El Rayo Vallecano se muda a Burgos: el viaje de 243 kilómetros indigna a una afición que propone un plantón en El Plantío

Guillermo Hormigo

Madrid —
3 de agosto de 2026 14:28 h

0

No será el Bernabéu ni el Metropolitano. Tampoco Leganés o Getafe. El Rayo Vallecano saldrá de la Comunidad de Madrid y se desplazará hasta el estadio El Plantío, del Burgos Club de Fútbol, para jugar sus partidos como local. Un viaje de unos 243 kilómetros, los que separan ese punto del Estadio de Vallecas, mientras en su casa habitual se desarrollan las obras urgentes por las que el Gobierno autonómico ha extinguido la concesión a la entidad franjirroja.

Durante ese tiempo, de “dos a seis meses” según la Consejería de Cultura y Deporte, la plantilla y la afición tendrán que cubrir un importante trayecto también cuando juegen en casa. Así será durante una cantidad de partidos que oscilará entre tres y diez, si se cumplen los plazos marcados por el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso. Desde el club que preside Raúl Martín Presa no han informado por el momento de que se vaya a cubrir los gastos de la hinchada que decida movilizarse hasta la capital burgalesa. Tampoco a rebajar o devolver los abonos expedidos antes o después de que se conociera la clausura urgente de su campo habitual.

El traslado a El Plantío se iniciará con el Rayo-Alavés del jueves 20 de agosto, en la segunda jornada de la competición regular. Llega después de que el Rayo sondeara, sin éxito, otras alternativas en Madrid. Los conciertos en el Metropolitano, la concatenación de encuentros como local del Real Madrid en el Bernabéu durante las primeras jornadas y las obras en el Coliseum de Getafe han descartado esas opciones. La que partía como favorita, el Estadio de Butarque en Leganés (donde ya disputaron un partido como locales ante el Oviedo la pasada temporada por el deplorable estado del césped), tampoco ha prosperado por falta de acuerdo entre las partes. Según informa el diario Marca, “las elevadas pretensiones del Leganés descartaron este estadio”. Otros campos regionales, como los de Alcorcón o Fuenlabrada, no cumplen las condiciones técnicas o de aforo que requiere La Liga.

Si el hartazgo ya era insoportable entre los seguidores rayistas ante el deterioro de su estadio y la posterior clausura forzosa, la lejana ubicación elegida para el realojo ha escalado todavía más la indignación. Posibilidades más cercanas causaban ya mucho rechazo: “A Leganés va a ir su tía”, decía el socio número 1 en declaraciones a Somos Madrid la semana pasada. La finalmente escogida, mucho más lejana, va un paso más allá. Y con ello, la rabia de los seguidores.

De acuerdo al medio Unión Rayo, la Asamblea de aficionados del Rayo Vallecano celebrada el pasado domingo acordó dejar vacío El Plantío como medida de protesta contra la gestión de Martín Presa. Exigen el regreso del club a su campo lo antes posible y garantías de que podrán quedarse en el que consideran su hogar. El presidente continúa empeñado en trasladar la entidad fuera de Vallecas. Para muchos aficionados, esa es la principal razón tras la falta de mantenimiento en la infraestructura y la no ejecución de medidas de seguridad básicas, que ha acabado provocando la intervención autonómica.

La Comunidad de Madrid convoca a Martín Presa

El consejero de Cultura y Deporte, Mariano de Paco, ha convocado este lunes a Martín Presa para “abordar los impedimentos a la intervención del Gobierno regional”. De Paco comunicó a los medios el pasado martes la retirada de la concesión al Rayo por “incumplimientos continuados de las condiciones”, después de que el club no detallara el estado de sus sistemas de prevención contra incendios o de salubridad del agua, algunas de las principales fallas detectadas en la auditoría técnica previa a la gran reforma prevista en 2027.

Desde el miércoles, operarios movilizados por la Comunidad de Madrid han tratado de acceder a las instalaciones. De momento solo han podido empezar a trabajar en la parte que explotan varias federaciones deportivas madrileñas, ya que los responsables del Rayo no les han abierto la puerta. Así, técnicos de jardinería no han podido iniciar sus labores de mantenimiento y mejora del césped. Ante la negativa de la directiva, el Gobierno de Sol denunció a varios miembros de la cúpula rayista a la Policía Nacional. Demasiados giros de guion en una telenovela veraniega donde quienes sufren y pagan todos los sinsabores son los aficionados, así como unos jugadores que acaban de completar la hazaña de disputar la primera final europea del Rayo.

Mientras la hinchada rayista ha hablado de “vergüenza”, “dejadez” o “interés por hacer negocio” en sus reproches a Martín Presa (y en menor medida a la “tardía” actuación de la Comunidad de Madrid), jugadores del equipo han comenzado a pronunciarse. A través de un comunicado en X, el futbolista Óscar Valentín indicó que “la plantilla del Rayo quiere expresar su deseo y voluntad de seguri jugando en Vallecas, junto a nuestra gente y nuestro estadio”. “Durante demasiado tiempo las advertencias no merecieron la atención que merecían por parte de la Comunidad de Madrid y el Rayo Vallecano. Hoy nos encontramos con las consecuencias. Esto podía haberse evitado”, denuncia.

“Esta situación afecta directamente a nuestra gente. A miles de aficionados que cada quince días llenan Vallecas con la única intención de animar al Rayo y que merecen hacerlo con todas las garantías de seguridad y en unas instalaciones acordes a la historia de este club”, reclamaba el comunicado. Unas garantías que, a poder ser, no tengan que llegar después de más de 200 kilómetros de carretera.