La ahijada de la reina Victoria que luchó por el sufragio femenino y acabó rechazando el imperialismo británico
El 18 de noviembre de 1910, más de 300 mujeres marcharon hasta Parliament Square, la plaza de Londres donde se ubica el Parlamento británico, y exigieron ver al primer ministro. El objetivo era presionar directamente al gobierno para que aprobara una ley que diera el derecho al voto a las mujeres. Entre ellas estaba Sophia Duleep Singh, una de las figuras más visibles del sufragismo y cuya historia estaba marcada por su relación con el mismísimo Imperio británico.
Sophia, que en el momento de aquella marcha tenía 34 años, era hija de Duleep Singh, el último maharajá del Imperio Sikh, depuesto tras la anexión británica del territorio y posteriormente trasladado a Inglaterra, donde fue integrado en la aristocracia bajo estricto control imperial. Así, la princesa creció con una gran cercanía a la corte británica, hasta tal punto que la reina Victoria se convirtió en su madrina.
Sophia pasó su primera infancia en Elveden Hall, en Suffolk, propiedad que su padre adquirió en 1863. La finca ofrecía a la familia todos los pasatiempos propios de la aristocracia inglesa como la equitación y la caza, pero también fue desarrollando otras aficiones, desde la fotografía y la música hasta el ciclismo, el hockey y los animales.
La diferencia entre aquellos privilegios a los que podía acceder gracias a su cercanía a la corte británica y la condición política de su familia, a la que el Imperio británico había desprovisto de toda soberanía, probablemente marcaron su pensamiento. También las visitas que hizo a la India, donde se reunió con nacionalistas como Lala Lajpat Rai, quien criticaba la respuesta británica a las hambrunas y defendía el derecho de los indios a la autodeterminación.
Una figura clave del sufragismo
Con el tiempo, la princesa centró su lucha en el sufragio femenino. Se unió a la Women's Social and Political Union (Unión Social y Política de las Mujeres), una organización sufragista militante liderada por la activista Emmeline Pankhurst, donde se convirtió en una de las miembros más visibles del grupo.
Durante la marcha del 18 de noviembre de 1910, que hoy se conoce como el “Viernes Negro”, el primer ministro declinó la petición de las sufragistas, pero Sophia y sus compañeras se negaron a dispersarse. Durante seis horas, 200 mujeres fueron agredidas física y sexualmente por la policía, y dos de ellas fallecieron posteriormente a causa de las heridas, según recuerda la organización Historic Royal Palaces.
Incluso después de que Gran Bretaña concediera a las mujeres el derecho al voto, primero con restricciones en 1918 y luego en igualdad de condiciones que los hombres en 1928, Sophia Duleep Singh siguió dedicada a la causa sufragista. Falleció en 1948, un año después de la independencia de India y Pakistán, a los 72 años.