Renault logra que sus eléctricos compactos sean más rentables que modelos de mayor tamaño

Renault ha dado un paso que hasta hace poco parecía difícil de alcanzar para la industria del automóvil: obtener una mayor rentabilidad con sus coches eléctricos compactos que con modelos de segmentos superiores. El consejero delegado del grupo, François Provost, ha asegurado que los nuevos Renault 5, Renault 4 y Renault Twingo ya generan márgenes superiores a los de vehículos más grandes como el Renault Megane E-Tech Electric o el Renault Scenic E-Tech Electric.

Las declaraciones, realizadas al diario económico francés Les Echos, suponen un cambio de paradigma en un momento en el que la mayoría de fabricantes europeos continúa advirtiendo de las dificultades para ganar dinero con los vehículos eléctricos, especialmente en los segmentos más asequibles.

Tradicionalmente, los modelos del denominado segmento C —como el Megane o el Scenic— han ofrecido una rentabilidad superior gracias a sus precios de venta más elevados. Sin embargo, Renault asegura haber roto esa lógica gracias a una profunda reducción de costes en el desarrollo de su nueva generación de eléctricos.

“Estamos obteniendo márgenes positivos con los modelos R5, R4 y Twingo, márgenes superiores a los del Megane o el Scenic, a pesar de que estos últimos pertenecen a un segmento superior”, afirmó Provost.

El R5 consolida el cambio

El éxito comercial del Renault 5 está detrás de esta evolución. Desde su lanzamiento a finales de 2024, el utilitario eléctrico se ha convertido en uno de los modelos de batería más vendidos en Europa, impulsando la estrategia de electrificación del fabricante francés.

Además, el reciente encarecimiento de los combustibles, provocado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, ha acelerado el interés por los vehículos eléctricos tanto nuevos como de ocasión. Según explicó el propio Provost el pasado mes, la cartera de pedidos de eléctricos del grupo ha aumentado hasta una cuota del 50% en mercados clave como Francia y Alemania desde el inicio del conflicto entre Irán e Israel.

Competir con China desde Europa

En su primer año al frente de Renault, Provost ha situado el plan estratégico FutuREady como la hoja de ruta para reforzar la competitividad del fabricante frente al avance de las marcas chinas. El grupo está respaldando esta estrategia con una inversión de 13.000 millones de euros en Francia y con la creación de un centro de investigación en China, concebido para estudiar las claves de la competitividad de los fabricantes locales y trasladarlas al desarrollo de vehículos destinados al mercado europeo. De forma paralela, Renault ha anunciado un recorte de 800 empleos en su plantilla dedicada a I+D en París.

El objetivo, según el directivo, es igualar la velocidad de desarrollo y el nivel tecnológico de los mejores fabricantes chinos sin renunciar a los puntos fuertes tradicionales de Renault, como el diseño y la experiencia de cliente.

Petición de un cambio regulatorio en Europa

Provost también lanzó un mensaje a las instituciones europeas. En lugar de intensificar la guerra comercial mediante nuevos aranceles, considera que Bruselas debería exigir a los fabricantes extranjeros una implantación industrial completa en Europa, incluyendo proveedores, centros de I+D y cadenas de suministro. A su juicio, esta política permitiría fortalecer la industria europea y garantizar una competencia en igualdad de condiciones.

El máximo responsable de Renault fue igualmente crítico con el marco regulatorio comunitario para la transición energética. Calificó de “tsunami” las nuevas exigencias previstas hasta 2030 y defendió congelar durante una década la normativa del automóvil para permitir que los fabricantes concentren sus recursos en innovación y reducción de costes.

Según sus previsiones, esa estabilidad regulatoria permitiría ofrecer, a partir de 2030, vehículos eléctricos con precios similares a los híbridos actuales y manteniendo una rentabilidad positiva, una situación que, asegura, Renault ya ha conseguido con sus nuevos modelos urbanos.

Diversificación hacia la defensa

La transformación del grupo también pasa por una estricta disciplina financiera. Provost justificó decisiones como la retirada de Renault del Campeonato del Mundo de Resistencia para destinar esos recursos al desarrollo de nuevos vehículos de gran volumen.

Además, señaló que la industria de defensa podría convertirse en una nueva vía de crecimiento para el fabricante francés. Aunque este negocio todavía no forma parte de sus previsiones financieras, Renault estudia posicionarse como proveedor de soluciones industriales y tecnológicas en el contexto del proceso de reindustrialización militar impulsado por Francia y Europa.