El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha condenado este lunes en sus redes sociales los disturbios y saqueos que se produjeron este sábado en Barcelona y que terminaron con la detención de 128 personas, varias decenas de ellas menores de edad. Sánchez ha descrito los hechos como “puro vandalismo instigado desde las redes” y ha rechazado que fuera un acto de democracia.
“Hay una investigación en marcha y 128 detenidos que responderán ante la justicia”, ha asegurado el líder del Ejecutivo, que ha añadido que el Gobierno “lo tiene claro: cero tolerancia a los violentos y pleno apoyo a los agentes y a los comerciantes”.