El quiosco que irá en Luna contará con 100 metros cuadrados de terraza

El Ayuntamiento va a instalar en breve tres quioscos-cafetería, con sus correspondientes terrazas,

en otras tantas plazas del centro “para alejar la prostitución” y la droga y evitar el botellón: las elegidas son la plaza de la Luna (Soledad Torres Acosta), Vázquez de Mella y Jacinto Benavente.

Ya lo anunció el concejal presidente del distrito, José Enrique Núñez, en declaraciones a este periódico. Ahora ha ido un poco más allá y en el diario El Mundo ha dado fechas y algún que otro nuevo detalle.

El objetivo es que estos quioscos estén ya funcionando en verano. Su concesión, para 10 años, saldrá a concurso en algo más de un mes; se esperará a la recepción de ofertas otro mes -o mes y medio- y, finalmente, la construcción de los nuevos espacios podría llevar otro par de meses más.

Además del anuncio algo más concreto de los plazos de ejecución de estos planes municipales, la otra primicia que ha dado Núñez es el hecho de que estos quioscos, instalaciones permanentes durante todo el año, podrán instalar terrazas -con sombrillas- de hasta 100 metros cuadrados.

“Se trata de quioscos para tomar un café y no tendrán música”, ha afirmado el edil.

Esta medida adoptada por el concejal va en la línea del cambio legislativo para autorizar terrazas en otras plazas del distrito que tradicionalmente habían sido ocupadas por el botellón.

Respuestas pendientes

Tras esta reafirmación en los planes ya anunciados para las mencionadas plazas que ha hecho Núñez, el concejal del distrito vuelve a dejar en el aire ciertas cuestiones clave.

Eliminar de ellas la presencia de la marginalidad no acaba con el problema, sino que simplemente lo desplaza. Como única respuesta, Núñez ha dicho en reiteradas ocasiones que “ni prostitución ni mendicidad están prohibidos”, dando por hecho que serán otros residentes en su mismo distrito quienes tendrán que sufrir esa casi segura 'migración'.

“Lo que hemos buscado no es ir al concepto puro de hostelería, sino que esté enfocado al turismo”, ha declarado al citado diario. No faltarán voces prestas para cuestionarse sobre si pensando en el turismo se recuperan espacios para el vecindario.

Por otra parte, en las mismas declaraciones recogidas en El Mundo, el concejal afirma que en la decisión de la instalación de estos quioscos se ha contado con la opinión de las asociaciones vecinales.

“En el caso de la plaza de Soledad Torres Acosta, los vecinos solicitaron, específicamente, el quiosco de hostelería”, asegura. Sin embargo, y en este caso concreto, obvia que a la hora de configurar el actual aspecto de esta plaza, remodelada recientemente, el Consistorio no atendió a una sola de las propuestas que ACIBU, como representante de los vecinos de Universidad, le hizo llegar.

El descontento ciudadano con esta remodelación fue tal que aún hoy es tema frecuente de conversación entre los vecinos y, en su día,  ni el alcalde Ruiz Gallardón, en plenas fechas inmediatamente anteriores a una cita electoral, acudió a celebrar inauguración oficial alguna.

Ha venido indicando Núñez que ha tratado de  recuperar estas plazas para la ciudadanía mediante la ocupación, más o menos constante, de las mismas con ferias y mercadillos de todo tipo. Ahora, con los quioscos, llegaría la ocupación permanente y definitiva, la mejor solución que habría hallado el Ayuntamiento para 'reconquistar' para los barrios estos lugares.