Para qué sirve colocar papel de aluminio en las bandejas de la nevera y qué debes tener en cuenta

Es importante no bloquear la circulación del aire en la nevera.

Edu Molina

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El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más se usan a diario en cualquier cocina. Se abre y se cierra varias veces para guardar la compra, preparar la comida o sacar algún alimento. Ese uso continuo hace que estantes y cajones necesiten una limpieza periódica, igual que el resto de las superficies donde se guarda comida. Algunas manchas se ven enseguida y pueden limpiarse en el momento, pero otras quedan ocultas entre los envases y aparecen cuando se ordena el interior o se vacía alguna bandeja. Por eso, aprovechar esos momentos para revisar las baldas ayuda a detectar suciedad que no se veía a simple vista.

La forma de organizar la nevera también influye en su limpieza. Los recipientes acumulados, las botellas del fondo o los productos que llevan varios días guardados pueden hacer más difícil revisar cada zona. Por eso, además de limpiar con frecuencia, hay trucos domésticos que intentan simplificar esta tarea usando materiales habituales de la cocina. Uno de ellos consiste en colocar papel de aluminio sobre las baldas. Puede ayudar con algunos derrames, aunque antes de hacerlo conviene saber para qué sirve realmente y qué precauciones hay que tener.

Un truco para evitar manchas y facilitar la limpieza

En este caso, el papel de aluminio actúa como una capa de protección frente a pequeños derrames. Si se cae algo de una bebida, gotea un envase o se escapan unas gotas de salsa, parte de la suciedad puede quedarse sobre la lámina. Cuando se mancha, basta con retirarla y colocar otra. Su principal ventaja es que puede retirarse rápidamente cuando se ensucia, sin tener que limpiar de inmediato toda la superficie. Así, en algunos casos, se evita tener que vaciar toda la balda para limpiarla en ese momento.

Para colocarlo solo hace falta cortar un trozo del tamaño del estante y extenderlo con cuidado. La lámina debe quedar plana, sin pliegues que sobresalgan ni bordes colgando por los laterales. En las baldas de cristal es importante que no quede suelta, porque podría desplazarse al mover botellas o recipientes. Aun así, que encaje bien no significa que pueda usarse en cualquier nevera: antes hay que comprobar que no interfiera con su diseño.

El aluminio tampoco crea una barrera completamente cerrada. Si se derrama bastante líquido, puede llegar hasta los bordes y pasar por debajo. También hay que tener en cuenta que la suciedad puede acumularse en los bordes si la lámina no queda bien ajustada al tamaño de la bandeja. Incluso una pequeña cantidad puede quedarse atrapada entre la lámina y el cristal sin que podamos apreciarla a simple vista. Por eso, cambiar el papel no significa que la balda esté limpia. Conviene levantarlo de vez en cuando y revisar la superficie. También es recomendable limpiar la balda cuando se sustituya la lámina por otra. El truco puede ahorrar trabajo con algunas manchas, pero no sustituye la limpieza habitual.

El aluminio también ayuda a repartir mejor el frío porque es un buen conductor térmico. Sin embargo, esa propiedad del metal no demuestra que cubrir los estantes haga que la nevera enfríe más. Su función más clara es proteger frente a la suciedad, no mejorar el sistema de refrigeración.

Las precauciones que conviene tomar

Uno de los puntos más importantes es no bloquear la circulación del aire. Dentro del frigorífico puede haber salidas, rejillas o huecos por los que pasa el frío de una zona a otra. Si el papel tapa alguna de esas aberturas, el aire puede circular peor. Esto puede ocurrir si la lámina sobresale demasiado, se mueve con el uso o termina cubriendo una rejilla.

Si el frío no se reparte bien, la nevera puede tardar más en alcanzar la temperatura marcada y mantenerse funcionando durante más tiempo. En algunas situaciones, ese esfuerzo extra puede traducirse en un mayor consumo eléctrico. Aun así, no se puede afirmar que forrar una bandeja vaya a aumentar siempre la factura ni calcular cuánto subiría sin conocer el modelo y cómo se utiliza.

Antes de probar este truco, es mejor revisar el manual de la nevera. Algunos fabricantes desaconsejan cubrir los estantes porque puede afectar al paso del aire, mientras que otros permiten hacerlo en determinadas baldas. Tampoco es lo mismo una bandeja de cristal que una rejilla. Si no queda claro si se puede colocar aluminio, lo más seguro es dejar el estante tal y como está.

Cubrir una balda tampoco cambia la forma correcta de guardar los alimentos. Lo recomendable es mantenerlos en recipientes adecuados y bien cerrados, tanto para evitar derrames como para reducir el contacto directo con el metal. La nevera debe mantenerse a 4 °C o menos, se utilice o no este truco.

Si el objetivo es tardar menos en limpiar, también se pueden colocar los productos que tienden a gotear dentro de recipientes o bandejas extraíbles. Limpiar los derrames cuando se producen y comprobar que los envases cierran bien ayuda además a evitar manchas más difíciles. Si se usa papel de aluminio y el fabricante lo permite, debe quedar bien colocado y sin tapar ninguna salida de aire. Facilitar la limpieza no debería afectar al funcionamiento de la nevera.

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