CCOO alerta a Anfac del riesgo para el empleo por reestructuraciones como la de Volkswagen
La preocupación por el impacto laboral de la transformación del automóvil ha irrumpido en el diálogo entre sindicatos y fabricantes. CCOO de Industria trasladó a la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) su inquietud por las reestructuraciones anunciadas en Europa, especialmente por el caso de Volkswagen, y advirtió del riesgo que estos procesos pueden tener sobre el empleo en España, tanto en las plantas de montaje como en la industria auxiliar.
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Durante la reunión mantenida entre ambas organizaciones, el sindicato pidió que el grupo alemán ejerza el liderazgo que le corresponde como primer fabricante europeo y uno de los principales referentes y que afronte la transición hacia la movilidad eléctrica combinando competitividad, inversión y mantenimiento del empleo.
CCOO mostró su “especial preocupación” por las consecuencias que los ajustes anunciados por Volkswagen puedan tener sobre las factorías de Navarra y Martorell, así como sobre el conjunto de empresas proveedoras y de componentes que dependen de la actividad del fabricante alemán. El sindicato recordó que el deterioro del empleo en la automoción europea continúa acelerándose, con pérdidas de puestos de trabajo y procesos de ajuste que ya empiezan a reflejarse también en España, citando los casos de Nissan Barcelona, Ficosa y otras compañías del sector.
La organización sindical insistió en que la transición hacia la descarbonización es un objetivo “irrenunciable”, aunque defendió que cualquier flexibilización de los objetivos europeos de reducción de emisiones debe ir acompañada de una “condicionalidad social” que garantice la protección del empleo, las inversiones y la actividad industrial.
En este contexto, CCOO aseguró que vigilará cualquier proceso de adaptación industrial para exigir que se desarrolle mediante diálogo social, responsabilidad empresarial y medidas que preserven la capacidad productiva y el empleo de calidad. “Las plantillas no han generado la situación que atraviesa el sector y no pueden ser quienes paguen las consecuencias de las decisiones estratégicas adoptadas durante los últimos años”, defendió el sindicato.
Plan de formación
Además de abordar la situación industrial, CCOO planteó a Anfac la creación de un plan sectorial de formación específico para la automoción mediante una comisión paritaria que permita aprovechar los recursos destinados a formación que, según el sindicato, permanecen sin utilizar. La propuesta fue bien recibida por la patronal y ambas organizaciones coincidieron en que la iniciativa deberá desarrollarse junto al resto de asociaciones empresariales del automóvil y las administraciones públicas competentes.
Asimismo, el sindicato reclamó acelerar la implantación del Plan España Auto 2030. Más de medio año después de su presentación, CCOO considera prioritario pasar “de los compromisos a la ejecución” para reforzar la competitividad de la industria española.
Anfac reivindica la fortaleza de España para atraer inversiones
La reunión con CCOO tuvo lugar poco antes de que Anfac defendiera, en la presentación de su memoria anual, que España afronta la transformación del automóvil desde una posición más sólida que otros países europeos. Su director general, José López-Tafall, destacó que 2025 fue un ejercicio de fuerte inversión pese al deterioro de la rentabilidad del sector. Sin embargo, eludió pronunciarse sobre los planes del Grupo Volkswagen.
Los fabricantes destinaron el pasado año 3.197 millones de euros a inversiones, un 24,7% más que el año anterior, mientras el beneficio neto cayó un 56,3%, hasta 853,8 millones. La facturación alcanzó los 80.315 millones de euros, un 3,8% más, y el empleo se mantuvo estable en 53.943 trabajadores. Para López-Tafall, este esfuerzo inversor demuestra el compromiso de las marcas con España en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas, la política comercial de Estados Unidos y el replanteamiento de la regulación europea sobre emisiones.
Anfac admitió que la producción española continúa mostrando signos de debilidad. Hasta mayo se fabricaron 994.400 vehículos, un 1% menos que un año antes, mientras el mercado nacional creció un 6,2%, hasta 647.711 matriculaciones. No obstante, la patronal confía en que los lanzamientos de nuevos modelos eléctricos e híbridos en las fábricas españolas permitan recuperar volúmenes y turnos de producción durante los próximos meses.
Entre las prioridades identificadas por los fabricantes figuran la reducción de los costes energéticos, una política más ambiciosa de I+D, la agilización de la infraestructura de recarga y la mejora de la competitividad laboral. En este último apartado, López-Tafall volvió a señalar el absentismo como uno de los principales problemas del sector, al asegurar que cada día faltan alrededor de 5.200 trabajadores, el equivalente a mantener una planta parada.
Pese a ello, el director general de Anfac defendió mantener el modelo de diálogo social que caracteriza a la automoción española y evitar medidas que puedan dificultar la negociación entre empresas y representantes de los trabajadores. El objetivo, afirmó, es que España siga siendo uno de los destinos preferentes para las nuevas inversiones industriales y pueda incluso recuperar la octava posición mundial entre los mayores fabricantes de vehículos cuando las plantas nacionales alcancen su plena capacidad.
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