Descubren nuevos secretos en momias egipcias gracias a un escáner de última generación
Un grupo de científicos de la Universidad de Semmelweis (Budapest, Hungría) ha logrado observar el interior de unas momias egipcias de hace más de 2.300 años sin alterar su estructura original. El hito lo han conseguido gracias a un innovador escáner de tomografía computarizada con detector de conteo de fotones, que les ha permitido observar detalles desconocidos hasta el momento.
Los resultados han sido publicados en la página web de la Universidad, donde el equipo detrás de la investigación ha explicado que estas momias ya habían sido examinadas previamente mediante técnicas convencionales. Sin embargo, las limitaciones tecnológicas no permitieron obtener imágenes suficientemente detalladas de los restos.
“Las imágenes actuales ofrecen una visión más detallada que nunca y se espera que arrojen nuevos hallazgos científicamente válidos sobre los restos que se han conservado en la colección durante décadas”, explicó la curadora de la colección, la museóloga jefe Krisztina Scheffer, en el comunicado publicado por la organización.
Esta nueva generación de escáneres permite visualizar con gran precisión estructuras internas complejas, como huesos, dientes y hasta las capas de vendaje utilizadas para la momificación. Este avance no solo facilita una mejor estimación de la edad de los individuos, sino que también sienta las bases para hacer futuras reconstrucciones en 3D de las momias.
Lo que ha revelado el innovador escáner
Entre los hallazgos más relevantes, los investigadores han identificado posibles signos de osteoporosis en uno de los restos, lo que podría aportar información sobre las condiciones de vida y salud en el antiguo Egipto. Además, algo que durante años fue interpretado como una cabeza humana o incluso como una momia de ave ha resultado ser, tras el análisis detallado, un pie de un humano adulto.
Actualmente, los investigadores siguen analizando una mano momificada con el objetivo de determinar si esta corresponde a un menor o a un adulto, para lo que evalúan no solo el tamaño y el desarrollo sino también las características morfológicas de los huesos. Además de la edad, podrían estimar el sexo del individio al que perteneció esta parte del cuerpo.
“Según los resultados obtenidos hasta ahora, es evidente que la tecnología de imagen moderna abre nuevas perspectivas en la investigación de momias. Puede revelar información oculta en hallazgos de miles de años de antigüedad sin dañarlos”, concluyó Scheffer.