Chivite incluye en los presupuestos partidas de EH Bildu, que reclama un acuerdo de legislatura
EH Bildu quiere convertirse en socio permanente del Gobierno de María Chivite una vez UPN ha roto las relaciones con el Ejecutivo de coalición de PSN, Geroa Bai y Contigo/Zurekin tras la moción de censura que los socialistas pactaron con la coalición abertzale para desalojarles del Ayuntamiento de Pamplona e investir a Joseba Asiron. El Gobierno foral ha incluido varias propuestas de EH Bildu en el anteproyecto de presupuestos que ha aprobado este miércoles y que llevará en próximas fechas al Parlamento para su tramitación, pero la izquierda abertzale no se conforma con acuerdos puntuales y apuesta ahora por un pacto que abarque al conjunto de la legislatura.
Su portavoz, Laura Aznal, ha celebrado que las propuestas que EH Bildu envió a los diferentes departamentos del Gobierno tras una primera reunión a finales de diciembre con el consejero de Hacienda y los tres vicepresidentes, han sido incluidas en el anteproyecto de presupuestos, si bien ha avanzado que todavía no han decidido si votarán a favor. Desde el Gobierno, sin embargo, se muestran optimistas y confían en que el acuerdo llegará antes del 7 de marzo, fecha en la que está prevista que se celebre el pleno en el que se votarán los presupuestos.
Según ha detallado Aznal, las propuestas de Eh Bildu incluidas en el anteproyecto van dirigidas al “fortalecimiento de los servicios públicos”, como salud, educación y derechos sociales. También en el ámbito de la energía, donde ha destacado que “había una clara falta de ambición por parte del Gobierno en desarrollar convenientemente la ley del Cambio Climático y Transición Energética”.
Más allá de los presupuestos, Aznal ha incidido en la voluntad de EH Bildu de ir “más allá de las partidas económicas” y alcanzar una serie de compromisos con el Ejecutivo de Chivite en torno a “cuestiones prioritarias” de legislatura.
Incremento de casi un 10% en el gasto
El anteproyecto aprobado este miércoles en sesión de Gobierno incluye un techo de gasto de 6.355,4 millones de euros, un 9,2% más que en el pasado ejercicio. Unas cuentas que este año se han retrasado por haber sido el 2023 año electoral y que ha obligado al Ejecutivo a prorrogar los presupuestos de pasado año.
Más de la mitad del presupuesto, el 51,4% está destinado al conocido como el gasto “social”, es decir las áreas de Salud, Educación y Derechos Sociales. “Es una máxima de este Gobierno y siempre que podamos trataremos de fijar nuestra acción de Gobierno acompañando a quienes más los necesitan o a quienes se encuentran en circunstancias de desigualdad”, ha destacado el consejero de Hacienda, José Luis Arasti.
En el gasto también está incluida la aportación al estado por las competencias no transferidas, que este año se ha fijado en 837 millones de euros, cifra de la que posteriormente habrá que restar los ingresos que recibirá Navarra procedentes del ajuste por retenciones hasta llegar a una cifra de aportación neta de 702 millones de euros.