Aparcar con menos estrés gracias a la tecnología de OMODA & JAECOO
Aparcar es una de las tareas que más tensión genera entre quienes conducen, especialmente en entornos urbanos donde la falta de espacio, la densidad del tráfico y el tiempo dedicado a buscar una plaza convierten una maniobra cotidiana en una fuente habitual de estrés. Más de la mitad de los usuarios de coche consideran que estacionar es una de las actividades más exigentes al volante, mientras que en ciudades como Madrid o Barcelona la búsqueda de aparcamiento puede consumir hasta 50 horas al año. Ante esta realidad, OMODA & JAECOO ha orientado parte de su desarrollo tecnológico hacia soluciones capaces de simplificar esta maniobra, reducir la incertidumbre y mejorar la accesibilidad en espacios complejos.
La evolución de estas tecnologías ha seguido un proceso gradual en el que el vehículo ha asumido cada vez más funciones. Los primeros sistemas se limitaban a advertir de la proximidad de obstáculos mediante señales acústicas, pero con el tiempo se incorporaron cámaras, representaciones digitales del entorno y asistentes capaces de controlar la dirección. El paso más reciente consiste en automatizar también la aceleración, el frenado y la selección de marcha, de modo que la intervención humana se centre progresivamente en supervisar el proceso.
Toda la gama de OMODA & JAECOO incorpora de serie sensores de aparcamiento delanteros y traseros, además de cámara de visión posterior, una base tecnológica que permite mejorar la percepción de las distancias y reducir los ángulos de visión limitada. Dependiendo del modelo y del nivel de equipamiento, estas funciones se complementan con un sistema de visión de 540 grados, que combina diferentes cámaras para ofrecer una representación amplia de los alrededores del vehículo, incluida una recreación de la zona situada bajo la carrocería.
En los modelos OMODA 9 SHS y JAECOO 8 SHS, híbridos enchufables, esta arquitectura da paso a un asistente de aparcamiento autónomo capaz de identificar espacios disponibles y ejecutar la maniobra seleccionada. Una vez elegida la plaza, el sistema controla la trayectoria mientras el conductor permanece en el interior, gestionando los movimientos necesarios para completar el estacionamiento sin tener que actuar directamente sobre la dirección, el acelerador o el freno.
El siguiente avance llegará al OMODA 7 SHS híbrido enchufable mediante la incorporación del Remote Parking Assist, conocido como RPA, que permitirá iniciar y controlar la maniobra desde el exterior del vehículo. Esta posibilidad resulta especialmente útil en plazas estrechas, garajes con columnas o lugares en los que la distancia lateral impide abrir las puertas con comodidad, pues el usuario puede bajar del coche antes de introducirlo en el espacio disponible.
El sistema se apoya en una red de 21 sensores distribuidos por la carrocería, entre los que se encuentran radares ultrasónicos, cámaras de visión periférica y dispositivos encargados de medir la velocidad y el ángulo de dirección. La información obtenida se combina mediante técnicas de fusión multimodal de datos al objeto de construir una representación tridimensional dinámica del entorno y actualizarla en tiempo real a medida que el vehículo avanza.
Esta combinación de sensores y cámaras permite que el sistema no se limite a detectar obstáculos aislados, sino que interprete la configuración del espacio y calcule una trayectoria compatible con sus dimensiones. El proceso comprende la exploración del entorno, la identificación de la plaza, la planificación del recorrido y la ejecución de la maniobra, aunque todo ello tiene lugar de forma integrada para quien utiliza la función. En la práctica, el vehículo transforma los cálculos del sistema en órdenes coordinadas sobre la dirección, la aceleración, el frenado y el cambio de marcha.
La activación del RPA se realiza desde la propia llave y puede llevarse a cabo dentro de un radio de hasta seis metros mediante comunicación Bluetooth de bajo consumo. Al no depender de una aplicación móvil, cobertura telefónica o conexión externa, el sistema puede mantener una comunicación directa incluso en aparcamientos subterráneos o zonas donde la señal de datos resulta inestable.
Ayuda sin renuncial al control
Durante toda la maniobra se mantiene un modelo de supervisión activa, ya que la persona debe conservar el control desde la llave para que el vehículo continúe moviéndose. La velocidad queda limitada a cinco kilómetros por hora y el entorno se monitoriza de manera permanente, de modo que el sistema puede detener el automóvil si detecta un obstáculo, una pérdida de señal o cualquier circunstancia incompatible con la ejecución segura del movimiento.
Además del estacionamiento completo, el RPA permite avances remotos de hasta tres metros, una función pensada para mejorar el acceso cuando el coche se encuentra situado cerca de una pared, una columna o cualquier elemento que dificulte la entrada al habitáculo. La posibilidad de observar la maniobra desde fuera también amplía el campo visual circundante y ayuda a valorar con mayor claridad la posición del automóvil respecto a los límites de la plaza.
OMODA & JAECOO señala que el sistema ha sido validado en más de 1.000 escenarios reales de Europa y Asia, incluyendo aparcamientos subterráneos, espacios abiertos y zonas con geometrías irregulares. Esta variedad de pruebas pretende comprobar su respuesta ante situaciones representativas del uso cotidiano y reducir la distancia entre el funcionamiento observado en condiciones controladas y las dificultades propias de los entornos urbanos reales.
Más allá del RPA, la compañía trabaja en el Valet Parking Driver (VPD), un sistema concebido para automatizar por completo la búsqueda de plaza y el estacionamiento en recintos cerrados al tráfico. Esta tecnología permitirá que el vehículo se desplace de forma autónoma por el aparcamiento, identifique un espacio disponible y complete la maniobra sin una persona en el interior, además de acudir posteriormente a un punto de recogida determinado.
Durante su presentación en el Chery International Business Summit 2026, celebrado en China, el sistema realizó pruebas ante distribuidores y medios internacionales en las que tuvo que planificar rutas, evitar obstáculos y operar en espacios reducidos. Según la información proporcionada por la marca, el VPD completó las maniobras con menos correcciones y mayor precisión que un conductor profesional durante una comparativa directa.
OMODA & JAECOO plantea una transición gradual en la que la automatización busca resolver dificultades concretas, reducir el tiempo dedicado a maniobrar y disminuir la carga de estrés asociada a una actividad que continúa formando parte de la rutina diaria en las ciudades.