La justicia da luz verde al recurso de 'Cine Rex Vivo' para preservar la histórica sala

Elisa M. Almagro

15 de julio de 2026 17:33 h

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El Tribunal Superior de Justicia de Murcia ha admitido a trámite el recurso contencioso-administrativo interpuesto por la plataforma 'Cine Rex Vivo' contra el plan municipal que permitía ampliar los usos del espacio. La asociación ha iniciado un conjunto de iniciativas para que la sala siga funcionando exclusivamente como un cine, lo que les ha motivado a iniciar esta batalla judicial.

Desde 'Cine Rex Vivo' han lanzado una campaña de micromecenazgo a través de Bizum (al número 630 913 041) con el fin de poder costear los gastos relativos al proceso judicial. Levantado en el primer tercio del siglo XX en el barrio de Santa Eulalia, el Cine Rex se mantuvo operativo hasta agosto de 2019, y continúa cerrado a día de hoy.

El pasado marzo, el Grupo Orenes, una de las grandes empresas dedicadas al juego en España, anunció que reabriría la emblemática sala: “Hemos adquirido el cine para conservar el inmueble y darle una nueva vida, y aunque es pronto para avanzar detalles, queremos que el proyecto sea algo cultural, artístico y social”, aseguraron a este periódico fuentes de la compañía.

Las mismas fuentes descartaron que se vaya a habilitar ningún local de juego en el Cine Rex, como figura en una de las alegaciones presentadas por la asociación conservacionista Huermur, aprobadas en un pleno en febrero en el Ayuntamiento de Murcia.

Desde el Grupo apuntaron a que buscaban un proyecto “que se adapte al edificio, lo más abierto y plural posible”. El Ayuntamiento de Murcia impulsó el pasado 26 de febrero la modificación del Plan Especial del Conjunto Histórico-Artístico del Centro de Murcia, con el fin de reconocer el valor histórico, arquitectónico y sentimental del inmueble y abrir la puerta a su protección formal dentro del catálogo municipal. El problema es que, en el proceso, se abrió la puerta al cambio de usos del edificio para que este pudiera destinarse a diferentes actividades más allá de la cultural.

La nueva redacción descarta los usos que supongan la alteración de la espacialidad de la sala cinematográfica, la incorporación de forjados intermedios o cualquier elemento que haga ilegible la tipología original del cine histórico. En términos prácticos, esto impide la fragmentación interior del edificio o su transformación estructural, reforzando jurídicamente la conservación de su configuración como gran sala histórica de proyección.