Los eventos del Metropolitano se saldaron en 2025 con tres multas por los conciertos de AC/DC o Imagine Dragons

Guillermo Hormigo

Madrid —
12 de junio de 2026 10:14 h

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La Asociación Vecinal Las Musas-Las Rosas ha recibido un escrito del Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, donde traslada al Ministerio Fiscal su propia investigación por el exceso de ruido y otros problemas que generan los grandes eventos en el estadio Metropolitano. La princiapl novedad es que el documento recoge una relación de expedientes sancionadores a empresas promotoras de conciertos por vulnerar los límites acústicos en el recinto.

Así, el Ayuntamiento impuso una sanción de 80.000 euros al promotor del concierto de AC/DC del 16 de julio de 2025 por una infracción grave y otra de 500 euros al del concierto de Imagine Dragons del 28 de junio de ese año por una infracción leve. La información llega mientras el colectivo vecinal denuncia las molestias por exceso de ruido, suciedad y movilidad en la zona residencial próxima al estadio ocasionadas por la celebración los conciertos de Bad Bunny de estas semanas.

“Esta institución considera que los hechos denunciados por la Asociación de Vecinos Las Musas-Las Rosas están siendo en la actualidad investigados, calificados y fijados por el órgano que estatuaria y primeramente está llamado a hacerlo, que es el Ministerio Fiscal, por lo que no procede continuar con la investigación iniciada”, recoge el informe. Gabilondo responde de esta manera a la demanda de intervención formulada por el colectivo barrial después de que recopilara numerosas quejas vecinales por el exceso de ruido, la suciedad y los problemas de movilidad que generan los grandes eventos del Riyadh Air Metropolitano.

Gabilondo invita a la asociación a reactivar su petición en el supuesto que los hechos denunciados no tuviesen relevancia penal “pero pudiesen constituir alguna irregularidad administrativa”. Toca ahora esperar, por tanto, a que la Fiscalía Provincial de Madrid se pronuncie ante la denuncia que la entidad presentó el pasado mes de febrero y que ha recibido contestación esta misma semana.

En su comunicación, el Defensor del Pueblo no se limita a inhibirse en favor del Ministerio Fiscal, sino que incluye datos sobre las quejas y denuncias vecinales y la respuesta ofrecida por el Ayuntamiento de Madrid. Detalles cuestionan declaraciones de altos responsables del Consistorio, que aseguraban la ausencia de este tipo de quejas y de sanciones a promotores de grandes eventos.

Es lo que se desprendía de las palabras de la vicealcaldesa, Inmaculada Sanz, que el pasado abril aseguró que “más allá de alguna situación puntual, están cumpliendo de manera habitual con toda la normativa y con las ordenanzas municipales”. Creo que es importante para la ciudad tener lugares donde puedan venir los artistas más importantes a nivel internacional, como es el caso ahora de Bad Bunny“, apostilló.

Solo unos días antes de que se desencadenaran las primeras multas, ya en junio de 2025, fuentes del propio Atlético de Madrid y el concejal delegado de Urbanismo, Borja Carabante, sostuvieron que no había procedimiento abierto alguno. Carabante indicó incluso que “no se han superado los límites de ruido”.

Sanciones a dos esperados conciertos y un torneo de fútbol

La sanción más cuantiosa, de 80.800,80 euros, fue impuesta al promotor del concierto del grupo de rock AC/DC del 16 de junio de 2025 por una infracción muy grave al superar en 5 y 10 decibelios los límites sonoros en horario nocturno establecidos en la autorización concedida para la celebración del evento. La actuación finalizó más allá de las 23.00, un factor clave en la elevada multa.

Las otras dos son de 180 euros y 500 euros por infracciones leves. La primera fue impuesta al promotor del evento Torneo Fútbol Base Internacional Madcup, que tuvo lugar el 23 de junio de ese año. La última, al del concierto del grupo Imagine Dragons que se celebró cinco días después. Desde 2018, los vecinos y vecinas afectados por el estadio han presentado centenares de requerimientos al Ayuntamiento y este ha iniciado diversos procedimientos, que la asociación vecinal del entorno espera que acaben con sanciones, como los tres expedientes citados.

En un comunicado difundido por la Federeación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm), los colectivos afectados recuerdan que la estructura del estadio “no está diseñada para albergar conciertos, pues posee grandes aberturas laterales que son fuente inagotable de ruido para los vecinos los días de partido, conciertos y actividades”. El Metropolitano albergó 12 grandes conciertos en 2025 y este año se prevé que acoja 22.

Estos días la vecindad sufre el maratón de los diez conciertos de Bad Bunny y la asociación vecinal denuncia las graves molestias que se repiten en cada evento de estas dimensiones: ruido, cortes de acceso de los vecinos a sus propias viviendas, atascos, dificultad para aparcar (el barrio carece de SER o zona de aparcamiento prioritario para residentes), inseguridad y suciedad. A esto hay que añadir altercados y “la invasión de las aceras por terrazas de establecimientos de restauración”.

Tanto ante el Defensor del Pueblo como ante la Fiscalía de Madrid, la asociación ha denunciado que el Metropolitano carece de una licencia específica para eventos no deportivos, de tal forma que los promotores de estos deben solicitar una licencia especial para eventos extraordinarios cada vez que quieren organizar uno. Dicha licencia siempre es concedida por la Junta Municipal de San Blas-Canillejas en base al “interés general y cultural”, lo cual “posibilita que se superen los límites ordinarios de ruido”.

Ante preguntas y quejas vecinales, el Ayuntamiento ha justificado este interés general por el “impacto significativo en la ciudad, especialmente en sectores como el turismo, el alojamiento, la gastronomía, el transporte y otros servicios asociados”. Para las asociaciones vecinales, es evidente que “los ciudadanos no forman parte del interés general de esa Administración”. Esperan que la Fiscalía acoja su demanda y siente las bases para que el Ayuntamiento regule adecuadamente la actividad en el estadio, conciliando el ocio de sus 67.000 espectadores con el derecho al descanso y a disfrutar de su propio barrio de los residentes.