La Guardia Civil denuncia a un hombre por maltratar a una mastina que tenía atado con graves lesiones en el cuello
La Guardia Civil ha puesto a disposición judicial acusado de maltrato animal al dueño de una mastina que fue localizado en una finca de la provincia de Burgos con graves lesiones en el cuello después de haber pasado una semana atado a un árbol con una cadena demasiado ajustada y en la que varios eslabones se le clavaban en la piel.
Un aviso al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) movilizó a agentes, que acompañados de varias patrullas del puesto ubicado en la localidad de Lerma, pudieron ver a un perro atado al tronco de un árbol con una cadena de tres metros de largo, ha informado la Guardia Civil en nota de prensa.
El animal tenía alrededor de la cabeza una importante concentración de moscas fruto de las heridas que le había causado el collar metálico, que solo dejaba el espacio imprescindible para respirar; el perro había permanecido así durante una semana y varios eslabones de la cadena se le habían clavado.
No era la primera vez
La investigación de los agentes permitió saber que no era la primera ocasión en la que el mastín sufría una herida similar, y que el dueño era conocedor de la situación, aunque no había pedido asistencia veterinaria a la espera de que las heridas cicatrizaran solas.
El hombre, personado en el lugar, intentó abrir la cadena sin éxito, dado su deterioro, y ante el sufrimiento del animal se decidió trasladarlo a un centro veterinario; la Guardia Civil también avisó al veterinario de guardia de la Junta de Castilla y León.
Ante la gravedad de la situación, los agentes contactaron con el veterinario de guardia de la Junta de Castilla y León, que se desplazó hasta la finca para examinar a la perra y valorar su estado.
Además, la lectura del microchip y la consulta al Registro de Identificación de Animales de Compañía permitieron comprobar que la perra seguía inscrita a nombre de su antiguo propietario, pese a que hacía ya cinco años que el denunciado la había adquirido, sin haber cambiado los datos del registro.
Por todo ello, la Guardia Civil ha puesto al hombre, de 58 años, a disposición de los Juzgados de Burgos; y ha trasladado lo ocurrido a la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural para que valore la posible existencia de infracciones administrativas.
0