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La cuenta atrás de 10 días para aliarse fuerza a Podemos y Frente Amplio a afrontar el debate sobre una coalición

Daniel Ríos

5 de octubre de 2026 23:09 h

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No hay tiempo para seguir posponiendo el debate que la izquierda alternativa lleva aplazando desde su ruptura, a finales de 2023. La decisión del presidente Pedro Sánchez de convocar las elecciones generales para el próximo día 29 de noviembre ha supuesto el inicio de una cuenta atrás que terminará dentro de diez días, el 16 de octubre a las 23.59, cuando venza el plazo para registrar las coaliciones. Y lo apretadísimo de ese calendario obliga a Podemos y también al recién rebautizado Frente Amplio (el nuevo nombre de Sumar) a decidir ya si habrá una lista o dos en la cita con las urnas del mes que viene.

Podemos hizo pública hace algo más de tres semanas su oferta para celebrar unas primarias abiertas junto a IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar —los partidos agrupados en el Frente Amplio— para elegir el candidato de una eventual lista unitaria para las generales. Pero fue el anuncio de Sánchez de este lunes a las 9 de la mañana el que realmente echó a rodar la pelota. Poco más de una hora después de que el presidente comunicara su decisión de disolver las Cortes Generales, la número dos de Podemos, Irene Montero, puso fecha a ese proceso de primarias y planteó que se celebre los días 14 y 15 de octubre, lo que permitiría llegar al día 16 para registrar una coalición y, además, con las listas ya escogidas, aunque la ley ofrece diez días más de margen para ello.

Con ese movimiento, los morados volvieron a tomar la delantera —como ya hicieran hace algo menos de un mes con su propuesta inicial de primarias— a un Frente Amplio que aún no tiene líder. Fuentes de Podemos aseguran que ya han trasladado oficialmente su idea a esa alianza, que fue lo que les pidió este lunes el ministro Ernest Urtasun para poder valorarla: no hacer “un debate a través de los medios de comunicación”. “Si alguien quiere hacer alguna propuesta, hay una silla disponible junto a las demás organizaciones para venir a presentarla”, planteó Urtasun, que evitó dar su opinión sobre la posibilidad de celebrar unas primarias junto a Podemos para elegir las listas y el candidato de una lista conjunta para las generales.

División sobre un acercamiento a Podemos

La decisión del Frente Amplio de echar balones fuera al ser preguntado por la posibilidad de participar en unas primarias tiene que ver con que la alianza no tiene todavía elegido un referente, pero también con que no existe una posición unánime sobre la necesidad de pactar con Podemos y cómo hacerlo. La formación más refractaria a esa idea, tanto la de las primarias como incluso la de una lista unitaria con los morados, es Más Madrid. Movimiento Sumar tampoco comparte la propuesta de celebrar unas primarias que, con seguridad, relegarían a la formación —la más pequeña de las cuatro que componen el Frente Amplio— a puestos de poca relevancia en las listas.

Por el contrario, IU considera que hay que apurar las opciones para pactar con Podemos, y aunque fuentes de la dirección federal aseguran que no piensan entrar a combatir “relatos mediáticos” de los morados, también afirman que en el Frente Amplio “faltan organizaciones, y entre ellas Podemos”. Hace unas semanas el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, abrió la puerta a celebrar primarias e incluso detalló que sería necesario crear un “censo” común para que cada organización inscribiera a sus afiliados y simpatizantes. IU, recordó Maíllo, lleva “dos años diciendo que el nuevo frente amplio que se construya debe ser por método democrático y con primarias si no hay acuerdo”.

No obstante, lo apretado de los tiempos dificulta esa posibilidad, aunque fuentes de IU sostienen que lo menos importante es el debate sobre el “método” para llegar a un acuerdo: lo relevante, dicen, es sentarse para, sea como sea, intentar alcanzar un acuerdo para una lista conjunta. Y para ello, aunque los primeros contactos ya se hayan producido, será determinante quién sea finalmente el referente que escoja el Frente Amplio y qué línea política establece el nuevo líder, en coordinación con los cuatro partidos que componen la alianza.

En los últimos días ha tomado fuerza la opción de que la candidata de la alianza sea la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García. No obstante, la elección de este perfil dificultaría enormemente un acuerdo con Podemos, puesto que fuentes de su partido confirman que una lista unitaria con los morados no es una de sus prioridades. Otras fuentes de Más Madrid, igualmente, rechazan de plano unas primarias y se muestran convencidas de que el Frente Amplio no participará en ese proceso que propone Podemos para los días 14 y 15 de octubre.

Pero el de García no es el único nombre que está sobre la mesa para liderar la alianza y, de hecho, fuentes de IU sostienen que su elección como candidata —ni ninguna otra— no está siquiera encarrilada. Estas fuentes plantean que la decisión final se tomará en los próximos días en el seno del Frente Amplio. Y abren la puerta, incluso, a que IU proponga un nombre de su organización al resto de sus aliados una vez celebre sus propias primarias para confirmar quiénes serán sus referentes en las listas, entre los cuales destaca el nombre del coordinador de IU Andalucía, Toni Valero.

Colau exige que no haya “vetos”

Entre tanto, la otra dirigente que se ha postulado como alternativa para liderar una lista a las generales es la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que no obstante ha puesto como condición que el Frente Amplio llegue a un acuerdo con Podemos para presentarse en coalición a las elecciones generales. “No entendería otra cosa” que una lista única, planteó Colau este lunes en una intervención en el programa Malas Lenguas de TVE, donde también confirmó que “hay formaciones que llevan meses hablando” y se mostró confiada en que impere “el sentido común” para conformar una candidatura unitaria.

Colau insistió en que ella solo tiene previsto estar en las listas si puede ser “útil” y “ayudar a que el Frente Amplio sea más amplio”, y aseguró que le da “igual” el “número” de la lista que ocupe si finalmente participa en una candidatura. No obstante, la exalcaldesa dejó un recado a sus aliados al asegurar que establecer “vetos cruzados” sería una “falta de respeto” a la ciudadanía. “La ciudadanía no entiende en absoluto que estemos hablando de procedimientos, de metodologías, de egos, de si número uno, número dos”, sino que quiere que los partidos se “encierren en una habitación los días que sean necesarios” para alcanzar un acuerdo, planteó.