Antes de buscar vida en Marte, la ESA pasa por Almería: Tabernas se convierte en su laboratorio marciano
El mando de Charlie estará en Turín mientras sus seis ruedas vayan avanzando por el desierto almeriense, porque la prueba enfrentará dos necesidades que en Marte tendrán que convivir: recibir órdenes desde la Tierra y decidir parte del recorrido sin esperar instrucciones.
La ESA ensayará el 1 de octubre el enlace por satélite con el Centro de Control de Operaciones del Rover y la nueva navegación autónoma del prototipo. Es una forma de preparar en la Tierra un problema que surgirá en Marte: cuando una roca se cruza en el camino, no siempre se puede esperar una respuesta desde la Tierra.
La misión europea buscará rastros biológicos a partir de 2030
La campaña forma parte de la preparación de ExoMars Rosalind Franklin, la misión europea prevista para despegar entre octubre y diciembre de 2028 y alcanzar Marte en 2030 con el objetivo de buscar indicios de vida pasada o presente.
La Agencia Espacial Europea trabaja con Airbus y otros socios europeos en los ensayos que preceden a ese viaje, mientras la NASA participa en la nueva etapa del proyecto con servicios y elementos necesarios para el lanzamiento, el aterrizaje y la operación del rover.
Para cumplir ese objetivo, Rosalind Franklin buscará respuestas bajo la superficie marciana, donde podrá perforar hasta dos metros y estudiar las muestras con su laboratorio incorporado. Esa profundidad pretende alejar la búsqueda de las capas más castigadas por la radiación, capaz de alterar moléculas orgánicas durante periodos prolongados.
El vehículo llevará ocho instrumentos y podrá localizar zonas de interés científico antes de extraer material, una capacidad con la que la misión intentará acceder a posibles señales biológicas mejor preservadas que las situadas en la superficie.
La jarosita relaciona Almería con antiguos ambientes acuosos marcianos
La provincia de Almería también aparece vinculada a Marte por la jarosita, un mineral asociado a determinadas condiciones de agua y acidez que fue identificado en el planeta rojo por instrumentos de la NASA en 2004. Su presencia ayudó a reconstruir parte de la historia ambiental marciana y reforzó el interés por terrenos relacionados con antiguos ambientes acuosos.
En Alhama de Almería, además, está planteado un sondeo de hasta 500 metros para estudiar una posible estructura de impacto, otra vía de investigación sobre procesos geológicos comparables con formaciones observadas fuera de la Tierra.
Gádor acogerá tres días de comprobaciones sobre terreno árido
Las cárcavas, pendientes y superficies erosionadas de Tabernas ya pusieron a trabajar a Charlie en 2018, cuando el proyecto ExoFiT utilizó este entorno español como análogo planetario para ensayar operaciones a distancia. Los equipos practicaron desplazamientos, elección de zonas de interés y toma de muestras con científicos situados a más de mil kilómetros. Las lluvias intensas alteraron aquella campaña y obligaron a comprimir el programa, una dificultad útil para comprobar cómo responden los procedimientos cuando el terreno obliga a modificar los planes previstos.
El Coto de las Lomillas, en el término municipal de Gádor y dentro del entorno de Tabernas, recuperará ahora esa función entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, con la jornada principal fijada para el día 1. Sus condiciones áridas y su variedad geológica permiten exigir al vehículo fuera del laboratorio, aunque el paraje terrestre difiere de Marte en gravedad, atmósfera, temperaturas y radiación. La utilidad del enclave reside en reproducir problemas operativos determinados y observar cómo responde el rover ante ellos.
La ruptura con Roscosmos retrasó el programa hasta 2028
La misión llega a esta campaña después de varios aplazamientos y de una reorganización profunda provocada por la ruptura de la cooperación entre la ESA y Roscosmos tras la invasión rusa de Ucrania. El proyecto había manejado fechas de lanzamiento en 2018, 2020 y 2022, con dificultades técnicas en elementos como el aterrizaje y los paracaídas, además del efecto de la pandemia.
Con la colaboración posterior entre la ESA y la NASA, Europa prepara ahora el trayecto de 2028 desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, mientras Almería sirve como banco de pruebas antes de que Rosalind Franklin afronte el terreno marciano.