La revista PNAS republica el estudio de Barbacid sobre el cáncer de páncreas tras reconocer el conflicto de intereses

La revista PNAS ha publicado de nuevo el trabajo sobre el cáncer de páncreas de Mariano Barbacid y su equipo tras haberlo retractado hace una semanas por no declarar un conflicto de intereses. En el trabajo revisado se recoge ahora que el investigador español y sus colaboradoras Carmen Guerra y Vasiliki Liaki son cofundadores de Vega Oncotargets SL. 

“La primera posee 395 acciones, lo que representa el 5,15% del total, y la segunda posee 110 acciones, lo que representa el 1,43% del total”, especifica el texto. “MB [Mariano Barbacid] era propietario de 750 acciones, lo que representa el 9,77% del total, pero ya no posee acciones de Vega Oncotargets SL”. El nuevo artículo advierte de que “una versión anterior de este trabajo ha sido retractada” y que este es “una versión revisada de dicho trabajo” presentada en la modalidad de “envío directo” (direct submission).

El pasado 28 de abril el investigador del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) se vio en el foco de una polémica la revista PNAS retractara el artículo en el que Barbacid presentó el hallazgo que sustentaba la campaña de recaudación de 3,6 millones de euros junto a CRIS contra el Cáncer, por no declarar el conflicto de intereses. “El autor colaborador, miembro de la NAS [Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos], Mariano Barbacid, y dos coautoras, Vasiliki Liaki y Carmen Guerra, tienen intereses financieros en Vega Oncotargets”, indicaba el dictamen.

Esta circunstancia ha llevado al CNIO a abrir una investigación a través de su comité ético para determinar si Barbacid y su equipo vulneraron su código de buenas prácticas. Ante la situación, Barbacid anunció en un comunicado publicado en redes sociales que renunciaba a los posibles beneficios de la triple terapia contra el cáncer de páncreas probada en ratones para evitar insinuaciones infundadas.  

Falsas expetativas

El trabajo, que ya despertó la controversia entre los investigadores por crear falsas expectativas en los pacientes, fue presentado en la modalidad “contributed” de la revista PNAS, una vía reservada a los miembros de la National Academy of Sciences, condición que cumple Barbacid, que eligen a los revisores. Tras su retratacción, el equipo de Barbacid volvió a enviarlo y esta vez ha sido revisado por otras vías, con revisores de la revista.

Tal y como adelantó elDiario.es, la forma en que Barbacid anunció el resultado en los medios provocó que el CNIO recibiera la mayor avalancha de consultas de su historia, con personas que se dirigían a la institución para ser incluidas en los ensayos clínicos (inexistentes).  El investigador acudió al programa El Hormiguero, en Antena 3, donde hizo algunas afirmaciones que podían inducir a error y trasladó el mensaje erróneo de que su investigación ha sido posible por financiación privada. “Hay que dejar muy claro que para llegar a pacientes quedan por lo menos dos o tres años”, dijo Barbacid en El Hormiguero, cuando este tipo de ensayos suelen llegar a la clínica en plazos mucho más amplios que en muchas ocasiones superan los 10 años. Sus anuncios produjeron también una reacción masiva en redes sociales, incluida una petición para que se conceda el premio Nobel para Barbacid

El anuncio de la terapia se produjo en mitad de un escándalo por la corrupción en el CNIO, cuyo principal señalado es el exgerente del centro y hombre de confianza de Barbacid, Juan Arroyo. El último capítulo de este mismo lunes, cuando el físico y bioinformático Raúl Rabadán, que había sido elegido para sustituir a María Blasco el pasado 4 de septiembre de 2025, comunicó su intención de no incorporsarse como nuevo director científico del centro.