El Gobierno ha de tomar la iniciativa
La mafia hegemónica en España se ensaña desde sus portadas, micrófonos, pantallas, las redes que monopolizan: ahora sí tienen a la presa acorralada, encañonada y sin salidas visibles, o eso creen. Ya pueden arrojarle el espejo de sus propias miserias y presumir de lo que carecen probadamente. Mafia llama al PSOE Ayuso, la que castigó con la expulsión de la presidencia del PP aquella ruptura de la omertá (la ley del silencio que imponía la Cosa Nostra siciliana) a Pablo Casado por haber criticado el negocio de las mascarillas de su hermano. Mafia repite Tellado y se emociona al imaginar que salen de la Moncloa los miembros del gobierno “con los brazos en alto”. La jugada es perfecta ya, piensan. Han hecho todos lo que podían y más, con disciplina y entusiasmo. A ver si cae de una vez la pieza que, vaya, si ha sabido resistirse.
Muchas veces nos hemos preguntado, también desde estas páginas, qué impedía a un gobierno democrático resolver problemas esenciales teniendo todos los instrumentos legítimos del Estado para operar. Tal vez a Sánchez le ha faltado una mayoría parlamentaria propia, pero no es excusa, dado que muchos avances han salido adelante pese a esa circunstancia por negociación y aritmética parlamentaria. Por tanto, ante el momento actual, reitero la pregunta para coincidir con las voces que no se explican cómo en lugar de usar a Leire Díez -si ha sido el caso- no expulsaron al ministro Marlaska. Para empezar. Porque habría que haber seguido por muchos otros desajustes. Son potestad del gobierno ceses y nombramientos, disposiciones varias. No sé si aún se puede decir: hay que, en presente como tiempo verbal.
A la vista de los datos, lo de Leire Díez es una chapuza monumental en la que no puede caer un secretario de organización de un partido, si es medianamente inteligente y honesto. Por los varios artículos que han aportado información seria vemos varios puntos clave:
La militante del PSOE Leire Díez y el empresario Javier Pérez Dolset se presentan ante Santos Cerdán cargados con grabaciones del comisario Villarejo sobre planes del ministerio del Interior para desacreditar a Pedro Sánchez, por los negocios de saunas de su suegro. Tácticas mafiosas, sin duda. Aquella reunión en Ferraz -explicaba José Manuel Romero- fue el comienzo presuntamente de una relación entre Cerdán y los dos integrantes de una trama que había dedicado sus esfuerzos a denunciar las actividades delictivas de las cloacas del PP durante el Gobierno de Rajoy.
Notablemente fantasiosa, Leire Díez fracasó en todos sus intentos e incumplió todas las promesas que hacía a cambio de información o favores, según confirma la UCO. Sí le atribuye esta Unidad de la Guardia Civil haber promovido investigaciones en el cuerpo por filtraciones. Y ahí entrarían las conversaciones con la Directora del Instituto Armado que pronto también se alejó de ella, sin embargo. Dadas las filtraciones, investigarlo debió ser labor de la Guardia Civil y no sabemos si se ha producido.
El sumario recoge acusaciones obtenidas por Leire Díez sobre otros partidos: al Gobierno de Rajoy “en la creación de la llamada ”policía patriótica“, y en su control de Manos Limpias. Habla también de conversaciones entre Leire y el ”sindicato“ JUCIL. Y unos ”creen“ todo o parte, según les va.
Muy interesante, porque conozco su rigor, lo que aporta el experto Marcelino Madrigal: el grupo coordinado por Leire Díez y dirigido por Santos Cerdán utilizó la defensa del Presidente del Gobierno como un medio para alcanzar sus propios beneficios procesales y económicos. Y lo detalla.
Todo el historial corrupto de los gobiernos anteriores del PP, con graves injerencias en el Estado de Derecho -la policía patriótica de Rajoy, por ejemplo- no tiene comparación alguna con la suprema estupidez del caso Leire del PSOE. A pesar del griterío que se ha desatado. Pero seguimos sin saber por qué no acometió el gobierno de Sánchez las lacras -algunas graves- que pagamos todos en calidad democrática y él en particular en su entorno personal. El gobierno tiene esa potestad.
¿Habría que cesar también a Bolaños como ministro de Justicia? ¿O fue responsabilidad del propio Sánchez volver a caer en las redes del PP para renovar -menudo eufemismo- el Consejo General del Poder Judicial, cuando tenía otras alternativas? Produce auténtico sonrojo el juicio contra David Sánchez. Y especialmente la declaración del teniente coronel Antonio Balas, director de la UCO. “Al igual que en el juicio del fiscal general, el jefe de la UCO explicó tanto los hechos de la investigación como sus deducciones”, informa Íñigo Sáenz de Ugarte, al punto de que tenía sus ojos tan puestos en el hermano del actual presidente del gobierno -no lo era cuando sucedieron los hechos- que ni sabía quiénes eran los otros acusados cuando se lo preguntó un abogado. Esto es tremendo. Y suma. Y ahí está en tan alto puesto. El encausamiento de la mujer del presidente, Begoña Gómez, también produce vergüenza ajena y te preguntas ¿Cómo son capaces en el CGPJ de mantener la alarma social que todo esto crea entre demócratas informados? La respuesta sobrecoge.
¿Qué hacen Manos Limpias y toda la caterva de organizaciones ultras, sentaditas en todos los juicios como acusaciones particulares? ¿No se prometió resolver ese asunto? Nadie duda que son actuaciones políticas que encuentran la inmensa suerte de algunos jueces que las escuchan y tramitan.
¿Cómo ha podido llegarse a los extremos que ha llegado la manipulación informativa? Hay una diferencia clara entre la libertad de expresión y el activismo mediático desestabilizador. Y debería arbitrarse algún tipo de medida o coste. Su crecimiento es tan exponencial, hay al parecer tantos adictos a la basura mediática, que ya la usan hasta los candidatos a la presidencia del Real Madrid que parece asunto de gran trascendencia económica dados los instrumentos de promoción que se están usando. ¿Y como puede tener un pase fabricar exclusivas con bulos como la del falso soborno a una testigo que decía llevar bolsas de dinero a Ferraz? Y que encima la autora vaya en olor de multitudes por el mundo. Olor.
Había que tener limpio el suelo para edificar lo indispensable. Y lo indispensable sigue siendo mucho y es lo que el gobierno que propician, que ya saliva ante la presa que creen acorralada, piensa terminar de cargarse. ¿Hace falta mirar a algunas comunidades para saber qué pasará con la sanidad pública o la educación? O con la información de sus televisiones. Miren lo de Telemadrid, llevando a un psiquiatra de ojos extraviados a valorar la salud mental ¡de David Sánchez! qué bochorno.
Y estos van “solo” con el PP. Porque Aragón, Extremadura, Castilla y León ya tienen gobiernos de ultraderecha con grandes cesiones ideológicas a Vox como la llamada prioridad nacional que es un concepto anticonstitucional. Gente peligrosa, en mi opinión. Ya puestos, ante la convocatoria electoral que exigen, porque no encuentran de momento otra solución ¿Habrá un partido del empresariado que las reclama para hacer las reformas a su favor que todos sabemos? ¿Se presentarán los activistas de los neofacismos? Algunos ya lo hacen. ¿Formarán por fin las cloacas mediáticas un partido para presentarse con un mínimo de dignidad ética a unas elecciones con su programa completo, horarios claros de sus principales manipuladores? Y, sobre todo, ¿Habrá un partido golpista que lleve a Aznar de candidato? El expresidente no cesa de soltar sus soflamas ya casi a diario, la última, este jueves: “Si la coalición actual de Gobierno gana, no puede volver a formar gobierno”. ¿No puede? ¿Y qué propone? Parece denunciable, pero si la justicia no le ha tocado ni un pelo con todo lo que ha hecho, dentro y fuera de España, no hay mucho que esperar, aunque seguro que cauces -legítimos y claros- hay. Para la cloaca mediática, por cierto, lo que suelta el expresidente del PP es en sus titulares solo un “Aznar alerta... ” ¿Ni gramática, ni semántica saben, dedicándose a escribir?
El Gobierno ha de tomar la iniciativa, la tiene por ley y ha de usarla sin remilgos. Y ya, porque no hay tiempo. La pelota está en sus manos. Bueno, cuando se decida a ir agarrando fuerte todas las que le tiran que son, como vemos, numerosas y de todos los tamaños. Siquiera por dejar de nuevo con las fauces abiertas a la mafia hegemónica en España. Claro que, en realidad, es por los ciudadanos. Caer en la trampa de esta gente tan turbia sería devastador.