Vox amaga con dejar de apoyar al PP de Sanz en Sevilla y anuncia un recurso judicial contra la futura mezquita
Vox toma la revancha después de que el Ayuntamiento de Sevilla anunciara que otorgará la licencia de obra al proyecto de Centro Islámico Cultural en el Polígono Sur, que contempla la construcción de una mezquita. Un día después, el grupo municipal de la ultraderecha amenaza con quitar su apoyo al gobierno de José Luis Sanz porque, consideran, va a “resultar imposible” estar con quien “pone alfombra roja” al proyecto urbanístico. Además, anuncian que interpondrán un recurso judicial si el próximo martes, 28 de julio, la Comisión de Urbanismo concede la polémica licencia de obras.
En una atención a medios en el Consistorio, la formación ha vuelto a exigir la paralización de esta iniciativa, así como que se realice un nuevo informe técnico por parte de los servicios jurídicos municipales, dado que el documento emitido desde la Gerencia de Urbanismo “no es jurídico, sino meramente técnico”, ha asegurado el concejal de Vox Fernando Rodríguez Galisteo.
A Vox le resultan insuficientes los resultados de los informes que adelantó Europa Press, en los que se aseveran que “el uso es compatible con la calificación de la parcela”, y, por otro, “no concurren razones urbanísticas para exigir un procedimiento adicional de participación ciudadana”, como proponía Vox, y que “negar la licencia en estas condiciones, sería directamente incumplir la legalidad”. El porcentaje destinado al culto religioso es de un 26%, como aseveró la Fundación Mezquita, y no el 40% que establece el Plan General de Ordenación Urbana.
“Lo ilegal es mantenerla”
Al respecto, afirman desde Vox que, tras leer que el Gobierno local podría “caer en prevaricacion si paralizan la obra”, a su juicio, “lo ilegal es mantenerla”, pese a que, en la actualidad, la comunidad musulmana que hay en la provincia no tengan una mezquita para su rezo, en todo caso, hay distribuidos salones en los que se reúnen. Todo lo contrario a lo que sucede en el barrio céntrico del Albaicín, en Granada, que celebra este verano el 23º aniversario de la apertura de su mezquita.
“El uso principal es un centro religioso y la defensa es que el promotor aseguró que el uso es social. Nos tenemos que creer que es un centro cultural y social, y en eso se basa el alcalde”, añaden desde Vox: “Que los jueces digan si es mezquita o centro islámico”, reiteraron. En la rueda de prensa ha participado el resto de concejales, Gonzalo García de Polavieja (portavoz) y Javier Navarro, y el parlamentario autonómico Javier Cortés. El Ayuntamiento cuenta en su haber, como ha publicado este y otros medios a lo largo de las últimas semanas, con un informe técnico en el que se explicita las características del proyecto: dos edificios con una totalidad de 6.300 metros cuadrados, financiado con recursos privados, que estarán divididos en uso sociocultural y religioso.
No obstante, el grupo municipal esgrime, además, que “en base a un artículo del PGOU de Sevilla (2.2.6.), si el uso es religioso no se puede proyectar el edificio porque no se cumplen los parámetros. Y eso es lo que vamos a discutir. Tenemos que ver como se han construido otras mezquitas”. Asimismo, remarcan desde la ultraderecha que el PGOU también recoge la posibilidad de elevar una consulta ciudadana si es un edificio singular, aunque ya el Ayuntamiento haya especificado que no se requerirá tal medida.
Por su parte, el promotor de la mezquita proyectada valoraba en las últimas horas que el Ayuntamiento no tenga reparo en otorgar esa licencia para levantar ese espacio, diseñado por Guillermo Vázquez Consuegra, que incluye un minarete, una vez analizados los citados informes. En este sentido, desde la Fundación Mezquita de Sevilla se insistía en el hecho de que las instituciones “hayan demostrado a la ciudadanía que la ley está por encima de las ideologías”. Además, añadía que desde Vox no se ha respondido a su petición para reunirse con el fin de explicarles el proyecto.