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La ultraderecha reacciona a la derrota de Bolsonaro entre la agitación del fraude y elocuentes silencios de sus líderes

El excandidato Flávio Bolsonaro, abatido tras su derrota en las elecciones presidenciales de Brasil este domingo.

Alberto Órfão

26 de octubre de 2026 13:31 h

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No ha sentado bien la victoria de Lula en la internacional ultraderechista. El resultado de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de este domigo en Brasil, con Lula da Silva saliendo victorioso de unos comicios con más de 64 millones de votos y más de cuatro millones de diferencia sobre su competidor, Flávio Bolsonaro, ha sido un duro golpe para la ola reaccionaria que ha ido avanzando, elección tras elección, en Latinoamérica, y que buscaba en Brasil una pieza de caza mayor.

El intento de boicot al transporte público, gratuito en los procesos electorales en Brasil desde el año 2022, por parte de distintos gobiernos estatales y municipales en poder de partidos de la derecha brasileña abrió una ventana de oportunidad a la ultraderecha para no reconocer los comicios al obligar al Tribunal Supremo Electoral, en una decisión inédita, a prorrogar durante dos horas la apertura de los colegios electorales para permitir que las personas atrapadas pudieran votar.

Este no reconocimiento de la segunda vuelta del proceso electoral, puesto de manifiesto por el propio candidato perdedor, Flávio Bolsonaro, durante una rueda de prensa a última hora del domingo y después del discurso de victoria del reelegido presidente Lula da Silva, ha sido tomado por las bases ultraderechistas de Brasil, Estados Unidos, Israel o de varios países iberoamericanos, entre ellos España, para cuestionar el resultado de las urnas, en el que Lula obtuvo su mayor número de votos en unas presidenciales.

Flávio Bolsonaro, en una intervención corta e impregnada de rabia, aseguró que no reconocerá la victoria de Lula y que pedirá la anulación de las elecciones. “Lo que ocurrió hoy no fue algo normal. Fue inaceptable”, insistió el senador. Bolsonaro dijo que, ante la confusión, su campaña nunca podrá saber cuántos votos podría haber obtenido en los colegios electorales en que las urnas no fueron reabiertas para el horario adicional. “Es inexplicable que la regla del juego haya sido cambiada nuevamente por los amigos de Lula en el Supremo Tribunal Federal y a petición de un exsocio del magistrado”, afirmó. “Hay mucha cosa que tiene que ser aclarada antes de que Brasil pueda reconocer esa jugarreta. Yo no voy a desistir de Brasil”, concluyó.

Pese a ello, minutos después de la intervención de Bolsonaro Júnior los líderes del Congreso brasileño, con mayoría de centroderecha, reconocieron la victoria electoral del presidente y candidato del Partido de los Trabajadores a la reelección. Los presidentes del Senado, Davi Alcolumbre, y de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, felicitaron a Lula durante una comparecencia conjunta y defendieron la solidez del proceso electoral, poco después de que el candidato derrotado dijera que le era “imposible” reconocer los resultados.

Alcolumbre tachó la victoria del líder progresista de “consagradora” por la diferencia de más de cuatro millones de votos y dijo que las urnas electrónicas, usadas desde hace décadas y que han sido criticadas por la ultraderecha en varias ocasiones, son un “patrimonio” de la democracia brasileña. Al mismo tiempo, el senador afirmó que, a partir de ahora, el Congreso estará orientado hacia la “pacificación” porque, dijo, “un país dividido no es bueno para el pueblo brasileño ni para las instituciones”. En la misma línea, Motta aseveró que la democracia es “soberana” y que el pueblo había hecho su elección a través de las urnas.

Tras ello, los primeros líderes americanos comenzaron a reconocer el resultado: Guatemala, Ecuador, Canadá, Costa Rica, los líderes del Caribe... Uno tras otro fueron felicitando a Lula por su “expresiva victoria” y reconociendo el voto de los electores brasileños. Sin embargo, algunos jefes de Estado americanos entre los que destacan el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, o Javier Milei, jefe de Estado del país vecino, Argentina, no se han pronunciado hasta el momento. No ha sido el caso, por ejemplo, de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, quien ha felicitado a Lula y al pueblo brasileño por esta jornada democrática.

Políticos e influencers ultras cuestionan el proceso electoral

Al mismo tiempo, influencers del mundo MAGA y de la ultraderecha comenzaban a cuestionar la limpieza del proceso electoral de Brasil. El estratega político ultraderechista Joey Mannarino afirmó, poco antes de que se confirmase la victoria de Lula, que era “el momento de que el presidente Trump envíe un equipo a por Lula tal y como hizo con Maduro. Lo que se ha hecho esta noche es increíble. La población brasileña está siendo secuestrada”.

La diputada argentina de La Libertad Avanza, el partido de Milei, Liliana Lemoine afirmaba poco después de que comenzase el recuento que “siempre que un zurdo pide dos horas más para votar es porque no llegaba con el fraude”, insinuando la posibilidad de un fraude electoral en el país vecino.

Mucho más allá iba el eurodiputado de Vox en el Parlamento Europeo Hermann Tertsch, quien ha estado realizando publicaciones de manera periódica desde la noche del domingo y a primera hora de la mañana calificando de “robo” el resultado electoral de Brasil, e incluso tratando de insinuar la posibilidad de un fraude en las futuras elecciones generales del 29 de noviembre en España.

El líder de Vox, Santiago Abascal, los líderes de la ultraderecha francesa, marine Le Pen o Jordan Bardella, los italianos Giorgia Meloni o Matteo Salvini, o el ultraderechista portugués André Ventura, quienes han apoyado hasta los últimos días la candidatura de Flávio Bolsonaro, no se han pronunciado todavía sobre la victoria de Lula da Silva o la derrota del hijo de Jair Bolsonaro.

Sin embargo, uno de los principales exponentes de la ultraderecha latinoamericana, el presidente colombiano Abelardo de la Espriella, felicitó a primera hora de la mañana a Lula da Silva por su reelección, reduciendo aún más los intentos de no reconocimiento de las elecciones brasileñas.

“Ni Lula decide por los colombianos ni yo decido por los brasileños. ¡DECIDE LA GENTE! Y cuando el pueblo se pronuncia en las urnas, su voluntad se respeta porque es sagrada. ¡En eso consiste la democracia!”, exclamaba el jefe de Estado de Colombia en sus redes sociales, tras lo que hacía un llamamiento al “respeto mutuo, la soberanía y la cooperación” que, dijo, deberán “marcar nuestras relaciones, así como la lucha contra el narcoterrorismo y la minería ilegal, la protección de la Amazonía y el bienestar de nuestros ciudadanos”.

UE, los BRICS o los países africanos felicitan a Lula. Israel no

Los principales líderes de la Unión Europea han felicitado al candidato de la izquierda Luiz Inácio Lula da Silva tras su victoria en las elecciones de Brasil frente al ultraderechista Flávio Bolsonaro.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha mandado un mensaje en la red social X con un claro trasfondo frente a las políticas de la ultraderecha: “La democracia y el multilateralismo han ganado en Brasil. La asociación entre Europa y Brasil está dando sus frutos. Seguiremos a vuestro lado en los próximos años. Juntos continuaremos trabajando estrechamente en favor del libre comercio, de un orden mundial basado en normas y de unos objetivos climáticos ambiciosos”.

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha resaltado que “la Unión Europea y Brasil son socios sólidos. Hablé con el Presidente Lula por teléfono anoche para felicitarlo por su reelección. Seguiremos trabajando juntos para profundizar nuestros lazos, enfrentar los desafíos globales y construir un mundo más pacífico y próspero”.

Otros líderes europeos como el primer ministro portugués, Luís Montenegro, el presidente francés, Emmanuel Macron, el canciller alemán, Friedrich Merz, o el presidente del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, también han felicitado a Lula da Silva por su victoria.

Por otro lado, los países miembros de los BRICS, Rusia, China o Sudáfrica, también han enviado sus felicitaciones al reelecto presidente brasileño por su reelección. “China está dispuesta a trabajar con Brasil para seguir avanzando en la construcción de la comunidad de futuro compartido entre ambos países”, afirmó el portavoz del Ministerio chino de Exteriores Guo Jiakun. El Kremlin, por su parte, expresó su confianza en que ambos países continuarán profundizando sus relaciones, tanto bilaterales como en el marco del grupo BRICS, y el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, felicitó este lunes a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, por su reelección “para un histórico cuarto mandato” y calificó el resultado como una “victoria para el Sur Global”. También felicitó a Lula el presidente de la India, Narendra Modi.

También varios países africanos, como Egipto a través de su presidente Abdelfatah Al Sisi, o Angola, cuyo líder João Lourenço ha escrito directamente al reelegido presidente brasileño, también han felicitado a Lula da Silva.

Sin embargo, si ha destacado un gobierno internacional, además del silencio de Estados Unidos, por sus críticas a la reelección de Lula da Silva, este ha sido el caso de Israel. Mientras que el primer ministro Benjamín Netanyahu, en plena campaña electoral, no se ha pronunciado al respecto, su ministro de Exteriores Gideon Sa'ar cargó contra el líder de la oposición Yair Lapid por felicitar a Lula por su reelección así como por celebrar la derrota del autoritario Vucic en las elecciones de Serbia. Sa'ar describió a Flávio Bolsonaro y a Vucic como dos “amigos de Israel”. El ministro de Exteriores israelí también se sumó además a la teoría de Bolsonaro de que se produjo “una extensión ilegal de las horas de votación”.

El presidente de Israel, Isaac Herzog, no se ha pronunciado hasta el momento sobre las elecciones brasileñas.

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