Podemos cree “patético” que Sánchez no cese a la directora de la Guardia Civil e IU plantea que se haga “a un lado”
La imputación de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, por el caso Leire eleva la presión sobre el Gobierno. Este lunes, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, tachó de “patético” que el presidente Pedro Sánchez no haya decidido destituir a González de manera “fulminante” después de que la justicia la señalara como investigada en la rama del caso en el que se investigan ataques al Poder Judicial y a la Guardia Civil para torpedear investigaciones judiciales. Por su parte, el líder de IU, Antonio Maíllo, no fue tan contundente, pero sí aseguró que, si él estuviera en la situación en la que está González, se echaría “a un lado”, aunque insistió en su “presunción de inocencia”.
La directora general de la Guardia Civil es el primer cargo público del Gobierno que ha sido imputado por su posible participación o colaboración con la trama capitaneada por el exdirigente socialista Santos Cerdán y la presunta 'fontanera' del partido Leire Díez. Ella niega haber tenido nada que ver con esta trama, pero las explicaciones que ha ofrecido hasta el momento son insuficientes para Podemos, que este lunes exigió al PSOE por boca de Fernández que ponga “orden” en su casa. Los socialistas, denunció Fernández, están “carcomidos” por la corrupción. Y, a juicio de Podemos, el PSOE está utilizando la existencia de casos de “lawfare” —como son, a juicio de Fernández, los que afectan al ex fiscal general del Estado o a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez— para evitar asumir responsabilidades por supuestas tramas corruptas que sí serían reales.
“Es una vergüenza y una absoluta infamia que a día de hoy nadie en el PSOE haya asumido responsabilidades” por “casos sangrantes de corrupción” como el que tiene en su centro a Leire Díez, espetó Fernández. Maíllo, por su parte, aseguró que si él fuera “la directora general de la Guardia Civil”, se “haría a un lado, como han hecho algunas presidentas de determinadas empresas públicas sintiéndose inocentes y viendo que hay una operación que solo puede desgastarlas en el ejercicio de su función”. “Yo asumiría que, desde la presunción de inocencia, en un puesto tan delicado como el de directora general de la Guardia Civil, debería echarse a un lado”.
Informa Daniel Ríos