El análisis de unos dientes humanos revela que el plomo ya contaminaba esta región de Inglaterra hace 1.400 años

Los arqueólogos han descubierto la “primera evidencia definitiva” sobre cuándo comenzó la producción posromana de plomo en una de las mayores regiones productoras de Europa durante la Edad Media, el Peak District de Derbyshire, en el centro de Inglaterra. Según la investigación publicada en la revista de la Universidad de Cambridge, esta actividad ya estaba establecida a mediados del siglo VII, hace aproximadamente 1.350 años.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron el esmalte de los dientes de individuos enterrados en tres cementerios de la zona y relacionaron los resultados con dataciones por radiocarbono. El esmalte dental se forma durante la infancia y no se remodela a lo largo de la vida, lo que significa que conserva una especie de registro permanente del plomo absorbido durante esa etapa. 

Al medir las concentraciones de plomo atrapadas en el esmalte, los investigadores reconstruyeron la exposición infantil a la contaminación por plomo entre los años 650 y 1.500 aproximadamente. Además, el equipo de arqueólogos realizó análisis isotópicos para investigar el origen geográfico de los individuos estudiados.

“El equipo está encantado de haber confirmado la fecha en que se estableció la industria del plomo a principios de la Edad Media en el Peak District gracias a las pruebas aportadas por los propios habitantes”, compartió el autor principal, Christopher Loveluck, profesor de arqueología medieval europea en el Departamento de Estudios Clásicos y Arqueología de la Universidad de Nottingham, en un comunicado.

Diferencias entre los individuos

El plomo es un metal tóxico que puede dañar los sistemas nervioso, renal y reproductivo y, durante la Edad Media, la minería y fundición de este material generaron múltiples problemas a aquellos que se expusieron a él a través del polvo, los humos y los materiales contaminados. Sin embargo, tal como ha revelado la investigación, no todos los individuos del Peak District de Derbyshire lo sufrieron igual.

En el cementerio de Wigber Low, fechado principalmente entre los siglos VI y VII, algunos restos presentaban concentraciones elevadas de plomo, mientras que otros registraban niveles mucho menores, unas diferencias que según los autores del estudio podrían estar relacionadas con la participación en el procesamiento del mineral.

La situación era distinta en centros mineros como Castleton. Los cinco individuos analizados en el cementerio de Joule Yard presentaban concentraciones superiores a 25 partes por millón en el esmalte dental. Según los investigadores, estos resultados apuntan a un entorno muy contaminado entre los siglos VII y IX, y podrían reflejar la existencia de comunidades vinculadas de forma continuada a la extracción y fundición del plomo.

La investigación también pone de relieve la posible vulnerabilidad de las mujeres en estas comunidades. Tres mujeres analizadas fallecieron entre los 17 y los 25 años, y habían estado expuestas a niveles elevados de plomo durante su infancia. “Nuestros resultados también indican que, en estas comunidades mineras, tanto niñas como niños crecieron en entornos domésticos peligrosamente contaminados. Es probable que esta exposición haya tenido efectos negativos en su salud a lo largo de su vida y que haya contribuido a mayores tasas de mortalidad prematura entre las mujeres en edad fértil”, concluyeron sus autores.