Los ADAS evitarían el 40% de los accidentes si estuvieran instalados en todos los coches

Víctor Celaya.

23 de junio de 2021 10:27 h

Los sistemas de asistencia a la conducción, conocidas por sus siglas en inglés ADAS, podrían prevenir o mitigar el 40% de los siniestros de tráfico, el 37% de las lesiones de consideración y el 29% de las muertes producidas en ellos. Así se desprende del Proyecto VIDAS (acrónimo de Seguridad VIal y aDAS) desarrollado por Bosch y Fesvial y presentado en fechas recientes.

Los primeros trabajos de este proyecto han consistido en un análisis documental y legislativo sobre el estado de los sistemas ADAS y su influencia en la seguridad vial, y posteriormente en una especie de estudio epidemiológico para analizar qué sistemas de ayuda a la conducción contribuyen en mayor medida a la reducción de la accidentalidad, mortalidad y lesividad viales.

La Unión Europea ha aprobado una serie de dispositivos que deberán ser equipados obligatoriamente, a partir de julio de 2022, en los vehículos nuevos que se vendan en el continente, con lo que se espera contribuir a salvar más de 25.000 vidas y a evitar al menos 140.000 lesiones graves de aquí a 2038. El objetivo a largo plazo de la UE es aproximarse a cero víctimas mortales y heridos graves antes de 2050, en lo que se ha dado en llamar visión cero.

Los ADAS exigidos por la UE desde el año próximo son: frenada automática de emergencia para turismos, sistemas de mantenimiento de carril para turismos, detección de marcha atrás para todos los vehículos, asistente inteligente de velocidad para todos los vehículos, detector de fatiga y atención para todos los vehículos, avisador de cinturón en plazas traseras para turismos, sistemas de información del ángulo muerto para camiones y autobuses, control de la presión de neumáticos para todos los vehículos, event data recorder (una suerte de caja negra) para todos los vehículos y actualizaciones de requisitos de las pruebas de choque para turismos.

El director de Proyectos de Fesvial, Ignacio Lijarcio, ha señalado que del estudio documental y legislativo se deduce que las ayudas a la conducción actúan preventivamente sobre “las principales causas de los accidentes de tráfico: distracciones, fatiga y somnolencia y velocidad. Por eso, se estima que estos sistemas reducirán sustancialmente la probabilidad de sufrir un accidente, minimizarán la gravedad de las lesiones ocasionadas o evitarán la muerte”.

En el caso de los conductores jóvenes, los ADAS favorecen el cumplimiento de la norma, de acuerdo con el estudio. Incluir formación específica cuando aquellos están obteniendo el permiso de conducir contribuye a que los utilicen de forma óptima, a pesar de que las personas de menor edad tiendan a prescindir de estos dispositivos por el coste adicional que pueden suponer o por sobrestimar sus propias capacidades al volante.

Para los usuarios más entrados en años, son de especial utilidad los ADAS que proporcionan asistencia y ayuda en situaciones críticas de la circulación. Al contrario que los jóvenes, “los conductores mayores tienen mayor nivel de aceptación de estos sistemas, aunque sufren también mayor dificultad para conocer su funcionamiento, con lo que es importante promover acciones de divulgación y formación específicas”, destaca Lijarcio.

Estudio sobre ADAS y accidentalidad

Por lo que hace referencia al estudio epidemiológico incluido en el proyecto VIDAS, muestra conclusiones como que la actuación del sistema de alerta de colisión frontal podría evitar en España 30.206 accidentes al año por choques frontales y frontolaterales, además de 40.971 víctimas.

Este llamativo dato se extrae del análisis realizado por Bosch y Fesvial partiendo de una metodología innovadora que ha vinculado los ADAS con las circunstancias viales que aparecen en el FODA (Formato de Obtención de Datos en Accidentes) y que concurren en los accidentes, tales como tipologías de accidente, situaciones en las que tienen lugar, comportamiento de los usuarios de la vía, etcétera.

El análisis hace posible establecer aquellos sistemas que actuarían en los accidentes que se producen con más frecuencia, en los que provocan un mayor número de víctimas y en los que presentan las mayores tasas de letalidad, así como ponerlos en relación con el referido calendario europeo para introducir por ley los ADAS en los vehículos nuevos. “Se trata de un enfoque novedoso que permite determinar qué sistemas son prioritarios para reducir la siniestralidad y lesividad vial en determinadas situaciones”, ha explicado Lijarcio.

En primer lugar, el trabajo explicita cuáles son las ayudas a la conducción más efectivas para evitar los siniestros más frecuentes. En este orden:

  1. Alerta de colisión frontal y frenada automática de emergencia.
  2. Asistente en cruces.
  3. Alerta de cambio involuntario de carril y asistente de mantenimiento en el carril.
  4. Frenada automática de emergencia con detección de peatones y ciclistas, más alerta de atropello a peatones y ciclistas (ámbito urbano e interurbano en bicicletas).
  5. Control de crucero adaptativo.

Los ADAS más efectivos para reducir el número de víctimas son:

  1. Alerta de colisión frontal y frenada automática de emergencia.
  2. Alerta de cambio involuntario de carril y asistente de mantenimiento en el carril.
  3. Control de crucero adaptativo.
  4. Asistente en cruces.
  5. Sistema de detección de señales.
  6. Limitación inteligente de velocidad.

Los sistemas más afectivos para evitar una alta letalidad (porcentaje de fallecidos) en los accidentes de tráfico son:

  1. Limitación inteligente de velocidad.
  2. Alerta de colisión frontal y frenada automática de emergencia.
  3. Alerta de cambio involuntario de carril y asistente de mantenimiento en el carril.
  4. Advertencia de conductor en sentido contrario.
  5. Alumbrado en curva.
  6. Sistema de detección de fatiga.

Los ADAS prioritarios seleccionados en el estudio coinciden en buena parte con los establecidos en el calendario europeo. Sin embargo, quedan fuera de él algunos considerados muy relevantes, como el control de crucero adaptativo, el sistema de detección de señales, el alumbrado en curva, la advertencia de conductor en sentido contrario y el asistente en cruces.

Por último, el trabajo ha analizado en qué medida la actuación conjunta de los ADAS considerados prioritarios ayudaría a reducir significativamente los accidentes producidos por una determinada circunstancia. Los resultados muestran que la actuación combinada de varios asistentes a la conducción contribuye a reducir la accidentalidad y la lesividad asociada.