Ni casa, ni chabolas, ni enseres en la calle: Almeida se deshace “por salubridad” de las pertenencias de personas sin hogar

Lourdes Barragán

Madrid —
15 de junio de 2026 23:59 h

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El año arrancó con la promesa de deschabolizar Madrid, eliminando asentamientos improvisados en las laderas de la M-30 a su paso por Ventas. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, lo defendió aludiendo a “molestias” y “problemas de convivencia” con los vecinos, pero ahora vuelve al centro de la diana por un caso parecido: según El País, el Ayuntamiento ha dado la orden de no avisar a las personas sin hogar antes de retirar sus pertenencias del lugar en el que pernoctan, como se venía haciendo hasta ahora desde los equipos municipales de apoyo.

El consistorio niega que esto se haga sin al menos un aviso previo, aunque evita dar respuesta a la pregunta de si ha habido algún cambio en las directrices de su personal, tal y como sostiene El País. En sus informaciones, el periódico recoge que este cambio es efectivo desde marzo, cuando se obligó a los Equipos de Calle no notificar de los operativos de limpiezo que podían acabar tirando algunas pertenencias de personas sin hogar. Sin embargo, fuentes del Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad del Ayuntamiento consultadas por Somos Madrid insisten en que “no se tira nada sin notificarlo”.

“Siempre se ha avisado [a las personas sin hogar] y lo seguiremos haciendo”, afirman sobre los protocolos de limpieza, que pueden afectar a sus enseres. El departamento que dirige de José Fernández justifica estas actuaciones como una forma de evitar “problemas de salud pública”, como la acumulación de basura en la calle o la atracción de roedores. También invita a las personas en situación de calle a “tener recogidas sus pertenencias”, aunque no llega a detallar cómo hacerlo si no tienen casa donde guardarlas.

“Los equipos de calle trabajan con ellos cómo hacer uso del espacio público evitando la insalubridad”, se limitan a decir. Pese a las explicaciones municipales, las informaciones publicadas recogen testimonios anónimos de trabajadores sociales que aseguran haber recibido una directriz expresa y haber manifestado expresamente su desacuerdo con ellas. Una cuestión que el consistorio ha esquivado en distintas respuestas.

El propio Almeida también ha salido al paso de las críticas. Ante esta última controversia, el alcalde defiende que su equipo actúa “siempre conforme a criterios de salud pública y seguridad”, e insiste en los recursos municipales que ya existen para personas sin hogar. No obstante, un albergue o centro social no siempre es la opción más óptima a ojos de estas personas vulnerables, tal y como explicaron en este reportaje. Por su parte, la vicealcaldesa Inmaculada Sanz vicealcaldesa ha asegurado que los protocolos se mantienen y continúa la comunicación con gente en situación de calle.

Sanz es también la responsable de Seguridad y Emergencias, departamento del que depende la Policía Municipal. Este cuerpo es el que se encarga, junto a Samur Social y Selur (el servicio municipal de limpieza), de llevar a cabo los operativos de higiene urbana. Ha pasado medio año desde que Almeida comenzó a desmontar chabolas por todo Madrid, y apenas una semana desde que la visita del Papa León XIV devolviera el protagonismo a las personas sin hogar. Sin embargo, las acusaciones cruzadas ya están de vuelta.