¿Quién inventó el teléfono? La eterna polémica entre Bell y Meucci que sigue creando confusión 150 años después

La invención del teléfono siempre ha estado unida a dos nombres: Alexander Graham Bell y Antonio Meucci. Tradicionalmente, se ha atribuido a Bell este logro, quien en 1876 obtuvo la patente del primer teléfono funcional. Este 10 de marzo, se cumplen 150 años de la considerada primera llamada telefónica que el escocés hizo a su ayudante, Thomas Watson.

Sin embargo, el nombre de Meucci tampoco ha dejado de sonar. Años antes que Bell, el italiano había desarrollado un dispositivo muy parecido, al que entonces llamó “teletrófono” y que también era capaz de transmitir la voz a distancia. En 1871, el inventor avisó de que quería patentar aquel descubrimiento. Sin embargo, su falta de recursos económicos se lo impidió.

¿Quién debía llevarse entonces el mérito de haber inventado uno de los aparatos más importantes de la comunicación moderna? Lo que está claro es que lo que marcó la historia fue la patente, y por eso Bell históricamente se ha llevado el título de “inventor del teléfono”. 

En 2002, la cosa cambió. El 11 de junio de aquel año, el Congreso de Estados Unidos aprobó una resolución en la que se reconocía que fue Antonio Meucci quien verdaderamente inventó el teléfono en 1854. En aquella resolución, EE.UU. recordó que el italiano construyó el primer prototipo; lo hizo en Nueva York, para conectar su despacho con el dormitorio en el que descansaba su mujer enferma.

En España, la primera llamada telefónica a distancia no llegó hasta 1880. Fue el empresario extremeño Rodrigo Sánchez Arjona quien consiguió conectar Fregenal de la Sierra (Badajoz) con una finca ubicada a unos 8 km de distancia. Ese mismo año, Arjona consiguió una comunicación a todavía más distancia: desde la localidad extremeña hasta Sevilla.

Lo que ha cambiado la comunicación

Desde la invención del teléfono hasta hoy han cambiado muchas cosas. No solo los dispositivos que utilizamos, con pantallas táctiles y acceso a miles de aplicaciones, sino también la manera en la que nos comunicamos, y son los jóvenes los que principalmente están redefiniendo esto. Así lo revela una encuesta reciente, que señaló que una cuarta parte (23%) de los jóvenes de 18 a 34 años dice que nunca contesta llamadas.

La Generación Z prefiere otras formas de comunicarse: según la encuesta, las redes sociales (48%) y los mensajes de voz (37%) están por encima del contacto directo a través de llamadas telefónicas en sus preferencias. Una evolución que comenzó con los experimentos de Meucci y la patente de Bell.