La opción de Mónica García vuelve a tomar fuerza como candidata de Sumar a las generales

Daniel Ríos

2 de octubre de 2026 20:49 h

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La posibilidad real de que el presidente Pedro Sánchez convoque elecciones anticipadas la semana que viene revoluciona a la izquierda alternativa. El domingo, las formaciones encuadradas en Sumar —IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar— se reunirán para intentar acelerar el calendario de elección de su candidato, que sigue siendo la principal incógnita a resolver en el espacio de cara a las elecciones generales, además de la posible confluencia con Podemos. Y diferentes fuentes de la alianza, y también de su propio entorno, confirman que en la terna de posibles líderes ha vuelto a entrar la ministra de Sanidad, Mónica García.

Hasta ahora, la figura de García se descartaba como opción para ser candidata de los partidos de Sumar a las generales porque ella misma había confirmado que volvería a la Asamblea de Madrid. El pasado julio, Más Madrid la confirmó como su candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid tras imponerse en unas primarias que también sirvieron para pacificar el partido después de varios meses de pugna con el portavoz adjunto de la formación en el parlamento autonómico, Emilio Delgado. Esas primarias sellaron el acuerdo alcanzado unos meses antes por García y Delgado, por el cual este último formaría parte de las listas al Congreso mientras la ministra volvería a encabezar la lista para las elecciones autonómicas.

No obstante, fuentes del espacio a la izquierda del PSOE confirman que, hace semanas, el nombre de García volvió a ponerse sobre la mesa como opción para desatascar el proceso de elección del candidato de Sumar, cuya conclusión ya se ha retrasado varios meses con respecto a la fecha prevista. Inicialmente, estas fuentes explican que la opción se descartó por parte de Más Madrid. Pero el brusco cambio de la situación política que ha provocado en la última semana la movilización ciudadana por el derecho a la vivienda y la acampada de la Puerta del Sol ha cambiado las tornas.

La posibilidad real de que Sánchez vaya a adelantar las elecciones —una decisión que el presidente podría tomar este fin de semana— ha hecho aflorar los nervios en un espacio político al que un adelanto electoral cogería sin candidato y sin ni siquiera haber presentado oficialmente su nueva marca. Fuentes próximas a García ya no descartan la posibilidad de que la ministra se postule como opción para liderar las listas a las generales, aunque insisten en que su “plan A” es aún ser la candidata a la Comunidad de Madrid, como fue designada en primarias. Y otras fuentes del espacio confirman que la opción de la dirigente ha cobrado fuerza en las últimas semanas.

El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, sigue siendo la alternativa favorita de todos los partidos agrupados en Sumar, pero su entorno insiste en que su decisión de no ser candidato, tomada y expresada hace ya muchos meses, es inamovible. Y, a pesar de que su intervención este viernes en el debate en el Congreso sobre los decretos de vivienda fue unánimemente aplaudida por su grupo parlamentario, y a que partidos como IU o el propio Más Madrid consideran que Bustinduy sería la opción perfecta para encabezar sus listas, el dirigente insiste en descartarse de las quinielas.

Este viernes, la propia García evitó en el programa Malas lenguas de TVE descartarse como candidata de la nueva marca de los partidos agrupados en Sumar. Preguntada expresamente por esa posibilidad, la líder de Más Madrid se limitó a afirmar que “tenemos una mesa de partidos que hemos trabajado con mucho mimo” y “será la mesa de partidos donde decidamos, entre todos, con consenso, cómo podemos presentarnos de la mejor manera posible” a las elecciones. “Es una decisión que yo le dejo a la mesa de partidos y no a iniciativas individuales”, y ese espacio será “el que tome las decisiones que tengamos que tomar”, sostuvo.

La vía Colau y la unidad con Podemos

La posibilidad de que García termine siendo la candidata de IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar a las elecciones generales ha vuelto a tomar fuerza en paralelo a los movimientos que ha realizado en las últimas semanas la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau. La exdirigente ha multiplicado sus apariciones en los medios de comunicación y que ha confirmado que se plantea participar en las próximas elecciones al Congreso siempre y cuando se plantee “frente realmente amplio” de izquierdas “para evitar que gobierne el fascismo en España”. Colau, eso sí, condiciona esa opción a que Podemos también forme parte de una candidatura unitaria para las generales, una opción que no se descarta pero que ni de lejos está asegurada.

Los morados, por su parte, lanzaron públicamente hace tres semanas su oferta para conformar una lista unitaria: la celebración de unas primarias abiertas y conjuntas para poder elegir las listas a las generales. Podemos considera que alcanzar un acuerdo entre direcciones con los partidos agrupados en Sumar es poco menos que imposible, habida cuenta de los recelos entre ellos y también de la escasez de puestos de salida a repartir y la gran cantidad de organizaciones que aspiran a ellos. Por ello, los morados creen que “las primarias son la mejor forma de que las cosas vayan bien, si no la única”, en palabras de Irene Montero en su entrevista con elDiario.es de hace unos días.

Aunque una convocatoria de elecciones anticipadas apretaría mucho los tiempos y complicaría el calendario para celebrar esas primarias, Podemos, por ahora, se mantiene en sus tesis. No obstante, lo cierto es que el de Colau es un perfil con el que los morados tendrían, a priori, mucho más fácil entenderse que con García, puesto que la exalcaldesa —y los Comuns, en general— nunca han terminado de romper los puentes con el partido liderado por Ione Belarra, mientras que la relación entre Podemos y Más Madrid es pésima y ambas formaciones son, posiblemente, las que mayores diferencias estratégicas mantienen dentro del espacio a la izquierda del PSOE.

La elección de García como candidata de Sumar a las generales, además, podría provocar la reapertura de la crisis interna en Más Madrid que se cerró con el acuerdo suscrito entre la propia líder y Emilio Delgado el pasado mayo. Una eventual candidatura de la ministra cerraría el paso a Delgado como número uno de su partido en las listas estatales, y quien fue elegida como número dos de García para la candidatura a la Asamblea de Madrid fue su mano derecha, Manuela Bergerot, por lo que tampoco parece probable que el dirigente pudiera terminar siendo de rebote el número uno de esa lista autonómica.