El “daño permanente” que Bonnie Tyler convirtió en su sello: el origen de su mítica voz rasgada

Andrea Blez

9 de julio de 2026 17:34 h

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Este jueves el mundo de la música despide a Bonnie Tyler, que ha fallecido este miércoles 9 de julio en Faro (Portugal) donde residía, al no haber podido recuperarse de una operación de intestino a la que se sometió el pasado mes, que la llevó al coma, y que ha acabado finalmente con su vida, según ha informado su familia.

Conocida por éxitos como It's a Heartache, Total Eclipse of the Heart y Holding Out for a Hero, la cantante británica deja un legado de más de cuatro décadas de carrera, además de una distintiva voz rasgada que no tuvo desde el principio, sino que fue el efecto secundario de no haberse recuperado de una intervención en las cuerdas vocales.

El origen de la voz rasgada de Bonnie Tyler

Nacida como Gaynor Hopkins en seno de una familia humilde de Skewen, en Gales, su madre le inculcó el amor por la música, siendo ella parte del coro de la iglesia local. Aquella chica que comenzó su carrera en 1976 después de que se le ofreciera un contrato discográfico por parte de RCA Records, nada tenía que ver con la voz que más tarde se convertiría en el sello de Bonnie Tyler.

Después de cambiar su nombre a uno artístico que creó recopilando nombres y apellidos de la Biblia, la joven se encontraba promocionando sus primeros sencillos My my Honeycomb y Lost in France cuando notó que su voz estaba cambiando debido al esfuerzo vocal.

Fue entonces cuando la sometieron a pruebas y le detectaron nódulos, lo que la llevó a operarse. Tras esto, se le pidió reposo, pero ella cuenta que desobedeció de forma involuntaria y que esto provocaría esa voz rasgada que tan característica se convirtió. En su biografía, Straight from the Heart, explicó que se encontraba de camino al hospital para ver a su hermano Lynn, ingresado por una lesión en la pierna, cuando se dio cuenta que se le había olvidado llevar una bolsa de fresas que le había preparado.

“Estaba tan frustrada de tener que conducir de regreso a casa, que solté un grito de '¡Oh, no!'. Cuando fui a una revisión con el especialista, me miró y me dijo: ‘Podrías haberte causado un daño permanente’”, reveló la fallecida artista.

Sin embargo, cuando se curó la herida, junto a su productor David Mackay descubrió su nueva voz ronca y sorprendentemente les gustó el resultado, de hecho, él llegó a decirle que era la “versión femenina de Rod Stewart”. Y es que ambos se dieron cuenta de que al cantar ella adoptó un tono ligeramente más oscuro, melancólico, capaz de aportar una calidez natural e innata que redondearía éxitos como It's a Heartache, donde su comienzo obtiene una crudeza de intensidad emocional que no se conseguiría con arreglos o de otra forma.

El paralelismo entre Tina Turner y Bonnie Tyler

Un hecho también no tan conocido es la curiosidad de que una de las canciones más famosas de Tina Turner, The Best, se trata precisamente de una versión de Bonnie Tyler, que la cantó en 1988 y llegaría a ser top 10 en Noruega, Portugal, así como éxito menor en España y Reino Unido, pero la norteamericana la convertiría en un himno internacional.

Una historia que las conecta directamente, pero también el hecho de que la propia Bonnie Tyler la ha citado como una referente con la que creció escuchándola, y además, en sus comienzos cantó versiones de Ike & Tina Turner como Nutbush City Limits, que haría que fuera descubierta para firmar un contrato discográfico que daría lugar al comienzo de una trayectoria de más de cuatro décadas de una voz que se ha apagado este julio de 2026.