Coches de gasolina con un 70% menos de emisiones: el reto de Repsol, Toyota, BMW y Bosch

Laboratorio de Repsol

Toni Fuentes

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Repsol ha puesto en marcha un proyecto piloto junto a Toyota, BMW y Bosch para demostrar que los vehículos de gasolina actuales pueden circular exclusivamente con biocombustible 100% renovable y con un 70% menos de emisiones, sin necesidad de modificar sus motores ni la infraestructura de repostaje. La iniciativa, que arrancó a principios de julio y se desarrollará durante seis meses en España, pretende aportar evidencias sobre el papel que pueden desempeñar los combustibles renovables como complemento a la electrificación en la descarbonización del transporte.

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El proyecto contará con una flota de cerca de 20 vehículos de Toyota, Lexus y BMW que utilizarán exclusivamente la gasolina Nexa 95 de origen 100% renovable de Repsol. El combustible será monitorizado mediante el sistema Digital Fuel Twin de Bosch, una plataforma que certifica digitalmente el origen y el consumo del carburante a lo largo de toda la cadena de suministro.

La prueba supone un nuevo paso en la estrategia de Repsol para defender la neutralidad tecnológica frente a una regulación europea cada vez más orientada hacia el vehículo eléctrico. La compañía sostiene que este tipo de combustibles permite reducir las emisiones netas de CO₂ en más de un 70% respecto a la gasolina convencional, al producirse a partir de residuos orgánicos y materias primas renovables que cumplen con la Directiva Europea de Energías Renovables (RED).

Tres objetivos para impulsar los combustibles renovables

La prueba piloto persigue tres metas principales. La primera consiste en aumentar la disponibilidad comercial de gasolina renovable aprovechando la red de estaciones de servicio de Repsol. El segundo objetivo es validar los sistemas digitales de trazabilidad desarrollados por Bosch. La tecnología Digital Fuel Twin recopila información procedente de los vehículos, las estaciones de servicio y las tarjetas de repostaje para certificar que el combustible renovable ha sido realmente utilizado, una cuestión que puede resultar clave en futuros esquemas regulatorios europeos.

La tercera finalidad es demostrar que una flota convencional puede funcionar exclusivamente con combustibles renovables sin realizar modificaciones técnicas, aprovechando el parque automovilístico y la infraestructura ya existente.

“La neutralidad tecnológica es un pilar clave de la estrategia de BMW Group. Los vehículos BMW y MINI que participan en este proyecto nos permitirán obtener información valiosa para seguir desarrollando las tecnologías de propulsión más eficientes para el futuro”, afirmó Stefan Heller, responsable de Desarrollo del Programa VEEF de BMW Group.

Por su parte, el responsable del sistema Digital Fuel Twin de Bosch, Marko Babic, destacó que la plataforma aporta “transparencia digital completa a toda la cadena de valor del combustible”, facilitando un seguimiento fiable del uso de combustibles renovables desde su producción hasta el consumidor final.

Una alternativa para el parque actual

Uno de los principales argumentos del proyecto es que los combustibles renovables permiten reducir emisiones de forma inmediata sin esperar a la renovación del parque automovilístico. “Este proyecto demuestra cómo los combustibles renovables pueden ampliar las opciones de los consumidores, ofreciéndoles una alternativa para reducir su huella de carbono aprovechando los vehículos y las infraestructuras existentes”, señaló Estíbaliz Pombo, subdirectora de Productos Energéticos de Repsol.

La energética recuerda que el 97% del parque móvil español y europeo está formado por vehículos con motor de combustión, mientras que el envejecimiento del parque en España continúa aumentando hasta una edad media de 14,5 años. En este contexto, la compañía considera que los combustibles renovables pueden acelerar la reducción de emisiones sin exigir la sustitución inmediata de millones de automóviles.

El vicepresidente de Asuntos Corporativos y Gubernamentales de Toyota Motor Europe, Pascal Ruch, defendió que los combustibles renovables pueden complementar la electrificación, especialmente en un escenario en el que el objetivo europeo de contar con un parque de vehículos completamente libre de emisiones en 2035 podría no alcanzarse plenamente.

Datos para influir en el debate europeo

Los resultados obtenidos durante los seis meses de pruebas serán compartidos con las instituciones comunitarias, responsables políticos y representantes de la industria con el objetivo de respaldar un enfoque basado en la neutralidad tecnológica.

La iniciativa busca aportar evidencia práctica para que los vehículos alimentados exclusivamente con combustibles renovables puedan ser considerados en futuras revisiones del marco regulatorio europeo sobre emisiones de CO₂.

Producción industrial en Tarragona

La gasolina Nexa 95 utilizada en el proyecto se produce a escala industrial en el complejo petroquímico de Tarragona, un desarrollo tecnológico fruto de más de dos décadas de investigación de Repsol junto con Honeywell. Actualmente, el combustible está disponible en una veintena de estaciones de servicio de Madrid y Cataluña, aunque la compañía prevé ampliar la red hasta 30 puntos de suministro antes de finalizar el año, incorporando también Tarragona, Valencia, Zaragoza y Bilbao.

La apuesta por los combustibles renovables, que incluye también el diésel Nexa, forma parte de una estrategia más amplia de Repsol, que ya opera la primera planta de producción de combustibles 100% renovables de la Península Ibérica en Cartagena y que pondrá en marcha en 2026 una segunda instalación en Puertollano con capacidad para fabricar 200.000 toneladas anuales destinadas al transporte por carretera y marítimo.

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