El Ayuntamiento de Madrid planea instalar taquillas para empresas de venta online junto a zonas de tiendas en Tetuán
Casi una veintena de taquillas para la recogida de paquetes pueden ser instaladas durante las próximas semanas en las calzadas de varias calles del barrio de Cuatro Caminos. Las estudia desplegar el Ayuntamiento de Madrid con la idea de “optimizar la última milla logística” de diferentes empresas privadas dedicadas a la entrega de paquetería.
El plan piloto contempla unos doce meses de ocupación del espacio público en zonas comerciales de Tetuán, junto a otros comercios locales situados en calles como Dulcinea, Hernani, Juan de Olías, Castellana, Ourense, General Perón o Ávila, entre otras. Las taquillas o lockers para la paquetería estarían en zonas cercanas a puntos de recarga y también sustituirán aparcamientos para bicicletas que, según el Ayuntamiento, tienen “baja utilización”.
Cada taquilla puede tener una altura máxima de 2,20 metros y, como mínimo, una anchura de 1,85 metros, indica el proyecto al que ha tenido acceso este periódico. Sus colores tendrán que ser aprobados por el Ayuntamiento de Madrid, aunque podrán contar con los que sean característicos de las empresas concesionarias.
El área de Movilidad, impulsora de este proyecto piloto, defiende que este tipo de almacenes pueden disminuir los desplazamientos y mejorar la Distribución Urbana de Mercancías (DUM), que supone en Madrid “el 10% de la flota de vehículos que se desplaza a diario por la ciudad, pero representa el 20% de la congestión y el 30% de la contaminación”.
Para Más Madrid, sin embargo, esta ventaja no compensa el “ataque directo” que observa contra el comercio de proximidad, por una “nueva cesión” del espacio público a grandes operadores privados de logística. En declaraciones remitidas a los medios, la concejala Sara Ladra ha advertido de que la instalación de estas taquillas en la calle es sinónimo de competir directamente con los pequeños comercios de barrio que, según ha recordado, “llevan años” como puntos de recogida y entrega de paquetes para los vecinos.
“Las tiendas de nuestros barrios llevan años recogiendo paquetes, siendo puntos de entrega y generando confianza con los vecinos. Lo que necesita el comercio de barrio es apoyo de su Ayuntamiento, no más competencia”, ha defendido Ladra. Asimismo, la edil ha criticado que el proyecto contemple la ubicación de algunas de estas taquillas en espacios actualmente destinados a “aparcabicicletas de baja utilización”, a su juicio, “un truco más” del Gobierno municipal para “quitar espacio” a la bicicleta “para dárselo” a grandes empresas de reparto de última milla.
“La respuesta a la mensajería de Última Milla ya existe, se llama el comercio de barrio. Esa charcutería, ferretería, librería que conoce todo el mundo por su nombre, que genera empleo local y mantiene vivo el tejido social del barrio. Eso es lo que hay que apoyar, no destruir”, ha insistido.