Manifestación este sábado en Madrid contra los desahucios bajo el lema “Ni una Maricarmen más”: horario y recorrido
“Ni una Maricarmen más”. Este es el lema bajo el que el Sindicato de Inquilinas ha convocado una nueva manifestación este sábado en Madrid. La movilización tendrá lugar en apoyo a Maricarmen, la mujer de 87 años que fue desahuciada este miércoles de su casa de Retiro, donde llevaba viviendo desde hacía 70 años.
La protesta arrancará a las 18.30 horas de este sábado 26 de septiembre en la Puerta del Sol y recorrerá el centro de Madrid hasta llegar al Congreso de los Diputados. La marcha pasará por Cibeles y la plaza de Neptuno, con el tramo entre Sol y Cibeles por la calle Alcalá.
El recorrido elegido no es casual. El Sindicato de Inquilinas quiere señalar durante la protesta a las distintas administraciones a las que responsabiliza de no haber encontrado una solución definitiva para Maricarmen. La primera parada será la Puerta del Sol, donde se encuentra la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, después llegará hasta Cibeles, frente al Ayuntamiento de Madrid, y continuará hasta el Congreso de los Diputados.
La movilización llega después de la concentración celebrada este miércoles, pocas horas después de que se ejecutara el desahucio definitivo de Maricarmen, tras cuatro intentos. Más de 10.000 personas, según datos proporcionados por Delegación del Gobierno, se concentraron frente al polémico inmueble del Gobierno de Ayuso en la calle General Martínez Campos, en el distrito de Chamberí, para protestar contra el lanzamiento.
Con esta nueva convocatoria, el Sindicato quiere que el caso de Maricarmen vaya más allá de la situación de una sola vecina. Desde la organización reclaman “casas para vivir, no para especular” y se apoyan en el caso de Maricarmen como ejemplo de las dificultades para conservar una vivienda en Madrid. El Sindicato de Inquilinas exige así medidas que permitan evitar nuevos desalojos y garantizar el derecho a la vivienda.
“No podemos seguir tolerando que nos expulsen de nuestros barrios y nos arranquen la vida. Somos más fuertes que cualquier gobierno, juez o rentista. Te necesitamos”, señala el Sindicato de Inquilinas en la convocatoria de la manifestación.
Expulsada después de 70 años en la misma vivienda
Maricarmen, de 87 años, fue desahuciada este miércoles del piso de la calle Alcalde Sáinz de Baranda en el que había vivido durante siete décadas. El lanzamiento se produjo entre fuertes cargas policiales contra las personas que intentaban frenarlo.
Los sanitarios del Samur tuvieron que sacarla de su casa en camilla para trasladarla al Hospital Gregorio Marañón, donde continúa ingresada recuperándose del cansancio acumulado durante las últimas semanas. Desde el Sindicato de Inquilinas señalan que, pese a encontrarse hospitalizada, Maricarmen “quiere seguir alentando a que la gente luche”.
La vivienda estaba alquilada desde 1956, cuando el padre de Maricarmen firmó el contrato. Tras su fallecimiento, la titularidad pasó a la madre de la mujer y, años más tarde, a ella. El conflicto judicial no se originó por una falta de pago, sino por la duración de la última subrogación del contrato. Un juzgado respaldó inicialmente a Maricarmen, pero posteriormente la Audiencia Provincial dio la razón a la empresa propietaria y la resolución quedó firme.
La propiedad, Urbagestión, rechazó la última oferta formulada durante la mediación para intentar detener el lanzamiento, por lo que el desahucio era ya irrevocable. Maricarmen llevaba meses tratando de frenar las maniobras del fondo inmobiliario para expulsarla de su casa.
El alquiler de renta antigua que pagaba, de unos 500 euros al mes, pretendía elevarse hasta los 2.650 euros. Antes de producirse el desahucio, una escritora anónima llegó a ofrecer hacerse cargo de la diferencia, también el pianista James Rhodes intentó comprar a la propiedad el piso para continuar alquilándoselo por el precio que había pagado hasta ahora. Ambas ofertas fueron declinadas.
El desahucio se ejecutó finalmente en el cuarto intento, después de varios aplazamientos y de distintas negociaciones que no llegaron a una solución. El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid sostienen que ofrecieron a Maricarmen recursos residenciales o asistenciales, mientras que el Ministerio de Vivienda asegura que trató de mediar con la propiedad y estudiar la compra del inmueble. Maricarmen y el Sindicato de Inquilinas reclamaban, en cambio, una alternativa que le permitiera mantener su independencia y permanecer cerca del barrio en el que ha pasado prácticamente toda su vida.