Alekséi Pázhitnov inventó el juego de puzzles más popular del mundo, pero este quedó “atrapado” en la URSS durante una década

Es probable que el nombre de Alekséi Pázhitnov no te suene en un primer momento. Sin embargo, es muy posible que alguna vez en tu vida hayas probado el videojuego que ideó en los 80 y que hoy se considera el más popular de la historia. Hablamos de Tetris, un rompecabezas que ha conseguido vender más de 500 millones de copias.

Para conocer la historia de este juego de puzzles debemos remontarnos al año 1984, cuando Alekséi trabajaba como ingeniero de software en el Centro de Computación de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética de Moscú. Allí, junto a sus compañeros Dmitri Pavlovski y Vadim Gerasimov, a Pázhitnov se le ocurrió la idea de codificar su propio videojuego.

Como referencia, utilizó un rompecabezas tradicional llamado Pentominó, en el que se colocaban una serie de piezas con distintas formas dentro de una caja para rellenar ese espacio. A su creación la llamó Tetris, en honor a la palabra griega tetra, que significa cuatro, como el número de cuadrados que hay en cada uno de los bloques del juego.

Desde el principio, Tetris fue todo un éxito entre los compañeros de la Academia de Ciencias y, para 1985, Pázhitnov había mejorado la primera versión, añadiendo colores. El ingeniero creó algunas copias del juego que compartió con algunos amigos de fuera del trabajo, y este corrió como la pólvora por toda la URSS. “No sabíamos que el software podía considerarse como un producto protegido. La idea de obtener dinero por el programa nos sonaba realmente extraña y ridícula”, dijo Alekséi a la BBC sobre lo que pensó tras el éxito del juego.  

De la URSS al mundo

En 1986, el empresario húngaro Robert Stein entró en acción en esta historia. El hombre vio una versión de Tetris que había conseguido salir fuera de la URSS y quedó fascinado con el juego. Sabía que este tenía potencial, y entonces empezó su obsesión por intentar obtener los derechos de distribución para vender Tetris en Occidente. 

Debido a una serie de malentendidos, Stein interpretó que, en las comunicaciones que llegó a tener con Pázhitnov y las autoridades soviéticas, había recibido la autorización para explotar el juego por todo el mundo. Se equivocaba. La URSS le contactó al poco para decirle que había intentado comercializar Tetris de forma ilegal. En aquella época, cualquier invento que se hubiera hecho en la Unión Soviética era propiedad del Estado.

A través de la empresa pública Elektronorgtechnica, la URSS empezó a comercializar los derechos de este rompecabezas matemático, recaudando más de 40 millones de dólares. Pázhitnov y sus compañeros no recibieron ni un solo rublo entonces. Todo cambió en 1989, cuando Nintendo consiguió hacerse con los derechos del juego y lanzó su propia versión en la Game Boy de 1989. 

Tras la disolución de la Unión Soviética en 1991, Pázhitnov emigró a los Estados Unidos, y creó su propia compañía de videojuegos, Animatek. Tuvo que esperar hasta 1996, cuando se suprimieron por completo las leyes soviéticas en la nueva Rusia, para recuperar los derechos del juego que había inventado casi una década atrás