Reabre la salida de la M-30 hacia la A-5 desde Madrid y cierra el túnel del Paseo de Extremadura a Huerta de Castañeda

El Ayuntamiento de Madrid ha culminado este verano una parte de los trabajos preliminares para soterrar la A-5, que permitirá dejar preparado el nuevo túnel de la autovía para su futura conexión a finales de este año con el subterráneo de la M-30 que discurre bajo la avenida de Portugal. La actuación ha obligado a mantener cerrado desde el 3 de agosto y hasta 24 de agosto el túnel de la M-30 en sentido salida, hacia Badajoz. Así, los conductores que quieran salir de Madrid por la A-5 vuelven a poder hacerlo desde este lunes directamente desde la M-30.

Con este avance, quienes durante gran parte de agosto han tenido que buscar alternativas por la A-42, la A-6, la M-40 o diferentes calles de Latina para alcanzar la carretera de Extremadura podrán volver a utilizar sus itinerarios y enlaces habituales.

Los trabajos se han centrado en la demolición de la losa de hormigón de la rampa de salida del túnel existente. Asimismo, se ha excavado hasta alcanzar la cota definitiva y se ha ejecutado la nueva estructura que permitirá dar continuidad a ambas infraestructuras. El delegado de Urbanismo y Movilidad, Borja Carabante, ha explicado que se han instalado 14 vigas de 30 metros de longitud y gran tonelaje, que cubren el vano completo entre los estribos norte y sur.

Sin embargo, la normalidad está lejos de llegar al entorno. De hecho, este pasado lunes ha empezado otro cierre, este sí con carácter definitivo: el del túnel del Paseo de Extremadura hacia Huerta de Castañeda. Los vehículos pueden efectuar este movimiento mediante el lateral del Paseo de Extremadura en superficie. Aunque la relación municipal de incidencias recoge como fecha de finalización de las obras el 31 de marzo de 2027, el propio Plan de Movilidad especifica que este túnel no volverá a abrir al tráfico. El proyecto establece que la conexión definitiva se llevará a cabo pues en superficie.

La gran obra civil del actual Madrid encara su tramo final

La actuación ahora finalizada supone uno de los últimos pasos de la obra civil necesaria para completar el nuevo túnel de la A-5. Los trabajos equivalentes en el túnel de entrada a Madrid se ejecutaron durante el verano del pasado año y permitieron avanzar en la conexión de la nueva infraestructura con la M-30. Con la conexión de ambos túneles prácticamente culminada, los trabajos de soterramiento afrontan su recta final, cuya conclusión está prevista durante el mes de septiembre, momento en el que se iniciarán las labores de urbanización del espacio que quedará liberado en superficie.

El soterramiento permitirá hacer desaparecer de la superficie una de las principales barreras urbanas de Madrid y recuperar para los ciudadanos un espacio de más de 100.000 metros cuadrados. Sobre este ámbito se desarrollará el Paseo Verdel del Suroeste, un nuevo corredor naturalizado de 3,2 kilómetros que conectará Madrid Río, Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina.

La transformación permitirá coser los barrios situados a ambos lados de la A-5, especialmente en los distritos de Latina y Moncloa-Aravaca, que durante décadas han estado separados por una infraestructura que soporta actualmente el paso de alrededor de 80.000 vehículos diarios. Los desplazamientos se reducirán en un 90% y, con ello, la contaminación asociada al tráfico. Además, se generará un nuevo espacio destinado al disfrute de los vecinos de estos distritos y del conjunto de la ciudad, con más zonas verdes, itinerarios peatonales y ciclistas y una mejora de la conexión entre los barrios.