de la oposición), Rita Maestre. Ahora, su grupo municipal ha registrado una batería de preguntas dirigidas al departamento responsable, el de Políticas Sociales, para conocer exactamente cuáles son los movimientos y comunicaciones que ha impulsado el consistorio, de cara a resolver este conflicto por los ventiladores “de forma inmediata”. Fuentes del partido aseguran, asimismo, haber solicitado al Gobierno de José Luis Martínez-Almeida el detalle de las obras ejecutadas en 2025 por la Junta Municipal de Arganzuela en este mismo centro educativo, presupuestadas en 44.204 euros (IVA incluido), con el desglose del concepto y el importe de cada una de ellas.

“Ya sabemos lo que tienen que decirles a las familias: el calor es inspirador y cuando hace calor, hace calor: esa es la respuesta de los representantes del PP desde sus despachos y coches oficiales con el aire acondicionado a tope”, ha destacado la líder de Más Madrid, que también reprocha al Partido Popular su “posición” en el último pleno a la propuesta de su partido para aclimatar los centros: “Que no, que no y que no”, reproduce Maestre. “¿Cuántos niños y niñas más se ven afectados en toda la oferta de campamentos urbanos municipales?”, lanza, finalmente, sobre el asunto.