Minuto a Minuto Operación Lezo contra la corrupción
López Viejo, la primera rana de Aguirre
Alberto López Viejo, el concejal del Ayuntamiento de Madrid al que Esperanza Aguirre fichó para la Comunidad, se enfrenta en el juicio de Gürtel a una pena de 46 años de cárcel y a una multa de 14 millones de euros. Durante sus dos días de declaración ante el tribunal el pasado mes de enero intentó rebajar su papel en el caso diciendo que no influía en la contratación y asegurando que no ordenó trocear facturas.
Según la Fiscalía, López Viejo hizo caja siendo concejal y también desde sus cargos en el Gobierno de la Comunidad de Madrid. El cabecilla de Gürtel, Francisco Correa, confirmó esa acusación cuando declaró que le pagaba comisiones por la organización de diversos actos. La Fiscalía cree que fueron 400 eventos por los que López Viejo ingresó 229.000 euros.
Aguirre era la protagonista de todos esos actos, lo que provocaba que López Viejo estuviese todo el rato “organizando, preocupado por la presidenta, por el atril, por las luces”. Así lo explicó José Luis Peñas, el denunciante del caso, que dijo que el hombre fuerte de la presidenta tuvo que recurrir a las empresas de Gürtel por la enorme actividad de Aguirre: “Mínimo tres actos al día y tres intervenciones en televisión”.