Entrevista Eurodiputada y candidata de Podemos a las elecciones generales
Irene Montero: “Nuestro voto a los decretos será el del Sindicato de Inquilinas y el de la gente de la calle”
Irene Montero (Madrid, 1988) ha agitado a la izquierda proponiendo públicamente a los partidos encuadrados en Sumar la celebración de unas primarias para elegir al candidato de una lista conjunta para las elecciones generales, un puesto que aspira a ocupar. Con el estallido de las movilizaciones y concentraciones por el derecho a la vivienda, su opinión como 'número dos' de Podemos es clave para el devenir de los acontecimientos, puesto que el voto del partido morado —junto al de Junts— es imprescindible para convalidar este viernes los dos decretos aprobados por el Gobierno en respuesta a las protestas sociales.
La entrevista con Montero se celebró en la redacción de elDiario.es el pasado lunes, un día antes de que se aprobaran en Consejo de Ministros estos dos paquetes de medidas. La eurodiputada también atendió por vía telefónica a este periódico el miércoles por la tarde para actualizar la posición de su partido con respecto a la votación de unos decretos con los que Podemos acusa al Gobierno de haber hecho “trampas”. Los morados, pese a todo, mantienen la incógnita sobre el sentido de su voto.
El primero de los decretos, el más amplio, recoge buena parte de las que eran sus reivindicaciones hasta hace pocos días, como el escudo antidesahucios, la prórroga de los alquileres, el endurecimiento de las condiciones para que los fondos buitre compren vivienda. ¿Por qué no les parece suficiente?
Nuestra posición con los decretos es la misma que tiene el Sindicato de Inquilinas: nos parece que el Gobierno ha hecho una trampa separando en dos los decretos para dejar caer la medida que es más estructural, la de los alquileres indefinidos, la que más podría contribuir a que se acabe el negocio de la vivienda y aprobar algunas que son de carácter temporal, como la prórroga de los contratos por dos años, como si esto fuese el recreo y después se fuese a acabar la crisis de vivienda, o como la prohibición a de comprar viviendas a los fondos buitre, que ha resultado ser otra mentira. La estrategia que plantea el movimiento, que nos parece la adecuada, es la de seguir organizándose hacia la huelga general por la vivienda, porque solo hay una fuerza más poderosa que este sistema pensado para que la vivienda sea un negocio, que es la gente que se organice. Todo el mundo sabe que el Gobierno no va a hacer nada para que se acabe la grave crisis de vivienda.
Si les parece una trampa, ¿van a votar en contra de la convalidación de los decretos el viernes?
Nuestra opinión sobre los decretos es la misma que la del Sindicato de Inquilinas y creo que la de la mayoría de la sociedad, que está enfadada con las trampas del Gobierno, con la insuficiencia de las medidas y con que no muevan un dedo para resolver la crisis de la vivienda y solo estén preocupados de quitarse de encima la presión social. Somos muy conscientes de que es el movimiento social el que, organizado, ha conseguido poner en el centro del debate político y social la grave crisis de vivienda y la demanda de que acabe el negocio de la vivienda, y nuestro voto será el del Sindicato de Inquilinas y el de la gente que está en la calle.
Los sindicatos de inquilinos pidieron este miércoles a los grupos que apoyen los decretos. ¿Van entonces a votar a favor?
El movimiento por la vivienda digna, junto a las millones de personas que se han movilizado en estos días, es el que ha hecho posible que acabar con el negocio de la vivienda esté de nuevo en el centro del debate político. Nosotras tenemos clarísimo que si se puede acabar España con el negocio de la vivienda y se puede conseguir que las casas sean para vivir es porque la gente está en las calles y porque aumenta la movilización y se camina hacia la huelga general, como está planteando el movimiento. Por tanto, si a pesar de saber que estos dos decretos son una trampa, si a pesar de saber que son medidas insuficientes, que están buscando más quitarse la presión social que resolver la crisis de vivienda, si a pesar de haber partido en dos el 'decreto Maricarmen', para que la parte más estructural de las medidas no salga, el Sindicato de Inquilinas nos marca el sentido del voto en una dirección, nosotras vamos a respetar su posición.
Para ir más allá de las medidas aprobadas, ustedes han pedido expropiaciones. Hace unos días, el ministro Óscar Puente aseguraba que esa medida era inviable porque expropiar las viviendas de los fondos buitre costaría 130.000 millones de euros, según sus cálculos. ¿Podemos cree que sí podrían expropiarse estos pisos sin afrontar el pago de esa cantidad tan enorme?
Para rescatar a la banca hace 15 años sí hubo 100.000 millones de euros, y todavía los bancos de este país no han devuelto a la ciudadanía ese dinero que les prestamos en un momento muy crítico para ellos. No solo no lo han devuelto, sino que este año han logrado beneficios récord de 35.000 millones de euros. Que le pidan a la banca que devuelva lo que debe y ya solo con eso tenemos 100.000 millones de euros para proceder a esas expropiaciones, según los cálculos del propio ministro. ¿O con la banca no nos atrevemos?
Uno de los cánticos que se está coreando en las manifestaciones del movimiento por el derecho a la vivienda en los últimos días es “la ley de vivienda es una mierda”. Esa ley se aprobó en 2023, cuando formaban parte del Gobierno, y ustedes tuvieron un papel en su redacción. ¿Cree que se quedaron cortos?
Lo dijimos cuando se aprobó: claro, es claramente insuficiente. Pero aparte, se piense lo que se piense sobre la ley de vivienda, la realidad es que ahora se necesita una intervención de emergencia con medidas estructurales: bajar los precios del alquiler por ley, la expropiación a los fondos buitre, la prohibición de la compra para especular, el fin de los desahucios sin alternativa habitacional... pensemos lo que pensemos de lo que ha pasado hasta ahora, ahora hace falta eso. Ese es el mínimo que hay que exigir, cualquier otra cosa será un parche.
Entiende, entonces, el enfado de quienes también responsabilizan de la crisis de la vivienda a los partidos que forman y han formado parte del Gobierno progresista estos últimos ocho años.
Hasta que no resolvamos la crisis de vivienda no vamos a acabar con ese malestar. Precisamente por eso, no cabe otra alternativa y más con la fuerza social que la gente está organizando en la calle, que responder a esa demanda acabando con el negocio de la vivienda y no buscar un real decreto que tiene la función de lavar la imagen del Gobierno, pero no de solucionarle el problema a las familias.
¿Cuál cree que tiene que ser el papel de los partidos de izquierdas y particularmente de Podemos con respecto a estas movilizaciones?
Toda formación política y toda persona que quiere que las cosas cambien, que sabe que el sistema no funciona, que lucha contra las injusticias, va a acompañar, a estar presente y a empujar para que esta movilización consiga el máximo de cosas que se pueden conseguir, que son todas. Solo hay una fuerza más poderosa que los que mandan en el mundo y en España, que es la gente organizada. No siempre hay una fuerza social tan grande y que se expresa de manera tan poderosa como es ocupando las plazas, llenándolas de gente que se organiza, que se moviliza, que se emociona, que aprende estrategias de lucha y de militancia. Ojalá esto se extienda todo lo posible hasta que se consiga acabar con el negocio de la vivienda. Y después vendrán otras, porque el sistema no funciona y hay muchas cosas que cambiar.
Las encuestas para las próximas elecciones ofrecen una fotografía unánime de victoria de la derecha y la ultraderecha. ¿Por qué cree usted que el ciclo progresista en España no está definitivamente terminado, que puede durar cuatro años más?
Porque veo la Puerta del Sol y la mayoría de la gente se emociona. Veo las calles llenas de gente defendiendo el derecho a la vivienda en el desahucio de Maricarmen, veo que después hay movilizaciones en todas las ciudades del Estado, veo a los trabajadores de Airbus, que están en huelga, veo a las profesoras de escuelas infantiles, que llevan más de cinco meses en huelga, veo una manifestación de educación gigante en la que no se podía caminar diciendo que queremos educación pública y de calidad... La gente buena en España, la gente que quiere cuidar los servicios públicos, que quiere paz y que no tengamos que gastar el dinero en armas sino en escuelas y hospitales, la gente que quiere que trabajemos con salarios dignos y menos horas y que tengamos más tiempo libre para cuidar a nuestra familia, la gente que quiere que las casas sean para vivir y que bajen los precios de los alquileres, la gente que sabe que vida solo hay una y que el sistema se la está haciendo perder, y que la lógica del sistema que privilegia el negocio por encima de la vida y del planeta se lo está cargando todo... Esa gente es más, y eso se expresa en las calles. Nuestro reto es que también se exprese en las instituciones.
Hace casi tres semanas que propusieron hacer unas primarias abiertas para elegir el candidato de toda la izquierda alternativa. ¿Han recibido alguna respuesta de los partidos de Sumar?
Probablemente [celebrar primarias] sea la única forma de hacer que las cosas salgan bien para las siguientes elecciones, y creo que la mayoría de la gente lo ve así. Las cosas pueden salir bien si hacemos un proceso participativo en el que realmente pueda participar y presentarse quien quiera, en el que pueda votar todo el mundo y que consiga que se muevan las energías de la izquierda. La gente ya está en las calles porque necesita urgentemente que haya cosas que cambien, porque estas condiciones de vida ya no dan para vivir. La gente ve que el sistema no funciona, pero también que este Gobierno no va a hacer nada para que las cosas cambien y que, por tanto, es funcional a un sistema que no funciona.
¿Pero no ha tenido respuesta de los partidos de Sumar, más allá de lo que dijeron públicamente los días posteriores a su oferta?
Es que la propuesta es para todo aquel que la quiera coger, y que crea que la izquierda tiene que estar fuerte y que las feministas tienen que estar fuertes. Hemos hecho esta propuesta para que movilice las energías de la izquierda, y yo creo que eso sí está ocurriendo, más allá de cuánto tiempo tarde en llegar, de los “yo me digo y tú me dices entre partidos”. Hay que salir ya de esa dinámica.
Las primarias hay que hacerlas cuanto antes, y cuanto antes tengamos una propuesta clara, mejor
¿Hasta cuándo están dispuestos a esperar a Sumar para decidir si se celebran o no esas primarias conjuntas y si se presentan unidos a las elecciones?
De verdad que creo que hay que salir de esta dinámica y de este bucle infinito y yo voy a ser la primera que lo haga. Esas primarias hay que hacerlas cuanto antes y cuanto antes tengamos una propuesta clara, mejor. Políticamente, la propuesta está clara: queremos paz, casa, trabajo. Que la gente pueda vivir bien su vida, que las casas sean para vivir, no gastar ni un euro más en armas y gastarlo en escuelas y hospitales. Queremos trabajar menos horas, 30 a la semana por 1.800 euros de salario mínimo, y queremos que bajen los precios. El principal problema de estos últimos años es que la riqueza no ha parado de concentrarse y ninguno de los cambios que hemos hecho en estos años han servido para frenar ese aumento brutal de la desigualdad. Las grandes empresas tienen beneficios récord y, mientras tanto, las familias cada vez viven peor.
¿Por qué quieren compartir ahora candidatura con unos partidos con los que han sido muy críticos durante la legislatura por su supuesta subordinación al PSOE?
Porque hay que salir ya de esa dinámica y de ese bucle, y hay que conseguir tener una candidatura que tenga la fuerza suficiente en las instituciones como para hacer su parte, igual que la gente está haciendo su parte en las acampadas, en las movilizaciones o en las huelgas. Que si decimos que las casas son para vivir, utilicemos el Gobierno, el Congreso y también los parlamentos autonómicos y los ayuntamientos para conseguir que las casas sean para vivir. Las cosas tienen que cambiar, y para que eso pase hace falta gente en las instituciones que esté dispuesta a pelear. Nada de lo que haya pasado hasta ahora es más importante que lo que podamos hacer.
Yo no le preguntaba por las diferencias o los reproches personales, sino por las discrepancias políticas y estratégicas entre Podemos y los partidos de Sumar. Por ejemplo, ustedes han afeado a Sumar “no hacer ruido” dentro del Gobierno, no presionar públicamente al PSOE. ¿Estaría usted dispuesta a formar parte de unas listas conjuntas de la izquierda alternativa si finalmente, después de celebrarse unas primarias, terminara saliendo elegido alguien de IU o de Más Madrid con esa estrategia que Podemos no comparte?
Precisamente por eso digo que hay que salir ya de esa dinámica, porque el sistema trata de preservar el negocio por encima de la vida. Lo intenta hacer cuando hay una manifestación o una acampada y también cuando hay gente en las instituciones que pelea esas transformaciones. En los últimos años, ha habido un empuje fuerte, y la respuesta del poder judicial, del poder mediático y del poder político que está a favor del sistema ha sido la de tratar de contener los cambios, pero la necesidad de hacer transformaciones sigue ahí. Y como es urgente, habrá que salir de la dinámica que nos está impidiendo hacer eso en las instituciones y probar a renovar las energías y a salir a empaparnos de la energía que la gente está demostrando ya en las calles.
No es por mantenernos en el bucle, pero le insisto: ¿usted y Podemos se comprometen a formar parte de unas listas conjuntas de la izquierda alternativa si se celebran unas primarias y no las ganan?
A respetar el resultado de esas primarias, por supuesto. Eso es lo bueno que tienen: se participa y con eso tiramos.
Hace unos días, Ada Colau planteó abiertamente que Sumar debería salir del Gobierno si no se tomaban medidas contundentes en materia de vivienda. Se lo planteo llevándolo al futuro: ¿usted sería partidaria de, si dieran los números, volver a gobernar con el PSOE tras las elecciones generales?
Yo soy partidaria de bajar el precio de los alquileres, de no gastar ni un euro más en armas, de coger ese dinero y meterlo en la sanidad, que se cae a cachos, y en la educación, de subir el salario mínimo, de bajar a 30 las horas en las que se trabajan cada semana, de que la gente tenga más tiempo de repartir los cuidados, de invertir en políticas de lucha contra las violencias machistas, de avanzar en derechos. Y para eso habrá que hacer lo que haya que hacer. Las instituciones son un método. Si nos perdemos en el debate del método...
Pero ustedes teorizaron en su momento, y lo aplicaron, que sus objetivos se conseguían mejor estando dentro del Gobierno que fuera. La experiencia de ocho años de Gobierno de su espacio con el PSOE, cuatro de ellos con ustedes dentro del Consejo de Ministros, ¿es positiva? ¿Considera que se han conseguido más cosas dentro de las que se hubieran conseguido desde fuera?
Creo que la gente ve que hemos hecho cosas, pero que han sido claramente insuficientes, sobre todo por no haber impedido esa acumulación de riqueza y de poder en manos de cada vez menos personas. Precisamente ahora la tarea es conseguir esa redistribución de la riqueza y del poder, y para eso habrá que usar todos los métodos a nuestro alcance. Creo que la gente es muy consciente de que, si no hay fuerza social, no vamos a conseguir ningún cambio. Y también creo que las instituciones tienen que jugar un rol: quienes queremos cambiar las cosas tenemos que estar en todos los lugares donde se disputa poder. Pero sin perder de vista los objetivos.
¿Qué le parecería formar tándem con Colau en una eventual lista conjunta? Ella se ha mostrado dispuesta a ser candidata de un “frente realmente amplio”.
Lo bueno de la propuesta de primarias es que se puede presentar quien quiera, y que no pesa tanto lo que opinemos unas u otras. Eso es importante, pero que pese sobre todo lo que piense un montón de gente que se involucre en ese proceso.
¿Pero usted vería bien hacer tándem con ella?
Si eso es lo que sale de unas primarias, me va a parecer la mejor de las ideas. Cualquier cosa que salga de esas primarias me va a parecer que es la mejor garantía de que las cosas van a salir bien.
Si de las primarias sale un tándem con Ada Colau, me va a parecer la mejor de las ideas
¿Ha hablado con Ada Colau en los últimos días?
Hablamos con todo el mundo. No queremos insistir en esa dinámica en la que en la que parece que lo más determinante es lo que hablemos o lo que dejemos de hablar, o cuándo nos llamamos. Yo entiendo el interés periodístico que pueda tener, pero la fuerza que se necesita para cambiar el sistema excede con creces esa dinámica.
Hace unos días, Pablo Iglesias criticaba la posibilidad de que Ernest Urtasun fuera el candidato de una lista unitaria de la izquierda alternativa diciendo que podría formar parte de unas listas del PSC. Usted me decía hace un momento que el resultado que saliera de unas primarias, se presentara quien se presentara, lo iban a respetar, pero ¿cree que la vía Urtasun dificultaría el acuerdo con Podemos?
Las primarias son la mejor forma de que las cosas vayan bien, si no la única. Esa es la opción por la que apuesto, por que hagamos unas primarias y que a ellas se pueda presentar quien quiera, también Ernest Urtasun.
Usted apostó por hacer “tándem” con Gabriel Rufián hace unos meses, pero finalmente él va a ser candidato por una lista de ERC en solitario. ¿Cómo ha recibido que no saliera adelante su propuesta?
Gabriel va a jugar un papel en cualquier caso. Él es una persona a quien ahora mismo mucha gente escucha, y que sabe leer bien lo que quiere escuchar la gente. Va a jugar un rol en cualquier caso, así que respeto su decisión y creo que, en cualquier caso, nos vamos a encontrar en el camino.
¿De quién cree que es la responsabilidad de la situación que se vive en Ceuta dos meses después de la entrada masiva de 80.000 personas de manera irregular?
La responsabilidad fundamental es del Gobierno, y lo digo con mucho pesar, sobre todo porque España tiene capacidad de acogida más que suficiente para haber resuelto esto en las primeras 72 horas o en la primera semana y no haber generado esta crisis humanitaria. Y aprovecho, además, para agradeceros y reconoceros el tipo de información que estáis haciendo sobre Ceuta [en relación a la] violencia de la Policía y los militares contra personas migrantes y contra las personas activistas que están en Ceuta dando la cara y cumpliendo las funciones que debería estar cumpliendo el Estado y las administraciones. Creo que la responsabilidad es clara: si España ha podido acoger a 350.000 personas refugiadas de Ucrania, si ha podido acoger a 200.000 personas de Venezuela que se están comprando los barrios más caros de Madrid, ¿cómo no vamos a poder sacar de la playa a unos chavales? Y, cuando el Estado pone en marcha sus recursos de acogida, no hay cabida para el discurso de la invasión, para el discurso de que no hay recursos ni para la violencia y el odio.
La Comisión Europea estaría presionando al Gobierno para no traer a la Península a la gente que sigue en las playas y en las calles de Ceuta a que se tramiten sus expedientes de acogida o de expulsión para que no entren en zona Schengen. ¿Cómo lo valora?
De nuevo, es el sistema el que no funciona. Esa es la política criminal de asilo y refugio y de fronteras en Europa, pero este Gobierno no ha hecho nada por cambiar las cosas a pesar de que es su obligación legal garantizar la acogida y el cuidado de todo ser humano que está dentro de nuestras fronteras, haya llegado como haya llegado. ¿Qué ha hecho este Gobierno? Llamar a Frontex, que es una agencia criminal que se dedica a ejercer violencia contra migrantes en las fronteras. ¿Qué ha hecho este Gobierno? Pagarle una millonada, junto a Europa, a Marruecos para que haga el trabajo sucio antes de que [los migrantes] lleguen a las fronteras europea y española. Marruecos ha podido hacer esto [permitir la entrada masiva de personas en Ceuta] porque Europa y España le han dado el poder para hacerlo: cando le das a una dictadura criminal el control de tus fronteras, ellos abren y cierran el grifo cuando quieren.
El Gobierno está ultimando un decreto que reduce las garantías del derecho al asilo para agilizar la tramitación de los expedientes de expulsión. ¿Qué plantean ustedes como alternativa?
Acoger a todas las personas, igual que hemos hecho con Ucrania o con los venezolanos siendo muchísimos más, y atajar en primer lugar la crisis humanitaria que sigue existiendo. El 15 de agosto a Asociación de Mujeres Juezas y la Unión Progresista de Fiscales, junto a las entidades sociales ceutíes, estaban planteando que el Gobierno todavía no tenía un listado de las niñas y mujeres que estaban en riesgo de sufrir violencia sexual o trata. Eso es una obligación legal del Estado español. ¿Cómo puede ser que la respuesta del Gobierno [a la entrada masiva] sea crear una crisis humanitaria, llamar a Frontex y cometer violaciones graves de derechos humanos? ¿En qué cabeza cabe?.