El fuego podría convertirse en aliado de los lobos: una investigación apunta a que aprovechan los incendios para perseguir presas

Acercarse demasiado a las llamas puede acabar muy mal para un lobo, y los ejemplares observados en los bosques canadienses parecen tenerlo bien aprendido. Aunque estos depredadores se desplazan por territorios afectados por incendios forestales, rehúyen los frentes donde el fuego avanza y el peligro de sufrir lesiones graves o morir resulta mayor. No es precisamente el lugar más recomendable para buscar la cena, por muchas oportunidades que pueda ofrecer el terreno incendiado.

Una investigación realizada por Fort Nelson First Nation y la consultora ecológica SwampDonkey Solutions ha descubierto que los lobos grises adaptan sus movimientos a los incendios todavía activos, con comportamientos compatibles con la búsqueda de alimento y la reducción del riesgo.

La duración del incendio podría alterar las oportunidades de alimentación

El trabajo, publicado en Journal of Animal Ecology, examina cómo responden estos carnívoros a diferentes condiciones creadas por el fuego. Sus resultados apuntan a una utilización selectiva de los espacios afectados, aunque los desplazamientos registrados no permiten demostrar por sí solos que se produjeran capturas de presas.

Los animales mostraron una tendencia a aproximarse a zonas donde continuaba habiendo actividad del incendio, especialmente cuando el fuego llevaba más tiempo extendiéndose por el territorio. Los investigadores plantean que estos episodios pueden dejar a determinadas presas más expuestas o concentrarlas en áreas accesibles para sus depredadores.

Esa interpretación ofrece una posible explicación de los movimientos observados, aunque el seguimiento de posiciones no acredita por sí mismo la intención de cazar en cada desplazamiento.

El territorio examinado comprende bosques boreales del noreste de Columbia Británica, con píceas negras y blancas, álamos, alerces y extensiones de turberas. En este paisaje viven alces, caribúes y castores, tres animales que forman parte de la dieta de los lobos. La presencia de estas especies ayuda a entender por qué los cambios provocados por el fuego pueden modificar las oportunidades alimentarias de los depredadores.

El humo acelera los desplazamientos y acerca los lobos al agua

El equipo pudo estudiar los desplazamientos de 29 lobos equipados con collares GPS durante los grandes incendios registrados en 2023 y 2024. El seguimiento se desarrolló cerca de la comunidad de Fort Nelson First Nation gracias a la colaboración de su gobierno con la administración provincial, que permitió estudiar a los animales mediante dispositivos de localización en lugar de sacrificarlos. Esta decisión hizo posible observar sus movimientos durante episodios de incendios de gran extensión.

Las columnas de humo también condicionaron el comportamiento de los lobos, aunque los registros muestran que los animales seguían atravesando los lugares afectados. En esas condiciones se desplazaban a mayor velocidad y permanecían más próximos a fuentes de agua, dos respuestas que podrían ayudarles a reducir la exposición al peligro. También recurrieron a claros abiertos por actividades industriales y a superficies donde se habían talado árboles.

Jesse Tigner, propietario y ecólogo aplicado de SwampDonkey Solutions, explicó a Discover que los lobos ya aprovechan habitualmente las transformaciones humanas del paisaje para desplazarse y cazar. En este caso, sin embargo, las áreas despejadas parecían desempeñar otra función, relacionada con la protección frente al humo y la intensidad del incendio. La interpretación amplía las posibles razones por las que estos animales utilizan infraestructuras y terrenos modificados.

Los investigadores diferenciaron las zonas con materiales ardiendo o todavía humeantes, los frentes donde progresaban las llamas y las condiciones de humo. Esta separación permitió estudiar respuestas distintas dentro de un mismo episodio, frente a trabajos anteriores centrados principalmente en los paisajes una vez extinguido el fuego.

Skylar Boucher, ecólogo especializado en fauna silvestre de SwampDonkey Solutions, señaló a Discover que los incendios pueden influir en los desplazamientos y en la elección del hábitat tanto mientras arden como durante la recuperación posterior de la vegetación. El aumento de la frecuencia y gravedad de estos episodios en las últimas décadas hace especialmente pertinente estudiar ambas etapas.