Más tensión en los corralones: Desokupa encierra a varias personas en la Fábrica de Sombreros de Sevilla
La empresa de Desocupación García Seguridad Integral, junto al dueño de la propiedad, ha encerrado a varias personas en el interior de la Fábrica de Sombreros de Sevilla durante, al menos, una hora, a raíz de un conflicto con una persona, M., que acudía al espacio. El recinto industrial, frente de los corralones de Castellar, ha sido escenario este miércoles de un nuevo episodio de tensión entre los usuarios y la propiedad, como ha venido ocurriendo en los últimos meses a causa del interés de una promotora en comprar tanto los corralones como la Fábrica, inmueble protegido, para construir nuevos edificios de uso turístico y residencial.
Los sucesos comenzaron alrededor de la 13.30 horas cuando M., antigua inquilina de los corralones de Castellar que fue desalojada de uno de los locales que alquilaba, visitaba a una compañera que mantiene su taller en la Fábrica de Sombreros, según ha podido saber este medio hablando con la afectada y con las personas que se congregaron rápidamente a las puertas del edificio para apoyar a los compañeros que se quedaron en el interior. “Identificaron mi bicicleta y fue entonces que vinieron para acá para sacarme de aquí también”.
Fue entonces cuando la libre circulación de esta persona se vio amenazada. En representación de la propiedad, Garajes Santa Inés S.A., se personó uno de los dueños, Miguel, junto a un miembro de la empresa de desokupación y cerraron los portones de la puerta “para impedir que entrara la gente”. A escasos metros, se encontraba la acampada en las Setas con motivo del decreto Maricarmen contra la especulación urbanística, por lo que el llamamiento corrió como la pólvora en escasos minutos. Así, a las puertas del edificio, había varias personas, dueños de los locales que denunciaban lo que había ocurrido y que habían podido salir con minutos de diferencia, y medios de comunicación.
“Debo dar un preaviso”
Alrededor de una hora después, sobre las 14.22 horas, dos agentes de la Policía Nacional se personaron en la calle Heliotropo. Una de los agentes pidió que se dejara de grabar y que actuaría solo cuando las cámaras se apagaran, sin embargo, un joven respondió que “era un espacio público”. Inmediatamente, le pidieron que se identificara aunque no hubiera cometido ningún delito ni existiera indicios de que lo fuera a cometer, contrario a lo que dicta la Ley de Seguridad Ciudadana. Una vez identificada, procedieron a entrar en la Fábrica y mediaron en el conflicto.
Minutos más tarde, y con el refuerzo de otros dos policías nacionales, finalmente se abrió el portón y M. explicó que se había llegado a un acuerdo con la propiedad: “Debo dar un preaviso cada vez que vaya a venir”.
En el interior del edificio conviven alrededor de unos 30 artesanos con talleres de fotografía, joyería, danza y pintura, entre otros. Una de las afectadas que se encontraban por fuera del inmueble aseveró que desde febrero del año pasado se ha requisado la llave a los inquilinos de los espacios. “Cuando entré aquí, el portón estaba abierto 24 horas y los usuarios tenían la llave, pero por las lluvias decidieron remodelar una fachada, para lo que se cerró la calle Heliotropo. Pero no se hizo nada. Cuando reabrieron la calle, pusieron a una persona a abrir y cerrar la Fábrica”, critica.
La construcción de un hotel y viviendas
V., la afectada, que fue desalojada hace meses del corralón de Castellar, ha vivido esta presión en una jornada en la que iba a participar en un taller de danza, aseguró, tras haberse reconocido su bicicleta en las inmediaciones. Un nuevo episodio en los alrededores de los corralones que se suma a los enfrentamientos que se han vivido este verano con varios momentos violentos, como el allanamiento de morada de Estefi, la inquilina del espacio industrial, agresiones, o las continuas amenazas recibidas. Todo ello, bajo la vigilancia a la que está sometida por parte de la empresa de Desocupación García Seguridad Integral, que tiene un trabajador sentado en su portal.
Así, se acumulan los signos de tensión que vive en centro histórico. El motivo, publicado por este medio, es que hay un acuerdo para la compra por 12 millones de euros de los solares por parte de la compañía onubense Arenas de la Bellida S.L., que proyecta un hotel de cuatro estrellas con 90 habitaciones y 29 viviendas libres. El acuerdo expiraba en junio de este año en función de la aprobación del Plan de Reforma Interior de los terrenos, que debe aprobar la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento, pero fuentes próximas aseguran que el promotor “está dispuesto a esperar”.
En el proyecto presentado al Consistorio hispalense por la constructora, se adelante que en la Fábrica de Sombreros no se han desarrollado las actuaciones de reforma interior contempladas en la planificación, pero sería “impulsado contemporáneamente por este mismo promotor” para llevar a cabo una remodelación.